29 nov. 2013

Los comics (tebeos)

La pretensión de contar historias con imágenes viene de muy atrás; la encontramos en pinturas rupestres y jeroglíficos, y más modernamente en pinturas que reúnen escenas varias. El Bosco o Bruegel, y también en la Edad Media se contaban historias con imágenes en las marginalia, siendo los retablos ejemplos de lo dicho. Desde luego la fotonovela ha venido a competir con el comic en alguna ocasión. De esta forma el comic como tal tiene un origen ancestral y sin embargo, o contradicción, es consecuencia del cine, un intento de trasvasar el cine a la literatura.  Las historietas pueden ser para adultos, El Vívora, o infantiles; pueden ser americanas, franco-belgas o japonesas; homorísticas, como la revista El Jueves, o serias.



















Antiguamente, cuando no existía la fotografía, en los periódicos ilustraban las noticias con dibujos y ése debe ser el origen del TBO moderno. Han propuesto considerarlo como el noveno arte, aunque en realidad sea anterior a aquellas disciplinas a las que habitualmente se les atribuyen las condiciones de octavo (fotografía, de 1825) y séptimo (cine, de 1886). Seguramente, sean este último medio y la literatura los que más le hayan influido, pero no hay que olvidar tampoco que "su particular estética ha salido de las viñetas para alcanzar a la publicidad, el diseño, la moda y, no digamos, el cine".





















 En The Yellow Kid (1894) de Outcault, los pequeños gags episódicos de una viñeta se fragmentaron en tiras auto-conclusivas, siendo su protagonista quien garantizaba la continuidad. A causa de ello, los editores intentaban robarse mutuamente estos personajes hasta que los tribunales sentenciaron que una serie y sus protagonistas debían cambiar de título si cambiaban de periódico. En 1914 William Randolph Hearst fundó la primera agencia de distribución de tiras o syndicate: el Kings Feature Syndicate.






















Ese año, la editorial King Features Syndicate contrató como ilustrador a Alex Raymond para que dibujase dos series dominicales: Flash Gordon y Jungle Jim, y una diaria: Secret Agent X-9 (con guiones del escritor Dashiell Hammett). Tanto Raymond como el Harold Foster de Tarzán (1929) y Príncipe Valiente (1937) definirían la nueva estética de las tiras de aventuras: pictorialista, magistral y minuciosa; elegante y, sobre todo, atmosférica. Se recuperó, por tanto, el valor seguro del realismo en detrimento del grafismo más vanguardista de los años veinte. 



















No es posible olvidar a la editorial Marvel, en Estados Unidos, especializada en súper héroes y en España a la ya extinta editorial Bruguera.

25 nov. 2013

Kennedy

El día 22 de noviembre se recordaba el asesinato, hace cincuenta años, de John Fitzgerald Kennedy en Dallas, capital del Estado de Texas. En aquel tiempo, compraron la primera televisión que hubo en casa y entre nieblas me acuerdo de alguna escena del funeral, o quizá me confundo dada la gran cantidad de veces que hemos visto las imágenes. Recuerdo que en mi familia pensaron que lo habían matado por ser católico, lo que ahora puede parecer absurdo pero en aquel ambiente mucha gente lo pensó. 














Kennedy no tuvo un segundo mandato y, en el poco tiempo que reinó, hay luces y sombras; fue el primer presidente de los Estados Unidos católico, de un país nacido de unos padres fundadores protestantes, y fue el primer irlandoamericano en alcanzar esa magistratura; esto ya lo consagra como un normalizador, pero además inició el giro en el Partido Demócrata hacia la lucha por los derechos civiles de los negros; hoy hay un presidente afroamericano.


















Kennedy formaba parte de una familia muy poderosa y rica, en ese extremo era todo lo contrario a un hombre hecho a sí mismo. Había en Kennedy una ambivalencia entre el interés en la lucha por la paz y el desarme y el deseo de mantener el liderazgo para USA, lo que descolocaba a los militares. Se le reconoce por su gestión de la crisis de los misiles en Cuba en la que aguantó el pulso de Kruschev y obligó a Rusia a retirarlos, pero esa crisis no se hubiera producido si hubiese apoyado la invasión de Bahía de Cochinos, por el contrario tuvo que retirar misiles de Turquía y garantizar la seguridad del Régimen de Castro. 



















¿Por qué lo mataron?¿Quién lo mató? Son preguntas aún sin respuesta; pero hay dos cosas claras: el asesinato fue fruto de una conspiración, como así reconoció una comisión parlamentaria USA en los años setenta, y Kennedy debió de pisar muchos callos en el escaso tiempo que estuvo en el poder.

20 nov. 2013

20 N


Hoy hace 38 años de la muerte del general Franco y desde luego a España no la conoce ni la madre que la parió. Aquella España estaba en desarrollo, creciendo a ojos vista, y era uno de los países más jóvenes de Europa, las familias tenían vástagos de sobra para conseguir el recambio generacional y la creencia mayoritaria era la de la Iglesia Católica, incluso entre los opositores juveniles y maoístas el origen estaba en la juventud católica. 



















Había protesta estudiantil pero no de la intensidad y potencia de países como USA, Alemania, Francia, Italia o Gran Bretaña. La oposición, entiéndase el PCE pues socialistas y liberales convivían con el régimen, hacía años que había abandonado la lucha armada del maquis o las grandes huelgas "pacíficas" y buscaba la infiltración desde las bases de la reconciliación nacional. Los descendientes de represaliados y víctimas optaron por olvidar y sólo en el mundo del nacionalismo vasco se acordaban algo de la guerra, el exilio no voluntario era un recuerdo, ETA era débil y su actuación todavía leve.


















De todo esto hemos hablado, pero ahora quiero recordar como fue aquel día. La noche del 19 de noviembre de 1975 salí a dar una vuelta con la cuadrilla por el bar "La Cepa" en Pamplona y nos encontramos con un grupo de soldados que disponían de pase pernocta, nos contaron que habían recibido orden de regresar al acuertelamiento antes de silencio, sin armar escándalo, esto nos hizo pensar que el pescado estaba vendido. Luego, de regreso a casa, el programa nocturno en TVE cambió repentinamente, en vez de lo habitual echaron una película de guerra, serie b, "La Colina de los Diablos de Acero" curiosamente sobre la guerra de Corea. 
















A la mañana siguiente, en la universidad, tenía un examen pero ya en el autobús hablé con un compañero y pensamos que había muerto aunque no lo decían. Efectivamente cuando llegamos ya se había producido la notificación y la declaración leyendo el testamento político por Arias Navarro. Al declararse los tres días de luto oficial decidimos, el grupo marchoso de la clase, ir a comer pero no os confundáis no era para celebrar nada que no fuese la vacación imprevista. En la tasca había un grupo de maestros, profesores de EGB, que estaban como nosotros. De vuelta a casa vi las colas ante la capilla ardiente, la misa funeral y la toma de posesión del Rey a los tres días.









En el discurso de investidura, el Rey declaró que quería serlo de todos los españoles, y ése es el comienzo de la transición estricta, aunque ésta en realidad ya había comenzado en el tardofranquismo.






Recuerdo la manifestación que se convocó cuando murió, con la Plaza de Oriente llena y los gritos de: "queremos otro Franco, Pino, Pino, Pinochet", y a Giscard d'Estaing erigiéndose en el mentor de Juan Carlos y de los etarras en Francia. Es en ese momento cuando se ponen en funcionamiento los mecanismos institucionales del franquismo al completo, ya que Franco era una excepción a su régimen.






Será necesario que pasen muchos años para poder estudiar esa época con cierta objetividad; están saliendo a 38 años vista tantos antifranquistas que da miedo pero mientras, Franco se ríe a mandíbula batiente.

7 nov. 2013

Ciencia ficción II

El género de la ciencia ficción, por otro lado tan relacionado con la literatura fantástica y de terror (como solía decir Arthur C. Clarke: "una tecnología avanzada al límite es magia"), tiene dos características fundamentales: crítica sociopolítica que responde a algo actual pero llevado al límite en la ficción y una ciencia y tecnología no descubiertas, o en la de anticipación tecnología de última generación no descubierta por el público. 

















Dentro de la trama pueden producirse diversas situaciones jugando con el tiempo y el espacio; así encontramos: distopías, utopías, ucronías y discronías.  En realidad, el nombre ya existía: lo había inventado el ensayista inglés William Wilson en 1851. En cuanto al género tenía, al menos, tres siglos de historia. Había nacido junto a la ciencia moderna (el "Sueño Astronómico" de Kepler es de 1610), la ciencia ficción asumió la herencia de las utopías del Renacimiento (Moro, Bacon) y de los viajes maravillosos del siglo XVII (Swift) y hasta se puede rastrear en la Odisea. 



















Después de la Revolución Industrial le cantó al progreso positivista (Verne) o se unió a la vertiente mágica del romanticismo (Mary Shelley) para alcanzar su madurez con la obra de H.G. Wells (1866-1946), sin olvidar las incursiones de Edgard Allan Poe. Pero la exclusividad nace con las revistas pulp de género norteamericanas. Hugo Gernsback, un inventor aficionado y editor, que propuso el nombre en la revista Amazing Stories.
 

















Las revistas que fueron punteras durante el período clásico (1946-1965) fueron "Galaxy" y "The Magazine of Fantasy and Science Fiction". Esta última la dirigía Anthony Boucher, un profesor de literatura que hizo mucho para acortar las distancias entre la ciencia ficción y la gran narrativa fantástica. Por entonces, Judith Merril ya prefería hablar de ficción "especulativa" en lugar de "científica", mientras que el británico J.G. Ballard proponía privilegiar el "espacio interior".

















La obra de Cordwainer Smith, recapitula la herencia de este periodo y marca también su fin. En los años que siguieron las revistas fueron extinguiéndose, y con ellas se eclipsó el cuento, pero el mercado editorial de la ciencia ficción terminó de consolidarse. Nuevos talentos, como Ursula K. Le Guin, hicieron que el género se volviera respetable para la crítica universitaria. Pero este reconocimiento pareció estimular más a la industria que a la creatividad.




















Los clubes de lectores y aficionados se convirtieron en una vasta y burocrática red mundial.
El imperio de la ciencia ficción se extiende hoy hasta los más remotos confines de la Tierra, pero ha sido fagocitado por la industria del entretenimiento (cine, cómic, televisión). Desde la exitosa "Dune" de Frank Herbert, el mercado se llenó de ambiciosas trilogías y tetralogías, suerte de "space operas" posmodernas, a veces escritas por encargo. Ellas alimentan otros negocios millonarios, como las películas de efectos especiales y los juegos de vídeo. En los escritores más recientes predomina el pesimismo: reniegan del futuro e imaginan una indefinida decadencia. No terminan de salir del marco imaginativo creado por quien fuera el último de los clásicos o el primero de los posmodernos: Philip K. Dick.



















Autores clasicos de este género son: Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Robert A. Heinlein, Clifford D. Simak, Poul Anderson, Ray Bradbury y Stanislaw Lem junto a los ya citados anteriormente. En español han cultivado el tema Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.
Como vemos hay una cierta asociación con la ciencia en sí, y tanto científicos como servicios de información han buscado inspiración entre sus páginas.

3 nov. 2013

Lou Reed

Ha muerto Lou Reed. En los años setenta cuando descubrí el rock, en aquellos viejos bares sonaba la heroína o la dulce Juana. Reed aparecía como la representación del sex, drugs and rock & roll. Sin embargo lo que de verdad hay en sus letras es miedo y desesperanza. 













Descanse en paz y que camine eternamente por el cielo de Brooklyn entre la lluvia.