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18 feb 2021

Elecciones catalanas 2021

Hemos asistido a las elecciones autonómicas en Cataluña y hay que decir que el gran ganador ha sido la abstención: 46.46%, son 26 puntos más que los de 2017 en diciembre, consecuencia inmediata del procés y de la aplicación light del artículo 155 CE. Los votos nulos y en blanco, una especie de abstencion cívica, son el 2.2%.

Los que han votado, lo han hecho superando el hartazgo y el miedo a la pandemia; para tiempos de más humor quedan los horarios para infectados y los EPI,s para los miembros de las mesas.

Como pasa desde abril de 2019, en las elecciones se desconfía del voto por correo por sospechas de corruptelas en la cadena de custodia.

Todos han bajado en votos excepto el PSC que sube unos 50.000 pero en 2017 había sufrido la mayor caída de su historia.

 

 

 

 

 

 

 

Porcentualmente: PSC 23.4, ERC 21.3, JxCAT 20.04, VOX 7.69, CUP 6.67, POD-COMUN 6.87, C,s 5.57, PP 3.87 y luego los extraparlamentarios.

En votos y escaños ganan los indepes pero es una victoria pírrica; lo cierto es que el efecto Illa ha sido completamente insuficiente y ahora el interfecto mendiga una oportunidad como no se la dieron a Inés Arrimadas; por cierto, C,s pierde el 90% de los votos.

El PP con 3 diputados obtiene el peor resultado de su historia  y VOX entra con 11 diputados; la injusta bronca de Casado a Abascal en la moción de censura se traduce en una bronca del electorado a Casado.

 

 

 

 

Será imposible formar un gobierno que gobierne para todos los catalanes; sólo habrá discursos identitarios  y sobre la independencia. Sería sano un cambio de sistema electoral (un hombre, un voto de similar valor) aquí y en el resto de España.

El barco del desastre continuará navegando por el mar tenebroso.

 

https://www.vozpopuli.com/opinion/todo-empeorable-cataluna.html




19 oct 2019

Neomaltusianos

En realidad todo esto empezó en 1973, en ese año aconteció la llamada crisis del petróleo, por circunstancias político económicas derivadas de la guerra del Yom Kippur hubo una subida espectacular de los precios del oro negro. Una serie de empresarios y expertos vieron la necesidad de encontrar alternativas energéticas en la composición del pool. Había que buscar un estímulo a las tecnologías alternativas y a la busqueda de una asunción de los costes medioambientales.






En esa misma época se publicó un ensayo, del club de Roma, que reflejaba diversos estudios sobre las carencias futuras de materias primas. Unos años antes, se habían puesto en la picota de la opinión pública conceptos tales como la "sexta extinción", la disminución de biodiversidad y el peligro de una conflagración nuclear. 












Estas inquietudes dieron como consecuencia el nacimiento de una nueva ideología "el neomaltusianismo". La evolución de la historia ha convertido a esto en el principal cuestionamiento de la sociedad existente; superado el comunismo queda el factor revolucionario, y en su radicalización casi religiosa, ecologista y medioambientalista. 
Es parecido a lanzar una bola de nieve por la ladera, al final hay un alud.






Por otro lado, la vieja religión, que está en los cimientos del sistema, ha sido puesta en tela de juicio no sólo como fe sino como motor cultural; ya no vale el "creced y multiplicaos, poblad la tierra y dominadla". 
Toda una serie de intereses confluyen en este movimiento: empresas eléctricas, partidos izquierdistas huerfanos, gobiernos ávidos de impuestos. 
Las pretendidas verdades se alejan de la ciencia, ya no hablan de calentamiento global sino de emergencia climática, algo que hay que hacer de manera inmediata. 







Se trata de una serie de confluencias; de la promoción descarada del aborto, la homosexualidad, el veganismo y el animalismo sin elaborar una teoría que unifique más allá de los sentimientos. 
Es en el antiguamente llamado Occidente, donde los viejos resortes de la culpa y la pena se vuelcan en Gaia, la tierra, se busca la destrucción de Europa y la profetisa de la nueva religión es Greta.
 

29 mar 2019

López Obrador y la conquista

El presidente de Méjico, López Obrador, ha protagonizado un episodio chusco a propósito del próximo aniversario de la conquista, por parte de Hernán Cortés y su ejército, del Imperio Azteca.
Sin pestañear, ha exigido al Rey de España, y al Papa, que pidan perdón por los abusos cometidos en la conquista.
La respuesta, a bote pronto, del ministerio de exteriores español, en boca de Josep Borrel, es jocosa; no se pedirá perdón y España tampoco exigirá a Francia que pida perdón por la invasión napoleónica ni a Italia por la romanización (tampoco al Califa por la invasión islámica).
Los observadores ven en el populista un intento de desviar la atención por los, más bien magros, logros de su gestión, en un país como Méjico, en vías de desarrollo pero atenazado por las bolsas de paro y pobreza, y también por la guerra contra el "narco".






El dominio de la clase criolla desde la independencia es descomunal, incluso él (L.O.) desciende, no ya de criollos sino de emigrantes españoles. Su mujer, al parecer inspiradora de las misivas, es de ascendencia criolla y alemana.
Al margen de la contumacia en no entender que quien conquistó Méjico no fue el "Estado Español" sino el Reino de Castilla (ya desaparecido) y que no conquistó el "Estado Mejicano" sino el Imperio Azteca (ya desaparecido).
López averguenza a los mejicanos y llevando al absurdo, más, su demanda es como si el actual alcalde de Londres (de origen paquistaní) tuviera que pedir perdón por los abusos del Imperio Británico.





Creo que el largo brazo de PODEMOS, y de Ernesto Laclau, no están lejos de tan estrambótica petición.
Es bueno que ante el conflicto que se avecina en España sepamos donde está el enemigo.

P.D. Sobre los logros de la hispanización es conveniente releer al norteamericano Charles F. Lummis, blanco, anglosajón y protestante pero estudioso de la frontera.





21 jul 2017

El suicidio

En estos días han sido noticia tres personas muy distintas en todo con un sólo nexo; los tres han muerto suicidándose. Un banquero, un reckero de éxito y una bloguera y cazadora.  La explicación teórica es libre; el banquero estaba sometido a juicio y a la picota. El rockero no sabía cómo salir del laberinto de las drogas y la cazadora (Mel Capitán) estaba en el punto de mira del terrorismo animalista. 

11 abr 2015

Tragedia en los Alpes

El pasado día 24 de marzo, un avión de la compañía Germanwings, un Airbus A320 que volaba desde Barcelona a Dusseldorf, se precipitó hacia el suelo provocando la muerte a 150 personas que viajaban a bordo. Las primeras noticias, dada la forma en que se había estrellado el aparato, ya hicieron pensar en que no habría supervivientes y las declaraciones achacando el suceso a la reducción de las medidas de seguridad en las compañías Low cost se sucedieron. Sin embargo, pronto se supo que el avión había sido dirigido al suelo por el copiloto, un individuo psicopático y depresivo que decidió suicidarse acompañado.




Reproduzco un texto para recordar a las víctimas, acompañando el dolor de los familiares ante la triste realidad de la locura y de la muerte.



Antes de que cualquiera diga de forma crédula que la vida es un bien deseable o digno de agradecimiento, debería comparar con calma la suma de las hipotéticas alegrías que un hombre puede disfrutar durante su vida con el número de penas que pueden sobrevenirle. El balance es obvio. Aunque, en última instancia, es inútil debatir sobre si hay más cosas buenas que malas: la simple existencia del mal es decisiva, si tenemos en cuenta que éste no puede ser suprimido por aquello otro bueno que exista de forma contemporánea o en un futuro y, en consecuencia, tampoco puede ser compensado.




"El Mundo como Voluntad y Representación"



Arthur Schopenhauer.

17 sept 2013

Philip K. Dick

Tradicionalmente la ciencia ficción había vivido en un gueto secundario de literatura pulp y cine serie b, pero a partir de 1968 con "2001 Una Odisea en el Espacio" ha entrado en el gran cine como miembro de pleno derecho. Gracias a esto la crítica empezó a mirar con mejores ojos a la literatura de ciencia ficción, así como las grandes producciones cinematográficas arrastrarán también una reivindicación del género policíaco, ya sabemos lo renuente que es la crítica ante la literatura de género. 


















Philip K. Dick empezó en ese momento a despertar el interés que no había conseguido levantar a pesar de ganar dos premios Hugo y un premio de relatos cortos de ciencia ficción. Los premios Hugo se fijan sobre todo en las ideas originales, quizá más que en la calidad literaria, pero nadie puede dedicarse a escribir en USA sin hacerlo al menos medianamente bien. 
En Dick hay una mezcla de novela psicológica y ciencia ficción que no hace ascos a la ucronía ni a la distopía, es una mezcla de Stanislaw Lem y Stephen King.



















Philip K. Dick nació en el seno de una familia de clase media, su padre era inspector de seguros agrarios en Chicago (Illinois), pero su infancia no estuvo exenta de acontecimientos extraños. Su hermana gemela murió como consecuencia de las heridas producidas en un accidente y él mismo ingresó en el hospital con síntomas de desnutrición. Sus resultados en la escuela no destacaron salvo por sus bajas notas en redacción (aunque su profesor vio talento en él). Fue a la universidad de California en Berkeley en el momento en que había que estar, pero abandonó sus estudios cuando le pidieron que entrara en el programa de oficiales de complemento (milicia universitaria), a partir de ahí se dedicó profesionalmente a la escritura. Fue amigo de los más conspicuos miembros de la generación beat: Jack Kerouac, Allen Ginsberg y William Burroughs. 

















En una época esencialmente optimista, en su obra se ve un futuro atroz lo que probablemente es consecuencia de la naturaleza bipolar de Dick. Consumió drogas en su juventud, y entre ellas LSD, pero más adelante fijó su costumbre en el alcohol, el tabaco y las anfetaminas. Después de tomar analgésicos fuertes, tras una visita al dentista, se desató en él una esquizofrenia paranoica con tendencia a fantasías conspiranoicas religiosas, new age, aunque tenía intervalos de lucidez. Acertó más que otros en su visión del futuro. Aseguró a Ridley Scott que Blade Runner sería un éxito pero no pudo disfrutar de los beneficios de la compra, por parte de Hollywood, de los derechos de sus novelas. Murió de un infarto repentino en compañía de su tercera mujer, a la edad de 54 años.


2 sept 2011

Pío Baroja y Hermann Hesse

A lo largo de la vida hay un grupo de ideas, en realidad, lecturas, conocimientos, acontecimientos que han marcado las lineas de tu propio pensamiento. No quiere decir esto que sean las que más te han divertido, ni las mejores desde el punto de vista artístico, muchas veces son desagradables, difíciles de desentrañar e incluso quisieras haberte librado de ellas. Voy a hablar de dos libros que me impresionaron especialmente y de sus autores, uno es "El Árbol de la Ciencia" de Pio Baroja y el otro es "El Lobo Estepario" de Hermann Hesse.


























Hermann Hesse (Calw, 1877 - Montagnola, 1962) Novelista alemán que en ocasiones utilizó el seudónimo de Emil Sinclair; obtuvo el premio Nobel en 1946. Vástago de una familia de misioneros pietistas, fue destinado al estudio de la teología y enviado en 1891 al seminario de Maulbronn.










De allí se fugó en 1894 e hizo el aprendizaje de relojero en Calw. En 1895 fue aprendiz de librero en Tubinga y trabajó como tal en Basilea a partir de 1899. Después del éxito de "Peter Camenzind" (1904) se instaló a orillas del lago de Constanza dedicado a la literatura. En 1911 viajó a la India, más tarde se fue a vivir a Berna y finalmente a Montagnola, cerca de Lugano.





Peter Camenzind puede ser considerada un arquetipo del género conocido como "novela de formación", de escritura reflexiva y melancólica, sobre un joven que llega del campo a la ciudad para acabar huyendo de la cultura urbana y regresar a la naturaleza y la vida sencilla. En esa misma línea, "Bajo la Rueda" (1906) expresa la rebelión contra la autoridad.










Pero el título que marca el paso del ecuador dentro de la obra de Hesse es sin duda "Demian" (1919), cuyas primeras ediciones se publicaron bajo el seudónimo Emil Sinclair y con el significativo subtítulo "Una historia de juventud"; escrita en medio de una profunda depresión, la novela es sin embargo un canto a la amistad, al arte y a la vida. "Siddharta" (1922), diametralmente distinta, recoge la experiencia del autor en la India y se convertiría, una generación más tarde, en el libro de cabecera de los primeros "beatniks" y "hippies", difusores en Occidente de la cultura budista.











Pese a que se negó a ejercer la medicina, Baroja tenía un ojo clínico que ya quisieran muchos ilustres matasanos. Fue, salvando las distancias, claro está, y a riesgo de incurrir en el agravio, una especie de House con boina y sin cachava. Un tipo huraño y montaraz, acidulado y cascarrabias, que diagnosticaba al vuelo cualquier enfermedad relacionada con esa patología anómala que es el género humano. Don Pío, sin embargo, era un conservador inconformista, un escéptico que nunca pecó de apático. Un hombre sin pelos en la pluma y sin plomo en las alas. Capaz, llegado el caso, de desplumar al más pintón o de poner como no vean dueñas a los pelanas encumbrados.










A esos, por ejemplo, que, antaño al igual que hogaño, pretenden ganar fama y fortuna con la ruina de España. A los que falsifican el pasado a voluntad y hacen de su capa un traje. A los que, mientras amagan con secuestrar el porvenir, le endosan al presente el precio del rescate. A quienes se empecinan en conseguir que el verso se tenga que encarnar en la usura prosaica: "De todas las historias de la historia...". La triste gracia de la historieta interminable.









Una de las series novelescas más interesantes de Baroja son las "Memorias de un Hombre de Acción", en las que Aviraneta nos desgrana la Historia de España contándonos sus aventuras, una Historia de tipos psicológicos de manera distinta a los "Episodios Nacionales" de Benito Pérez Galdós. Baroja era un patriota al que le dolía España; en sus últimos años vivió junto a su sobrino Julio Caro Baroja, eminente antropólogo, cuyas obras sobre Etnología vasca, y de otros pueblos, han abierto muchos ojos cerrados y cerriles.

18 jun 2010

La nave de los locos

A propósito de la deriva triste y caótica de esta nave de los locos que es la España de Zapatero, en la que un puñado de iluminados está destruyendo una obra de siglos, todo me trae a la memoria las diversas representaciones que ha habido del elogio de la locura.


















La nave de los locos es un cuadro del pintor flamenco El Bosco, ejecutado en óleo sobre tabla y que mide 58 centímetros de alto por 33 cm de ancho. Actualmente se encuentra en el Museo del Louvre de París (Francia), donde llegó en 1918 y que lo exhibe con el título de La Nef des fous.








Como el resto de obras de su autor, carece de una datación unánime entre los especialistas. Se ha señalado el período 1503-1504; Wundram indica, simplemente, después de 1490. Parece claro que es una obra tardía del Bosco, debido a la factura desenfadada del cuadro, en particular en los colores frescos del cielo y del paisaje. La nave de los locos es un tema recogido en las tradiciones de Flandes en el siglo XV.








En efecto, la obra del Bosco encuentra también sus fuentes en la literatura de la época. En 1494 se publicó en Basilea la obra satírica alemana La nave de los necios o Narrenschiff, escrita por Sebastian Brant. S. Brant acoge, en su simbólica nave, locos de todas las categorías, y hace que desfilen las debilidades humanas. Una de sus estrofas dice: "Es mejor seguir siendo laico que comportarse mal dentro de las órdenes".








Existen muchas semejanzas entre este libro y la representación que hace El Bosco. Y es muy posible que el pintor se basara en este poema. Según la tesis de Desmonts sobre "Dos primitivos holandeses en el Museo del Louvre" este cuadro era parte de toda una serie de pinturas que ilustraban los cantos principales del poema de Brant (Gazette de Beux-Arts, 1919, p.1). En la obra de Brant, un grupo de locos se embarca en una nave hacia Narragonien, la tierra prometida de los insanos, antes del naufragio, llegan a Schlaraffenland, la tierra de la riqueza.







Otra de estas representaciones es la película del gran surrealista Fellini de título "Y la nave va".








Se trata de una travesía en un barco por el Mediterráneo en el que un grupo de divos traslada las cenizas de una cantante de ópera que ha muerto. Ellos no lo saben pero van hacia su fin.

















Debajo de la maravillosa vida de a bordo, el barco esconde detalles que un día surgen a cubierta. El viaje da un giro: comienza la Primera Guerra Mundial. Familias de serbios que se habían arrojado al mar son rescatados por el capitán. Los primeros rugidos de la guerra los llevaron a eso. Éstos son vistos con curiosidad por los viajeros originales.









El film culmina con el hundimiento de la nave (la sociedad misma), mientras los pasajeros huyen en botes salvavidas al son del coro de "La Traviata", de Verdi, y de Debussy, en una poética danza tragicómica.















Por último, la película de Werner Herzog "Fitzcarraldo" en la que un loco delirante quiere construir un teatro de la ópera en medio de la selva amazónica















Para realizar su plan debe transportar un gran barco fluvial, fuera del agua por encima de un monte, para lo cual cuenta con la ayuda de un gran número de nativos.






La epopeya de subir y bajar el barco en una sola pieza, unido al paisaje y a la ambientación clasifican al film en la categoría de cine-arte.







Esperemos que pronto España entre en razón y nos liberemos de esta pesadilla.