23 dic. 2013

La nación catalana


En los años sesenta del siglo XX, un joven militante  catalanista escribió un libro en el que se afirmaba, sin rubor, que los inmigrantes del resto de España llegados a Cataluña durante la industrialización (1880-1970) no tenían "cultura" en su mayoría. No se refería como es obvio a que no tenían educación formal (que también) sino a que su nivel de desarraigo los hacía tabla rasa, hardware dispuesto a acoger el software catalanista. Luego, los seguidores de Pujol han intentado hacer desaparecer, cosa imposible, el rastro de ese libro. Si en algo están de acuerdo todos los antropólogos es en que todo el mundo tiene cultura salvo los niños salvajes de las novelas o de las películas de Truffaut. 



















Cataluña no es una realidad metafísica inamovible en la historia como por otro lado tampoco lo es España; Cataluña es los que fueron y los que serán y desde luego los que son que en gran medida, un 70%, son genéticamente procedentes del resto de España. Desde la constitución de un reino unido, con un ejecutivo unitario para toda España, los viejos reinos y después las regiones han ido cambiando en su composición humana y territorial. Las diferentes zonas se han articulado ateniéndose en parte a la historia de los viejos reinos pero también a las necesidades de gobernación como la disposición de Javier de Burgos a propósito de la creación de las provincias. Todavía recuerdo que en Geografía, cuando estudiábamos las regiones por otro lado sin poder político, Albacete entraba en la región de Murcia; la Cataluña histórica no incluía gran parte de la provincia de Lérida ni el Valle de Arán y no se constituyó en un todo unitario, era una serie de condados herederos de la Marca hispánica franca que a su vez lo es de la provincia Tarraconense goda y romana, hasta tiempos modernos. 







 







Entonces, ¿en qué se fundamenta el Estado de las Autonomías? Se fundamenta en el artículo 143 de la CE de 1978, siendo que en otras épocas y en las anteriores constituciones: 1812, 1834, 1837, 1845, 1869, Proyecto de Constitución de la Primera República, 1876, 1931 y en las Leyes fundamentales del régimen anterior eran otras las organizaciones territoriales. No hay una Cataluña metafísica desde el principio de los tiempos y la actual, compuesta por ciudadanos fundamentalmente españoles, tiene un origen por otra parte participado por los partidos y los ciudadanos catalanes en la CE de 1978. 






 







¿Cómo puede conseguir Mas su independencia contra la razón y la justicia? Sólo con la violencia aventurera y con la colaboración abducida por los medios clientes de Mas de la ciudadanía española en Cataluña (al parecer, sus parientes andaluces y manchegos les roban). Debemos saber que esa voluntad de autodeterminación tiene como objetivo exactamente el robo a todos los españoles de algo que les pertenece, porque el territorio en que se funda el Estado incluye no sólo la tierra, sino la transformación agrícola, industrial e histórica que durante siglos han ido realizando todos los españoles. Ante un acto de latrocinio está fuera de lugar cualquier discusión en el terreno constitucional, y sólo cabe la resistencia, aunque sea violenta tal como por otro lado reconoce la Constitución, antes que dejarse arrebatar lo que es nuestro. 
Las grandes potencias: USA, Inglaterra, Francia, La UE y algunas multinacionales ven con buenos ojos debilitar a los Estados para imponer la dictadura económica al pueblo.





Es necesario leer: "En Defensa de España", razones para el patriotismo español. Santiago Abascal y Gustavo Bueno.

16 dic. 2013

Joan Fontaine

Recuerdo a la hermosa protagonista de Rebeca, película basada en la novela de Daphne du Maurier, y la partenaire de Robert Taylor en Ivanhoe, película de la que disfruté de crío en los cines parroquiales y que habla de un mundo que no volverá. Ha muerto y ésta es la necrológica de El País.







6 dic. 2013

Nelson Mandela

Ha muerto Nelson Mandela, transcribo una necrológica interesante sobre lo que creo fue la gran obra del estadista: reunificar el país haciendo que blancos, negros y otros se sintieran verdaderamente sudafricanos. 




La escena la describe el periodista y escritor John Carlin, biógrafo de Nelson Mandela, en su libro El Factor Humano de 2008.

El ex presidente de Sudáfrica, que acaba de fallecer a los 95 años de edad, salió a la cancha del estadio Ellis Park de Johannesburgo en la tarde del 24 de junio de 1995. Ante él, 65 mil espectadores, en su mayoría blancos, que esperaban la final del Mundial de Rugby de ese año entre la selección local y Nueva Zelanda, el equipo más potente del mundo en ese entonces.

Mandela, que vestía la camiseta verde de los Springboks (uno de los símbolos de la represión del Apartheid antes de su llegada a la presidencia) fue recibido con un silencio incómodo pero fue aplaudido a rabiar por todo el estadio, seguido de un coro que repetía: "Nelson, Nelson, Nelson".

Esa noche, después que Sudáfrica derrotó a los All Blacks por 15-12 en tiempo extra, todo el país -blancos y negros- se unió por primera vez en una celebración deportiva que eliminó por un momento las tensiones que vivía.

Posteriomente, Mandela declaró que fue uno de los momentos más difíciles de su vida. "Honestamente, nunca me sentí tan tenso. Pensé que me iba a desmayar", dijo en una entrevista. Y Mandela conoció momentos tensos. Por ejemplo cuando en los inicios de la década de los 60 fue el hombre más buscado del país. Capturado, fue sometido a juicio por sabotaje y en 1964 fue condenado a prisión en la cárcel de máxima seguridad de Robben Island. Luego, tras 27 años en prisión, salió libre y compitió en las elecciones presidenciales, transformándose en el primer presidente negro de Sudáfrica.

No siendo un gran fanático del rugby en particular, Mandela sí fue un amante de otros deportes. En la década de los 50 fue boxeador amateur y corredor, mientras que en la cárcel se preocupó de mantener su forma física corriendo y haciendo ejercicio en los pocos espacios con los que contaba.

"El deporte tiene el poder para cambiar al mundo. Tiene el poder para inspirar. Tiene el poder para unir a la gente de la manera en que pocas cosas lo hacen. Les habla a los jóvenes en un lenguaje que ellos entienden. El deporte puede crear esperanza donde antes solo había desesperación. Es más poderoso que el gobierno en cuanto a romper las barreras raciales", dijo Mandela.

Esa tarde, cuando Mandela volvió a la cancha, esta vez con el trofeo de campeón del Mundial de Rugby entre sus manos, los gritos de "Nelson, Nelson" se intensificaron.

Como cuenta Carlin en su libro: "todo el país, blancos y negros, cantaron y bailaron hasta la noche, unidos en una causa por primera vez en la historia, una celebración delirante. No había guerra civil, no había terrorismo de derecha y Mandela cumplió su meta de crear lo que permanece hasta hoy, y que parecía imposible en ese entonces: una democracia multirracial estable".

Años más tarde, esta inclinación de Mandela por los deportes como modelo de integración social fue utilizada por la organización de la candidatura de Sudáfrica al Mundial de fútbol de 2010.


Sebastián Carrizo en "La Tercera de Chile".

La Constitución y la nación española

Hoy se cumplen 35 años de la Constitución de 1978, último intento hasta hoy de dotarnos de un régimen adecuado para nuestra gobernanza. No hablaré de los defectos de esa Constitución ni de los retos de España y los cambios que sería necesario acometer sino de la evolución histórica de la nación hasta ahora.






Nuestro país aparece en la historia como un poder político unido, modernamente, en el siglo XV siendo que desde entonces a permanecido unido aun perdiendo algún territorio. El Estado así surgido no era un Estado moderno pero algunas instituciones embrionarias ya llevaban a eso que se formará a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII a la vez que un gran Imperio y una gran cultura. La existencia de una clase social nacionalista burguesa a finales del XVIII da lugar a las primeras manifestaciones de nacionalismo moderno pues el españolismo ya había producido literatura mucho antes. 














Tras la puesta de largo de la nación en la francesada de 1808 a 1814, se han producido varios intentos de constitucionalizar la nación en 1812, 1834, 1837, 1845, 1869, 1876, 1931, Leyes Fundamentales del franquismo 1938-1967 y 1978. En todas ellas se reconoce la soberanía del pueblo español, primero junto al monarca y luego solo. En el año 2004 comienza a hablarse de una posible reforma de la Constitución que debería haber sido, según sus impulsores, el colofón de la segunda oleada de Estatutos de autonomía; las fases de esta reforma serían: cambiar el orden de sucesión a la corona haciéndolo compatible con la igualdad de sexos, convertir al Senado en cámara territorial al estilo alemán y nombrar a todas las Comunidades Autónomas constituidas. 
















No pudo ser ya que la crisis, en sus diversas variantes, se la llevó por delante, apareciendo conceptos voluntaristas y nominalistas como el federalismo; las autonomías tienen más competencias que un Estado federal. Como homenaje a esta Constitución vigente desde el 29 de diciembre de 1978 hasta hoy, citaré el preámbulo, donde se exponen los objetivos que pretende la acción del Estado y el ordenamiento jurídico encabezado por la Constitución,  y los artículos 1ª y 2ª









Constitución Española

PREÁMBULO

La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra. En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente Constitución.







Artículo 1



1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.



2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 2

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

5 dic. 2013

Fernando Argenta

Hace años, por razones de trabajo, tenía que ir en coche después de comer a un pueblo a pocos kilómetros de mi residencia habitual. Durante el trayecto, escuchando la radio, me hice aficionado a Clásicos Populares el programa de RNE que llevaban a cabo Fernando Argenta y Araceli González Campa. En el programa, los dos periodistas divulgaban y enseñaban la música clásica y además adornaban su intervención con revelaciones de la biografía de los protagonistas de aquellas épocas de oro en la música clásica. 























 



Con su actividad consiguieron enganchar a miles de oyentes al arte musical. Pero Argenta no se quedó ahí, fue divulgador de su padre Ataulfo Argenta, gran músico y director de orquesta, fue periodista director de RNE 2 y 3 y presentó el programa de TVE, el conciertazo, sobre jóvenes valores y música clásica, cursó estudios superiores de música en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, actividad que compatibilizó con la Licenciatura en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Ha muerto a la edad de de 68 años, casi como quien dice en su trabajo, la foto es de Pamplona en 2012 promocionando la cultura clásica. Descanse en paz y seguro que en el cielo seguirá tocando con Micky y los Tonys.

3 dic. 2013

La alianza de civilizaciones

Dentro de las melonadas en las que se articula el pensamiento progre, me resisto a llamar a ese sucedáneo pensamiento de izquierdas, se creó la especie falsa de que cabe la posibilidad de coexistir, en nuestro propio espacio europeo, con un Islam moderado que además colabore con nosotros en la lucha contra el terrorismo, evolucione en el sentido de la democracia y los derechos humanos, y adquiera, como nosotros, los hábitos científicos y filosóficos de Occidente. 



















Todas estas ideas nacen de las mitologías adquiridas por parte de la progresía actual de la España de las tres culturas y su posible reelaboración en los tiempos modernos. 
Las civilizaciones en cuanto ámbitos culturales y tecnológicos se influyen mutuamente, de ahí que la tecnología y los métodos de producción e incluso los bienes materiales, y cierto tipo de diversiones, se extiendan por todo el mundo pero esto no es así con las altas culturas, menos aún con ciertos aspectos particulares de las bajas culturas, y con la filosofía y las ciencias. 



















Es posible llegar a acuerdos temporales, basados en intereses comunes, con países y gobiernos islámicos pero no puede existir una alianza de civilizaciones porque no hay autoridad ni entidad para firmar semejante acuerdo y hacerlo cumplir. No es posible porque los cánones de funcionamiento moral son distintos y a veces mutuamente excluyentes. Otra vez nos enfrentamos al voluntarismo como rasgo definitorio del pensamiento político español.

29 nov. 2013

Los comics (tebeos)

La pretensión de contar historias con imágenes viene de muy atrás; la encontramos en pinturas rupestres y jeroglíficos, y más modernamente en pinturas que reúnen escenas varias. El Bosco o Bruegel, y también en la Edad Media se contaban historias con imágenes en las marginalia, siendo los retablos ejemplos de lo dicho. Desde luego la fotonovela ha venido a competir con el comic en alguna ocasión. De esta forma el comic como tal tiene un origen ancestral y sin embargo, o contradicción, es consecuencia del cine, un intento de trasvasar el cine a la literatura.  Las historietas pueden ser para adultos, El Vívora, o infantiles; pueden ser americanas, franco-belgas o japonesas; homorísticas, como la revista El Jueves, o serias.



















Antiguamente, cuando no existía la fotografía, en los periódicos ilustraban las noticias con dibujos y ése debe ser el origen del TBO moderno. Han propuesto considerarlo como el noveno arte, aunque en realidad sea anterior a aquellas disciplinas a las que habitualmente se les atribuyen las condiciones de octavo (fotografía, de 1825) y séptimo (cine, de 1886). Seguramente, sean este último medio y la literatura los que más le hayan influido, pero no hay que olvidar tampoco que "su particular estética ha salido de las viñetas para alcanzar a la publicidad, el diseño, la moda y, no digamos, el cine".





















 En The Yellow Kid (1894) de Outcault, los pequeños gags episódicos de una viñeta se fragmentaron en tiras auto-conclusivas, siendo su protagonista quien garantizaba la continuidad. A causa de ello, los editores intentaban robarse mutuamente estos personajes hasta que los tribunales sentenciaron que una serie y sus protagonistas debían cambiar de título si cambiaban de periódico. En 1914 William Randolph Hearst fundó la primera agencia de distribución de tiras o syndicate: el Kings Feature Syndicate.






















Ese año, la editorial King Features Syndicate contrató como ilustrador a Alex Raymond para que dibujase dos series dominicales: Flash Gordon y Jungle Jim, y una diaria: Secret Agent X-9 (con guiones del escritor Dashiell Hammett). Tanto Raymond como el Harold Foster de Tarzán (1929) y Príncipe Valiente (1937) definirían la nueva estética de las tiras de aventuras: pictorialista, magistral y minuciosa; elegante y, sobre todo, atmosférica. Se recuperó, por tanto, el valor seguro del realismo en detrimento del grafismo más vanguardista de los años veinte. 



















No es posible olvidar a la editorial Marvel, en Estados Unidos, especializada en súper héroes y en España a la ya extinta editorial Bruguera.

25 nov. 2013

Kennedy

El día 22 de noviembre se recordaba el asesinato, hace cincuenta años, de John Fitzgerald Kennedy en Dallas, capital del Estado de Texas. En aquel tiempo, compraron la primera televisión que hubo en casa y entre nieblas me acuerdo de alguna escena del funeral, o quizá me confundo dada la gran cantidad de veces que hemos visto las imágenes. Recuerdo que en mi familia pensaron que lo habían matado por ser católico, lo que ahora puede parecer absurdo pero en aquel ambiente mucha gente lo pensó. 














Kennedy no tuvo un segundo mandato y, en el poco tiempo que reinó, hay luces y sombras; fue el primer presidente de los Estados Unidos católico, de un país nacido de unos padres fundadores protestantes, y fue el primer irlandoamericano en alcanzar esa magistratura; esto ya lo consagra como un normalizador, pero además inició el giro en el Partido Demócrata hacia la lucha por los derechos civiles de los negros; hoy hay un presidente afroamericano.


















Kennedy formaba parte de una familia muy poderosa y rica, en ese extremo era todo lo contrario a un hombre hecho a sí mismo. Había en Kennedy una ambivalencia entre el interés en la lucha por la paz y el desarme y el deseo de mantener el liderazgo para USA, lo que descolocaba a los militares. Se le reconoce por su gestión de la crisis de los misiles en Cuba en la que aguantó el pulso de Kruschev y obligó a Rusia a retirarlos, pero esa crisis no se hubiera producido si hubiese apoyado la invasión de Bahía de Cochinos, por el contrario tuvo que retirar misiles de Turquía y garantizar la seguridad del Régimen de Castro. 



















¿Por qué lo mataron?¿Quién lo mató? Son preguntas aún sin respuesta; pero hay dos cosas claras: el asesinato fue fruto de una conspiración, como así reconoció una comisión parlamentaria USA en los años setenta, y Kennedy debió de pisar muchos callos en el escaso tiempo que estuvo en el poder.

20 nov. 2013

20 N


Hoy hace 38 años de la muerte del general Franco y desde luego a España no la conoce ni la madre que la parió. Aquella España estaba en desarrollo, creciendo a ojos vista, y era uno de los países más jóvenes de Europa, las familias tenían vástagos de sobra para conseguir el recambio generacional y la creencia mayoritaria era la de la Iglesia Católica, incluso entre los opositores juveniles y maoístas el origen estaba en la juventud católica. 



















Había protesta estudiantil pero no de la intensidad y potencia de países como USA, Alemania, Francia, Italia o Gran Bretaña. La oposición, entiéndase el PCE pues socialistas y liberales convivían con el régimen, hacía años que había abandonado la lucha armada del maquis o las grandes huelgas "pacíficas" y buscaba la infiltración desde las bases de la reconciliación nacional. Los descendientes de represaliados y víctimas optaron por olvidar y sólo en el mundo del nacionalismo vasco se acordaban algo de la guerra, el exilio no voluntario era un recuerdo, ETA era débil y su actuación todavía leve.


















De todo esto hemos hablado, pero ahora quiero recordar como fue aquel día. La noche del 19 de noviembre de 1975 salí a dar una vuelta con la cuadrilla por el bar "La Cepa" en Pamplona y nos encontramos con un grupo de soldados que disponían de pase pernocta, nos contaron que habían recibido orden de regresar al acuertelamiento antes de silencio, sin armar escándalo, esto nos hizo pensar que el pescado estaba vendido. Luego, de regreso a casa, el programa nocturno en TVE cambió repentinamente, en vez de lo habitual echaron una película de guerra, serie b, "La Colina de los Diablos de Acero" curiosamente sobre la guerra de Corea. 
















A la mañana siguiente, en la universidad, tenía un examen pero ya en el autobús hablé con un compañero y pensamos que había muerto aunque no lo decían. Efectivamente cuando llegamos ya se había producido la notificación y la declaración leyendo el testamento político por Arias Navarro. Al declararse los tres días de luto oficial decidimos, el grupo marchoso de la clase, ir a comer pero no os confundáis no era para celebrar nada que no fuese la vacación imprevista. En la tasca había un grupo de maestros, profesores de EGB, que estaban como nosotros. De vuelta a casa vi las colas ante la capilla ardiente, la misa funeral y la toma de posesión del Rey a los tres días.









En el discurso de investidura, el Rey declaró que quería serlo de todos los españoles, y ése es el comienzo de la transición estricta, aunque ésta en realidad ya había comenzado en el tardofranquismo.






Recuerdo la manifestación que se convocó cuando murió, con la Plaza de Oriente llena y los gritos de: "queremos otro Franco, Pino, Pino, Pinochet", y a Giscard d'Estaing erigiéndose en el mentor de Juan Carlos y de los etarras en Francia. Es en ese momento cuando se ponen en funcionamiento los mecanismos institucionales del franquismo al completo, ya que Franco era una excepción a su régimen.






Será necesario que pasen muchos años para poder estudiar esa época con cierta objetividad; están saliendo a 38 años vista tantos antifranquistas que da miedo pero mientras, Franco se ríe a mandíbula batiente.

7 nov. 2013

Ciencia ficción II

El género de la ciencia ficción, por otro lado tan relacionado con la literatura fantástica y de terror (como solía decir Arthur C. Clarke: "una tecnología avanzada al límite es magia"), tiene dos características fundamentales: crítica sociopolítica que responde a algo actual pero llevado al límite en la ficción y una ciencia y tecnología no descubiertas, o en la de anticipación tecnología de última generación no descubierta por el público. 

















Dentro de la trama pueden producirse diversas situaciones jugando con el tiempo y el espacio; así encontramos: distopías, utopías, ucronías y discronías.  En realidad, el nombre ya existía: lo había inventado el ensayista inglés William Wilson en 1851. En cuanto al género tenía, al menos, tres siglos de historia. Había nacido junto a la ciencia moderna (el "Sueño Astronómico" de Kepler es de 1610), la ciencia ficción asumió la herencia de las utopías del Renacimiento (Moro, Bacon) y de los viajes maravillosos del siglo XVII (Swift) y hasta se puede rastrear en la Odisea. 



















Después de la Revolución Industrial le cantó al progreso positivista (Verne) o se unió a la vertiente mágica del romanticismo (Mary Shelley) para alcanzar su madurez con la obra de H.G. Wells (1866-1946), sin olvidar las incursiones de Edgard Allan Poe. Pero la exclusividad nace con las revistas pulp de género norteamericanas. Hugo Gernsback, un inventor aficionado y editor, que propuso el nombre en la revista Amazing Stories.
 

















Las revistas que fueron punteras durante el período clásico (1946-1965) fueron "Galaxy" y "The Magazine of Fantasy and Science Fiction". Esta última la dirigía Anthony Boucher, un profesor de literatura que hizo mucho para acortar las distancias entre la ciencia ficción y la gran narrativa fantástica. Por entonces, Judith Merril ya prefería hablar de ficción "especulativa" en lugar de "científica", mientras que el británico J.G. Ballard proponía privilegiar el "espacio interior".

















La obra de Cordwainer Smith, recapitula la herencia de este periodo y marca también su fin. En los años que siguieron las revistas fueron extinguiéndose, y con ellas se eclipsó el cuento, pero el mercado editorial de la ciencia ficción terminó de consolidarse. Nuevos talentos, como Ursula K. Le Guin, hicieron que el género se volviera respetable para la crítica universitaria. Pero este reconocimiento pareció estimular más a la industria que a la creatividad.




















Los clubes de lectores y aficionados se convirtieron en una vasta y burocrática red mundial.
El imperio de la ciencia ficción se extiende hoy hasta los más remotos confines de la Tierra, pero ha sido fagocitado por la industria del entretenimiento (cine, cómic, televisión). Desde la exitosa "Dune" de Frank Herbert, el mercado se llenó de ambiciosas trilogías y tetralogías, suerte de "space operas" posmodernas, a veces escritas por encargo. Ellas alimentan otros negocios millonarios, como las películas de efectos especiales y los juegos de vídeo. En los escritores más recientes predomina el pesimismo: reniegan del futuro e imaginan una indefinida decadencia. No terminan de salir del marco imaginativo creado por quien fuera el último de los clásicos o el primero de los posmodernos: Philip K. Dick.



















Autores clasicos de este género son: Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Robert A. Heinlein, Clifford D. Simak, Poul Anderson, Ray Bradbury y Stanislaw Lem junto a los ya citados anteriormente. En español han cultivado el tema Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.
Como vemos hay una cierta asociación con la ciencia en sí, y tanto científicos como servicios de información han buscado inspiración entre sus páginas.

3 nov. 2013

Lou Reed

Ha muerto Lou Reed. En los años setenta cuando descubrí el rock, en aquellos viejos bares sonaba la heroína o la dulce Juana. Reed aparecía como la representación del sex, drugs and rock & roll. Sin embargo lo que de verdad hay en sus letras es miedo y desesperanza. 













Descanse en paz y que camine eternamente por el cielo de Brooklyn entre la lluvia.

25 oct. 2013

Manolo Escobar

Ha muerto el tonadillero y cantante Manolo Escobar, en una España que no ha sabido asumirse él nos da la pauta de nuestra comprensión y orgullo. Tienes razón Manolo ¡qué viva España! Quién sabe si en el futuro tu canción no será un himno.
Ésta es la necrológica de RTVE. 




23 oct. 2013

La sentencia de Estrasburgo

En una comparecencia conjunta de los ministros de Justicia e Interior, se realiza una puesta en escena patética sobre la sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo, en adelante TEDH, que arrumba la doctrina Parot. Nos cuentan que se ven obligados a cumplir la sentencia contra su voluntad pero que la culpa es de otros. Al coro se une una buena cantidad de comentaristas políticos y periodistas, aunque ponen de manifiesto la necesidad del cumplimiento inmediato de la sentencia. 
Al día siguiente, y quizá en la más rápida resolución tomada por un tribunal en España y tras una meteórica decisión de la Junta de Fiscales, se ordena la ejecución de la sentencia.








Todo huele a continuidad con las maniobras orquestales en la oscuridad de Zapatero, huele a puesta en escena y a tancredismo político de Rajoy. La verdad es que ante la necesidad de excarcelar etarras, otra vez,  y lo mal que esto le sienta a la AVT y a buena parte de la sociedad (sobre todo a los votantes del PP), se ha buscado un subterfugio; y a continuar jugando. Lo cierto es que no ha habido gobierno desde 1974 que haya querido introducir ese cambio en la Ley, endureciendo el cumplimiento de las penas, confiando quizás en el Santo Advenimiento. Lo cierto es que el PP no aportó nada nuevo en esta segunda instancia, con la abogacía del Estado ejerciendo un interés perfectamente descriptible. 








El Tribunal ha fallado porque España se ha puesto en sus manos a través de un tratado. Lo ha hecho así porque no es posible la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables (art. 9 CE), porque no es posible una jurisprudencia que se ejercita en unos casos y no en otros (art. 14 CE) y porque no se dio suficiente cobertura a la doctrina Parot en la reforma del Código Penal de 1995. 





Ahora, saldrán casi 69 presos, si no más, incluidos algunos culpables de crímenes ajenos al terrorismo, como daño colateral. 
Pero no, como se explica aquí, el Gobierno no está obligado a ejecutar de inmediato la sentencia, no tiene por qué pasar la patata caliente a los tribunales; nos vuelven a tomar por idiotas. 





PD: El muñidor de la sentencia en el TEDH ha sido, para más inri, un español, magistrado en Estrasburgo gracias al PSOE y antiguo Secretario de Estado con Zapatero.
No ha tardado, cierta izquierda, en celebrar la noticia en las redes sociales.

18 oct. 2013

El problema no es Cataluña

Transcribo aquí un excelente artículo de Libertad Digital, a propósito de lo que debe ser la acción política en el problema nacional de España.








EL PROBLEMA NO ES CATALUÑA






Se yerra el tiro si se piensa que el problema es de organización territorial, o de financiación, como Mariano Rajoy nos pretende hacer creer. Estaríamos atacando el humo en lugar de atacar el fuego. El problema es el nacionalismo, que es absolutamente incompatible con España y su diversidad. El nacionalismo sólo cree en su homogeneidad, y quiere acabar con la diversidad que desde el inicio ha configurado España.

Las autonomías han dado a los nacionalistas un poder financiero, educativo, social y cultural enorme, y sin embargo el nacionalismo ha ido incrementando su demanda secesionista. El problema no se soluciona dándole más poder; nunca estarán satisfechos, porque lo que quieren es la ruptura de España, como así lo manifiestan públicamente Artur Mas, Eguíbar, Otegui.








¿Y a estos personajes les tenemos que dar más poder? ¿A quien busca nuestra ruina?

El federalismo no es intrínsecamente perverso; lo que es perverso es su utilización en España, porque es un arma para desunir cuando debiera ser para unir. El federalismo no tiene ningún sentido en nuestra historia. En los países federales el camino ha sido así: territorios desunidos sin tener mucho que ver históricamente querían formar una unión, y como existían grandes diferencias entre ellos crearon un Estado federal, con el que poco a poco se llegó a la unión.

En España el camino es completamente diferente. Estamos unidos, se da poder a los enemigos de España y estos lo utilizan con absoluta impunidad para ir desuniendo. Pero no tienen Estado (aunque sí el reconocimiento de nacionalidad), por lo que el PSC pide un Estado federal que se lo daría. 






¿A unos enfermos de poder totalitario les vamos a dar más poder, y esperamos que les dé un ataque repentino de fidelidad a España y de amor por la libertad?

Analicemos los problemas que tenemos: terrorismo, segregación lingüística sin libertad de escoger la lengua vehicular de enseñanza; tergiversación de la historia en los colegios (los libros de texto catalanes y vascos enseñan lo que no sucedió pero les hubiera gustado que sucediese), sobrerregulación diferente en cada comunidad, que dificulta la libre circulación de mercancías y personas; se blinda el uso de los ríos; se establece un mercado laboral y comercial exclusivo, se limitan las decisiones de España en la Unión Europea a la opinión de la Generalitat; se nombra asesor a Otegui, etc.








El origen de estos males, ¿es la organización territorial o son los nacionalistas, que han ido creando todo esto porque les hemos dado el poder y la impunidad necesaria para hacerlo? ¿Y a estos políticos les tenemos que dar más poder para que puedan seguir haciendo lo mismo, con más medios y encima dentro de la ley? Esto es lo que supondría crear un Estado federal, en la actual situación de España.

Los nacionalismos vasco y catalán han utilizado, utilizan y utilizarán el miedo para estar en el poder (ETA, Terra Lliure, segregación lingüística, multas a quien rotula en español, inspecciones de Hacienda, acoso personal, etc.).

Analicemos los problemas y sus causas; si vemos dónde están los problemas, creo sinceramente que la causa es que hemos dado poder a quienes nos quieren destruir, a los nacionalistas.







Hay quien piensa que el federalismo supondría que cada uno sería responsable de lo que recaudase y lo que gastase. Para eso creo que bastaría con hacer una ley de estabilidad presupuestaria y obligar a su cumplimiento, y no convertir a las comunidades en Estado, que es justo lo que piden los nacionalistas.







Hay quien piensa que la política de no enfrentamiento de Rajoy es buena. Bueno, yo creo que la formación crea hábitos y sentimientos. Cambiar hábitos y sentimientos es lo más complicado, por eso cuanto más se tarde en actuar, desde mi punto de vista más profundo será el problema.

Desgraciadamente, la propuesta federalista de Alicia Sánchez Camacho no es más que aquello que en las conversaciones secretas Rajoy-Mas se estaba acordando. El problema es que ninguno de los dos grandes partidos, PP-PSOE, piensan en España, piensan sólo en cómo seguir unos años más en el poder. Urgen nuevas alternativas políticas.






Juan de Dios Dávila, exconcejal del PP en Hernani, es hermano del teniente coronel Fidel Dávila, asesinado por ETA en 1993. Actualmente preside la Fundación Unidad + Diversidad.

14 oct. 2013

Michael Crichton

Hace años, en el colegio, teníamos un cine que exhibía películas los fines de semana; lo hacía en tres sesiones, los sábados a las siete y media y los domingos a las cinco y a las siete y media; las sesiones de siete y media eran para los mayores, la de las cinco para los pequeños. Normalmente siempre se presentaban reestrenos o reposiciones pero cierta vez estrenaron una para los mayores, la película se llamaba: "La Amenaza de Andrómeda" y era de ciencia ficción, lo que es demostrativo del poco interés que este género despertaba en España, carne de los cines parroquiales y de la televisión. 






 






La película se basaba en una novela del escritor norteamericano Michael Crichton, que, luego me enteré, trabajaba de médico aunque el éxito literario y los derechos cinematográficos le permitieron dedicarse a la literatura a tiempo completo. Su éxito lo llevó a copar a la vez las listas de libros más vendidos, de película más vista en una semana y la serie de más audiencia en la televisión con guión suyo. 







 







Al final de su vida se le diagnosticó un cáncer linfático pero no murió de eso sino de un accidente cerebro vascular a la edad de sesenta y seis años. En sus últimos tiempos agudizó una faceta que siempre había estado presente en su obra; a saber, la divulgación científica y la crítica al histerismo pseudocientífico. Crichton se nos presenta como un militante contra la calentología oficial del IPCC; en su última obra: "Estado de Miedo", presenta un manifiesto acusando al nuevo ecologismo de apocalíptico y pseudocientífico.