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18 may 2013

El pensamiento ingenuo

A propósito de la ideología regeneracionista, citada aquí y aquí, hoy hablaré del pensamiento ingenuo que no es el de la sana ingenuidad infantil sino una temible espada de Damocles voluntarista y catastrófica para la sociedad.
















El origen doctrinal del pensamiento ingenuo está en Rousseau, en la exaltación del buen salvaje, y la deconstrucción y escarnio de estos principios políticos se encuentra ya en el Cándido de Voltaire. La idea de que todo el mundo es bueno menos unos cuantos canallas y explotadores, que dos no riñen si uno no quiere, subyace en el origen de la más atroz de las esclavitudes.








 







El cristianismo light residual, el anarquismo, el comunismo light y el buenismo, consecuencias de este tipo de pensamiento, alimentan a buena parte de la izquierda y desgraciadamente a un sustancial número de españoles.







 







Propondré algunos ejemplos: Josep Fontana tras hacer un lúcido análisis de la crisis, así como del egoísmo de algunos países, entra de lleno en la ingenuidad al apelar al pacifismo, humanitarismo y cooperativismo para salir de la crisis económica e histórica; Claus Offe pide sustituir los servicios sociales por una especie de voluntariado; muchos dicen que la retirada americana del mundo traería la paz, así porque sí; están los que saludaron la primavera árabe como un movimiento democrático y no como un grito de la pobreza; los hay que analizan todas las cuestiones con un prejuicio hemipléjico maniqueo y hay quien cree aplicable a España el modelo de crecimiento venezolano pero sin petróleo.







Si esto no tuviera una influencia directa en nuestra vida, allá cada cuál, pero la tiene y yo no quiero comulgar con ruedas de molino.

11 may 2010

Etnicidades

Cuando los norteamericanos, y otros pueblos multiétnicos coloniales, observan a la vieja Europa, tienen tendencia a vernos como un cúmulo de tribus; en realidad nos ven un poco como veían a las tribus de indios que poblaban el territorio actualmente ocupado por ellos.


















La consecuencia de esto es que siempre acaban dando pábulo a cualquier movimiento nacionalista que surja; este sentimiento viene muy bien a las élites imperiales pues posibilita la supervivencia de grupos políticos minoritarios, y muchas veces demenciales, que debilitan a los Estados europeos.

































Con España es siempre así, aunque nuestros movimientos nacionalistas sean tan débiles que no hayan podido llevar sus propósitos a la victoria, a pesar de la dificultosa historia de España, siempre se benefician de la buena conciencia y el qué dirán de esos progres yankees.





















Sin embargo, hace unos días estuve de visita en el valle de Baztán, y parecía de cuento, casi un parque temático con actores sacados de calendarios de Lan Kide.










A pesar de esta multiplicidad de culturas que se trenzan en la abigarrada Europa, aquí el estadio tribal desapareció hace tiempo, incluso antes de la llegada de los romanos; pero ahí están esos pequeños pueblos.











25 nov 2009

Moriscos










Escucho, durante toda la mañana, la verbena que se ha organizado ante la genial idea de compensar, de algún modo, a los descendientes de los moriscos expulsados en 1609. En plena crisis económica, en medio de la bronca por el atunero Alakrana, los socialistas se descuelgan con algo así.
















Me imagino que ahora el gobierno pedirá compensaciones a Italia por la guerra imperialista de los romanos, pedirá indemnizaciones a Túnez por la batalla del río Guadalete.















Es necesario seleccionar mejor a nuestros políticos o nos cargaremos el país.