Entre los que propiciaron el movimiento europeo y al margen de la estrategia del pentágono en la posguerra, destaca el diplomático austriaco Richard Coudenhove-Kalergi.
Pertenecía a un linaje de pequeña nobleza que había tenido éxito económico y había generado una rama dedicada a la diplomacia, la milicia y la universidad. El abuelo había servido al Imperio Autrohúngaro y se había casado con una mujer de la alta burguesía de origen judío pero no religiosa, de hecho para poder casarse se convirtió al catolicismo, su padre, agregado naval en Japón casó con la que sería su madre, una japonesa de raigambre católica, él mismo se dedicó a la diplomacia y emparentó con una actriz de más edad, lo que le llevó a un cierto alejamiento de su familia.
En los complicados tiempos previos a la Segunda Guerra Mundial, el personaje adivinó que se aproximaban malos augurios así que se trasladó a París donde no dudó en entrar en contacto con la masonería, hasta que esos contactos estorbaron su proyecto.
Ante los acontecimientos que llevaron a la derrota de Francia, se trasladó a Estados Unidos donde dio clases en la universidad. En ese contexto es donde dio forma a su proyecto de Europa unida que plasmó en su obra. Reunió intereses y personalidades, hasta al Papa, y tras la derrota de Alemania se trasladó a Europa para luchar políticamente por su proyecto. No era el único, en lo que sabemos el Departamento de Estado del Imperio Americano también trabajaba en lo mismo.
Kalergi publicó en Viena un breve libro que constituye uno de los hitos fundamentales del europeísmo: Pan-Europa. Su análisis partía de la consideración de que, tras la Gran Guerra, el Continente había perdido su papel hegemónico en el planeta frente a potencias emergentes extraeuropeas como Estados Unidos y Japón, o como la Unión Soviética y el Reino Unido, a los que el conde no incluía dentro de la futura comunidad de naciones europeas. El remedio a esta decadencia era pasar de la anarquía europea a la organización paneuropea, mediante el estímulo de una visión política y cultural de la identidad común de los habitantes del continente. Su plan contemplaba la convocatoria de una conferencia continental que estableciera un mecanismo de arbitraje para resolver los conflictos entre los estados. Seguiría luego el establecimiento gradual de una Unión Aduanera Paneuropea, paso previo a la constitución de los Estados Unidos de Europa, cuyos habitantes compartirían una ciudadanía común. La Europa federada contaría con un Parlamento con dos cámaras, una popular, elegida directamente por los ciudadanos, y otra federal, con un representante de cada estado miembro, veintiséis estados para los que Kalergi preveía que mantuviesen pocas cotas de soberanía, pero subordinada al mantenimiento global del sistema liberal y a un modelo de seguridad continental, militar y diplomático, que impidiera futuras guerras.
En unas declaraciones cuando estaba enfrascado en su proyecto aseguró que lo que habría es una Europa mestiza en la que la furia nacionalista no existiría; fueron unas declaraciones buenistas sin mayor trascendencia pero sus enemigos sacaron de ahí una conspiración como la de los "protocolos de Sión".
Murió en Austria viendo crecer algo parecido a su proyecto... pero diferente. Las Comunidades Europeas le otorgaron el premio Carlomagno.
En estas direcciones se amplía información del personaje.
https://interbar.blogspot.com/2016/11/la-gran-sustitucion.html
https://interbar.blogspot.com/2018/08/un-mundo-unico.html
https://www.cesarvidal.tv/videos/el-sueno-de-kalergi-se-realiza-en-espana-24-02-26
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