16 feb. 2013

La dimisión del Papa

Ha dimitido el Papa y han salido en tromba los habituales del progresismo a debatir sobre la enésima conspiración ultraconservadora. Pero el Vaticano está muy entrenado en las lides del gobierno eclesial no en vano la Iglesia tiene ya 2000 años.



Cuando un Papa introduce cambios en la legislación eclesiástica que le puedan afectar, deja siempre que sean los siguientes los que los utilicen. Así Juan Pablo II dándose cuenta de que, gracias a los avances médicos y a la mejora de las condiciones de vida, iban a ser cada vez más los papas que llegarían a alcanzar edades provectas, vio la necesidad de introducir cambios que permitieran, al Romano Pontífice que se sintiese sin fuerzas, dimitir por razones de salud sin pedir permiso a nadie.





 






El pontificado de Benedicto XVI, por otro lado mano derecha del anterior Papa, tenía como misión acabar con las tareas pendientes y preparar el próximo cónclave.


El Papa ha creído conclusa su misión, ya que la tarea doctrinal la realizó incluso antes de alcanzar el puesto, y encontrándose enfermo y débil pero con plenas facultades mentales, ha decidido quitar a otros el miedo escénico a dimitir.














No hay papado sin dificultades y conspiraciones, va en el cargo; es decir que no dimite por una conspiración sino por las razones anteriormente expuestas.

2 comentarios:

Paco dijo...

El teólogo Jean-Marie Tillard se hizo conocido por un libro en el que preguntaba si somos los últimos cristianos. Lo leí atentamente y coincido totalmente con su tesis . No creo que seamos los últimos cristianos de la historia, pero sí los últimos en vivir el cristianismo de la manera tradicional. Tengo la impresión de que todo está por comenzar, que estamos en el inicio de una nueva era y que solo se vislumbran algunas formas, como la dimisión de este Papa.
El filósofo Jean Guitton decía: Los de fuera parecen los doctores: Nietzche, Freud o Marx. Y a los de dentro, san Agustín, santo Tomás, Pascal y tantos otros, los encontramos anticuados, pálidos y pasados de moda…
Tanto poder vestido de cardenal sujetando a un Papa con firma reconocida en el Banco Vaticano, distancia a esta Iglesia del mensaje de Jesús de Nazaret…La opción por Cristo parte de un bagaje histórico y de una riqueza que permite afrontar, con criterio y originalidad, el presente. Nada que ver con la cúpula de esta Iglesia y sus dogmas trasnochados.
Siento la extensión
Un abrazo
Paco

interbar dijo...

No creo que nada acabe con el cristianismo pero junto a la ciudad de Dios debe existir la ciudad del hombre y para gobernar la Iglesia hace falta dinero. Un abrazo Paco.