23 dic. 2009

Dunkerque policial

Cada vez que pienso en la transición, me pregunto cómo es posible que ETA actuase tan libremente hasta el punto de poner en riesgo la democracia española. ¿Qué pasó en aquellas fechas en las que, como cuenta Mario Onaindía, ETA eran 5 y 4 estaban en la cárcel?













Algunos piensan que había que ganarse la bendición de Giscard d'Estaing, del Vaticano o de los Estados Unidos para ser admitidos en el club de las naciones europeas occidentales y, que por lo tanto, se les dejaba hacer esperando que se cayeran del caballo en la puerta de Damasco, abandonaran las armas y se integraran en la vida política.













Otros piensan que se les permitió actuar para utilizarlos políticamente, para impedir protestas, encuadrar a la ciudadanía e incluso eliminar estorbos. Yo, sin embargo, hablaré de otro aspecto que no suele ser debatido; lo que llamo el Dunkerque policial ocurrido en España al principio de la transición.









Cuando se produjo el cambio de régimen, hubo descontento en ámbitos militares y policiales; el nuevo régimen temía al Bunker y, sobre todo, al enlace que éste podía tener en el ejército y la policía, por eso se bañaba constantemente en la opinión pública y buscaba consenso y votaciones masivas a favor de la situación.
















En ese momento, Suárez se sacó de la manga la llamada reserva transitoria, con la intención oficial de reducir el número excesivo de militares y policías. Era un tipo de pase a la reserva, una excedencia especial que permitía retirarse cobrando las retribuciones básicas y la antigüedad al completo, sólo se perdían los complementos pero estaba permitido trabajar en otra cosa hasta el retiro definitivo, en donde no se reducía ninguna parte de la pensión.









En aquel momento, se estaba reformando la Ley de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, de manera que muchas de las misiones de las fuerzas policiales pasaban a ser desempeñadas por empresas de seguridad privadas; así pues, esto creaba un auténtico banco de posibles empleos para ex policías y ex militares.















Claro, lo uno por lo otro, muchos aceptaron este trato; y entre los que se marcharon abundaban los que habían formado parte de la policía antiterrorista o estaban destinados en Vascongadas; de manera que, teniendo en cuenta que no ha nacido el policía que traspase a otros sus contactos y chivatos, y menos a jóvenes inexpertos, durante un puñado de años hubo un vacío en la calle ocupado por ETA.









Si a esto añadimos la creciente presencia nacionalista en las instituciones autonómicas y municipales, nos podemos explicar cuánto le costó a la policía recuperar algo de terreno y las consecuencias que eso tuvo para las víctimas.

20 dic. 2009

La autonomía catalana y la prosperidad

Pensando en los conflictos que hay actualmente, después de la nefasta política de Zapatero a propósito del Estatuto catalán, me puse a repasar las diferentes etapas de la historia moderna de Cataluña, relacionando la prosperidad y el desarrollo industrial con la autonomía.













Cataluña era, en el siglo XVII, un país pobre y fundamentalmente agrícola. El comercio, que en el medievo había hecho prosperar a las costas catalanas, se había hundido por la piratería, la extensión del poder del turco y la competencia de las ciudades italianas y de Francia.

















El país estaba sujeto a un sin fin de normas forales que impedían la industria y que favorecían a unas castas nobiliarias. En época anterior a las guerras del Siglo XVII, ya en el Quijote (aventura del bandido honrado), Cervantes nos presenta la realidad de la crisis económica en Cataluña, que obliga a robar a hombres honrados. La expansión americana está vedada a los catalanes y otros miembros de la Corona de Aragón, ya que los territorios americanos son de Castilla y los Reinos asociados.














Las guerras del XVII vienen a empeorar esta situación, los ejércitos de esa época vivían sobre el terreno, y ésta fue la causa del levantamiento catalán del reinado de Felipe IV, aunque después resulta que los franceses se comportaron peor, lo que favoreció el regreso del Principado al seno de la Corona Española.






En la guerra civil subsiguiente a la muerte de Carlos II, los catalanes (los poderes fácticos ) toman partido por el Archiduque de Austria frente a Felipe V. Al perder la guerra, los Decretos de Nueva Planta eliminan grandes áreas de los fueros aragoneses y, como consecuencia, se eliminan muchas restricciones a los negocios, lo que produce un fortísimo incremento de la industria y la riqueza catalanas.












El mismo Consejero Primero Casanova, perdonado por el Rey, hará fortuna como jurista y notario. Es el tiempo de los telares catalanes.








La asilvestrada época de las guerras carlistas no servirá para favorecer los negocios; el triunfo liberal, sin embargo, hará que vuelva a comenzar la prosperidad en Cataluña. La guerra carlista había sido civil también en Cataluña, recordemos a Cabrera y a Milans del Bosch.
















En la Restauración, Barcelona se convierte en la ciudad de los prodigios, el poder financiero catalán viaja a Madrid, es la época de la repatriación de los capitales de Cuba y de un nuevo relanzamiento de la industria catalana.








La aplicación de la Mancomunidad para aplacar las ansias de los catalanistas autonomistas, sin embargo, no favorecerá la prosperidad.
















Los conflictos sociales se cebarán, con particular intensidad, en la industriosa Cataluña; pero un dictador centralista (Miguel Primo de Rivera), que eliminará el poder sindical de la CNT, conseguirá un nuevo despertar de la economía catalana.







La II República intentará contentar a los nacionalistas otorgando autonomía, pero el caos social llevará a una crisis sin precedentes.








Tras la guerra civil y el triunfo del dictador Franco, triunfo celebrado por la burguesía catalana como ha señalado Esther Tusquets, Cataluña se va a convertir en referente económico de España. El capital catalán hace caja, vendiendo activos a las multinacionales extranjeras e invierte fuera de Cataluña; el capital español se invierte en la industria catalana y ésta saca gran provecho del mercado cautivo español.

















El regreso a la democracia y la entrada al Mercado Común, así como el establecimiento de la autonomía en Cataluña, pone en manos de los gobiernos autonómicos, nacionalistas catalanes, un gran poder; siendo estos partidos determinantes en la gobernación de España.









Pero, sorprendentemente, desde 1975 a 2008 Cataluña pasa de ser el 40% del PIB español a ser el 18% y eso que, en pesetas constantes, el PIB catalán crece, pero el PIB español crece más. Los nacionalistas lo achacan al llamado, por ellos, expolio fiscal, pero claro también en la Unión Europea Alemania es la que más paga, aunque sus inversiones en países más pobres le rindan créditos en los contratos para sus empresas.








¿Qué pasa en Cataluña? Yo creo que una casta de políticos, más preocupados de construir nación que de la prosperidad, está interfiriendo en el desarrollo de la región.













Se ha instalado una cultura que impide ver lo beneficioso que el gran cliente español es, aún hoy, para la economía catalana. Elementos como el dueño del grupo Serhs no quieren verlo, el seny se olvida y aparece la rauxa.







No quiero decir que haya que renunciar al autogobierno, pero habrá que encontrar un equilibrio entre autogobierno y prosperidad. Las épocas de rauxa catalana auguran graves conflictos políticos en España y, claro, en Cataluña.

18 dic. 2009

Oportunidades en internet










Ante la ofensiva de González Sinde contra la llamada piratería en Internet y a favor de Teddy Bautista, el antiguo comunista tan preocupado ahora por la propiedad, se me ocurren algunas ideas para defender los negocios de productoras de cine y música, y el derecho de los internautas de compartir archivos.


















Al igual que las descargas de libros en Internet no preocupan tanto a editores, distribuidores y escritores porque el formato digital no puede anular el valor mítico y la comodidad del libro real, los distribuidores de cine y música deben encontrar un valor añadido que les permita aliarse con las descargas y no enfrentarse a ellas.


















En la música, al margen de poner a los CD un precio justo, procuraría desempolvar el vinilo, dándole un significado de calidad que no actuaría sólo en los melómanos sino en gran cantidad de perfeccionistas, añadiría al álbum o al CD libretos y fotos que dotarían al producto de un valor añadido de obra original (como una pintura, un libro de lance o una grabación original) y por supuesto favorecería la música en directo.
















Respecto al cine, revitalizaría las salas cinematográficas, centrándolo en los grupos que son usuarios habituales del cine en sala oscura, compatibilizando las películas con las compras en almacenes, conferencias, libros o restaurantes; una manera de pasar el día disfrutando de múltiples entretenimientos. De esta forma la guerra no se haría a las descargas sino a la inactividad e incultura del público.

16 dic. 2009

A vueltas con la autodeterminación













La pretensión de que el derecho de autodeterminación pueda ser ejercido en una simple consulta popular lleva a situaciones esperpénticas. Así, si el resultado del referéndum es positivo por cualquier causa, ese día tocaba pagar a hacienda o cualquier otra cosa, el resultado es cosa hecha, pero si sale negativo, a la vuelta de unos días ya se estaría pidiendo un nuevo plebiscito.















No, un paso tan importante debe hacerse a través de un congreso nacional, con presencia de todas las fuerzas vivas, tal y como se hizo en la India que era una colonia. El referéndum de autodeterminación debe usarse, como indica la ONU, sólo en situaciones de conflicto en la descolonización.










En la novela de Musil "El Hombre sin Atributos" se nos cuenta la historia de un regimiento austro-húngaro que se disuelve ante la destrucción de ese Estado; el médico judío del regimiento se queja amargamente de la creación de naciones étnicamente puras pues en ellas las minorías vivirán mucho peor que en Estados multinacionales. No es lo mismo el nacionalismo inclusivo, el cual une lo diverso, que el nacionalismo exclusivo, pretendidamente puro.



















En Europa, eso no debe hacerse, como dice Habermas: un pueblo en marcha es algo más que el resultado de una consulta, es el resultado de las negociaciones de los diversos congresos nacionales, es el resultado de su historia.

10 dic. 2009

Nacionalismo y autodeterminación










El nacionalismo nace en los mismos orígenes doctrinales que dieron lugar al nacimiento de la nación moderna. Así, el objetivo de la Revolución Francesa era el ejercicio del poder por parte del pueblo, los revolucionarios americanos rechazaron el poder externo británico y al mismo tiempo proclamaron la soberanía popular; por su parte los nacionalistas étnicos del siglo XIX hicieron prevalecer la demanda nacionalista sobre la ética democrática.





























En definitiva, como señala Cobban, la historia de la autodeterminación es la historia de la creación de naciones y de la ruptura de Estados. Ya en la revolución comienza a hablarse de autodeterminación, pensemos en el proyecto del abbé Grégoire sobre la declaración del derecho de las naciones sometido a la Convención de 1795.

























El Congreso de Viena de 1814 condenó el principio de las nacionalidades y el derecho de los pueblos a disponer de ellos mismos, y pretendió restablecer el principio de la legitimidad monárquica junto con el sistema de equilibrio de las diversas potencias.












La revolución de 1848 supuso el final del espíritu de Viena y la consolidación definitiva del principio de las nacionalidades, consolidación que tuvo su efecto más directo e inmediato en la unificación y consiguiente creación de los nuevos Estados de Alemania e Italia.




















Debido a que el principio de autodeterminación se hallaba en franca oposición tanto con la práctica de la política internacional como con los principios tradicionales del derecho de gentes y del derecho estatal, y a la inexistencia de un acuerdo sobre el concepto o idea de nación, no se pudo configurar en su forma inicial como una norma de derecho positivo.








A pesar de haber finalizado prácticamente la era de la descolonización, y contra todo pronóstico, los últimos años han sido testigos del resurgimiento de la idea de autodeterminación, ya sea de la mano del socialismo marxista o de la política a lo "presidente Wilson", como si no hubiéramos aprendido de la Segunda Guerra Mundial y de los desvíos del nazismo.



























A pesar de su importancia, el derecho de autodeterminación no fue expresamente recogido en los textos internacionales hasta después de la Segunda Guerra Mundial.








El mismo va a ser incluido por primera vez, en la Carta de las Naciones Unidas de 1945, de modo expreso en sus artículos 1.2 y 55, y de forma más indirecta en el Preámbulo y, sobre todo, en los artículos 73 y 76. La inclusión de este principio no suponía, necesariamente, un cambio extraordinario con respecto a situaciones anteriores. En realidad, los citados preceptos se referían a los Estados ya constituidos y no hacían sino retomar principios tales como la igualdad o la soberanía.













Mediante la Resolución 1514 (XV), adoptada por la Asamblea General el 14 de diciembre de 1960, la ONU reconoció este derecho a las colonias en la "Declaración sobre la Concesión de Independencia a los Países y Pueblos Coloniales".







Posteriormente se vuelve a reiterar este reconocimiento en los dos "Pactos Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y de Derechos Civiles y Políticos", suscritos en diciembre de 1966.












El contenido de este derecho fue delimitado por la "Declaración de Principios de Derecho Internacional referentes a los Principios de Amistad y a la Cooperación entre los Estados", de 24 de octubre de 1970 (Resolución 2625 [XXV].).








Sin embargo, la misma Declaración rechaza a su vez cualquier derecho de secesión con respecto a un Estado independiente y condena toda acción dirigida a la ruptura parcial o total de la unidad nacional y de la integridad territorial de cualquier otro Estado o país.














Para terminar con esta breve reseña cabe recordar, al margen del derecho de autodeterminación aunque en estrecha conexión con el mismo, la aprobación por parte de la Asamblea General de la ONU el 18 de diciembre de 1992, a través de su Resolución 135 (XLVII), de la "Declaración de Derechos de las Personas Pertenecientes a Minorías Nacionales, Étnicas, Religiosas o Lingüísticas". Tal Declaración obliga a los Estados a proteger la existencia y la identidad de las minorías dentro de sus respectivos territorios.

5 dic. 2009

Dos vidas

A veces sorprende la evolución de los acontecimientos, como si hubiese un genio maligno que se dedicase a sembrar el caos. Pensaba esto mientras recordaba la vida de estos importantes intelectuales que tanta relación tienen con España.


















A pesar de ser ciudadano español, Santayana creció y se formó en Estados Unidos, escribió sus obras en inglés y es considerado un hombre de letras estadounidense. Su padre era intelectual y diplomático del Estado español, era español descendiente de españoles.







Su madre era española hija de españoles; como su padre era militar, nació en Filipinas donde él estaba destinado. Pero el matrimonio en el que nació George era el segundo de ella, antes había estado casada con un hombre de negocios norteamericano del que tuvo cinco hijos, ella educó a sus hijos en inglés hasta que, muerto su marido, pasó a residir en España con sus tres hijos supervivientes. Allí conoció a su segundo marido y se casó, curiosamente fue ella quien quiso educar a George en inglés tras fijar nueva residencia en Estados Unidos.


















George fue profesor en Harvard, mantuvo siempre su nacionalidad española, pero su obra, su formación y hasta su espíritu era más norteamericano.


















Severo Ochoa nació en España, hijo de españoles, aquí se formó y se casó con una española, después trabajó en Alemania e Inglaterra hasta fijar su residencia en Estados Unidos.


















Su obra científica está en inglés, pero su vida y su producción no científica en español, su espíritu era español pero, por razones profesionales, su nacionalidad era norteamericana hasta que pudo obtener la doble nacionalidad.

1 dic. 2009

El origen de la democracia











Se suele decir que el origen de la democracia como sistema político está en Grecia, es decir en la Grecia clásica; sin embargo, cualquier parecido entre lo que allí ocurría y e
l actual Estado de Derecho es pura coincidencia.






















Nuestra democracia surge precisamente en los Estados Unidos, es ahí donde, tras siglos de evolución política en Occidente hacia el Estado de leyes, se emprende el camino del sistema democrático.















A mi modo de ver, el fenómeno se produce de la siguiente manera: como, al contrario que para españoles y portugueses, una encomienda de servicio civil o militar en América no era, para los británicos, otra cosa que un auténtico castigo, si podían no se arriesgaban al largo viaje, los piratas, el hacinamiento en los barcos, las enfermedades del viaje y, simplemente, trasladaban su residencia a Brístol.

























Los que no tenían más remedio que ir fijaban su residencia en Nueva York o Boston, ciudades donde se podía vivir de forma parecida a Europa. Los colonos que vivían en la frontera necesitaban a estos funcionarios; necesitaban jueces, jurados, policías, soldados, y como estos aparecían muy poco por esos lugares, elegían, de entre ellos, autoridades interinas.








Cuando se produce la Revolución Americana, estas autoridades pasan a ser efectivas. Los whigs británicos importaron la democracia para Inglaterra y podemos reírnos con Dickens de cómo fueron sus inicios. La Revolución Francesa la copió de los Estados Unidos, a su manera.