23 dic. 2013

La nación catalana


En los años sesenta del siglo XX, un joven militante  catalanista escribió un libro en el que se afirmaba, sin rubor, que los inmigrantes del resto de España llegados a Cataluña durante la industrialización (1880-1970) no tenían "cultura" en su mayoría. No se refería como es obvio a que no tenían educación formal (que también) sino a que su nivel de desarraigo los hacía tabla rasa, hardware dispuesto a acoger el software catalanista. Luego, los seguidores de Pujol han intentado hacer desaparecer, cosa imposible, el rastro de ese libro. Si en algo están de acuerdo todos los antropólogos es en que todo el mundo tiene cultura salvo los niños salvajes de las novelas o de las películas de Truffaut. 



















Cataluña no es una realidad metafísica inamovible en la historia como por otro lado tampoco lo es España; Cataluña es los que fueron y los que serán y desde luego los que son que en gran medida, un 70%, son genéticamente procedentes del resto de España. Desde la constitución de un reino unido, con un ejecutivo unitario para toda España, los viejos reinos y después las regiones han ido cambiando en su composición humana y territorial. Las diferentes zonas se han articulado ateniéndose en parte a la historia de los viejos reinos pero también a las necesidades de gobernación como la disposición de Javier de Burgos a propósito de la creación de las provincias. Todavía recuerdo que en Geografía, cuando estudiábamos las regiones por otro lado sin poder político, Albacete entraba en la región de Murcia; la Cataluña histórica no incluía gran parte de la provincia de Lérida ni el Valle de Arán y no se constituyó en un todo unitario, era una serie de condados herederos de la Marca hispánica franca que a su vez lo es de la provincia Tarraconense goda y romana, hasta tiempos modernos. 







 







Entonces, ¿en qué se fundamenta el Estado de las Autonomías? Se fundamenta en el artículo 143 de la CE de 1978, siendo que en otras épocas y en las anteriores constituciones: 1812, 1834, 1837, 1845, 1869, Proyecto de Constitución de la Primera República, 1876, 1931 y en las Leyes fundamentales del régimen anterior eran otras las organizaciones territoriales. No hay una Cataluña metafísica desde el principio de los tiempos y la actual, compuesta por ciudadanos fundamentalmente españoles, tiene un origen por otra parte participado por los partidos y los ciudadanos catalanes en la CE de 1978. 






 







¿Cómo puede conseguir Mas su independencia contra la razón y la justicia? Sólo con la violencia aventurera y con la colaboración abducida por los medios clientes de Mas de la ciudadanía española en Cataluña (al parecer, sus parientes andaluces y manchegos les roban). Debemos saber que esa voluntad de autodeterminación tiene como objetivo exactamente el robo a todos los españoles de algo que les pertenece, porque el territorio en que se funda el Estado incluye no sólo la tierra, sino la transformación agrícola, industrial e histórica que durante siglos han ido realizando todos los españoles. Ante un acto de latrocinio está fuera de lugar cualquier discusión en el terreno constitucional, y sólo cabe la resistencia, aunque sea violenta tal como por otro lado reconoce la Constitución, antes que dejarse arrebatar lo que es nuestro. 
Las grandes potencias: USA, Inglaterra, Francia, La UE y algunas multinacionales ven con buenos ojos debilitar a los Estados para imponer la dictadura económica al pueblo.





Es necesario leer: "En Defensa de España", razones para el patriotismo español. Santiago Abascal y Gustavo Bueno.

16 dic. 2013

Joan Fontaine

Recuerdo a la hermosa protagonista de Rebeca, película basada en la novela de Daphne du Maurier, y la partenaire de Robert Taylor en Ivanhoe, película de la que disfruté de crío en los cines parroquiales y que habla de un mundo que no volverá. Ha muerto y ésta es la necrológica de El País.







6 dic. 2013

Nelson Mandela

Ha muerto Nelson Mandela, transcribo una necrológica interesante sobre lo que creo fue la gran obra del estadista: reunificar el país haciendo que blancos, negros y otros se sintieran verdaderamente sudafricanos. 




La escena la describe el periodista y escritor John Carlin, biógrafo de Nelson Mandela, en su libro El Factor Humano de 2008.

El ex presidente de Sudáfrica, que acaba de fallecer a los 95 años de edad, salió a la cancha del estadio Ellis Park de Johannesburgo en la tarde del 24 de junio de 1995. Ante él, 65 mil espectadores, en su mayoría blancos, que esperaban la final del Mundial de Rugby de ese año entre la selección local y Nueva Zelanda, el equipo más potente del mundo en ese entonces.

Mandela, que vestía la camiseta verde de los Springboks (uno de los símbolos de la represión del Apartheid antes de su llegada a la presidencia) fue recibido con un silencio incómodo pero fue aplaudido a rabiar por todo el estadio, seguido de un coro que repetía: "Nelson, Nelson, Nelson".

Esa noche, después que Sudáfrica derrotó a los All Blacks por 15-12 en tiempo extra, todo el país -blancos y negros- se unió por primera vez en una celebración deportiva que eliminó por un momento las tensiones que vivía.

Posteriomente, Mandela declaró que fue uno de los momentos más difíciles de su vida. "Honestamente, nunca me sentí tan tenso. Pensé que me iba a desmayar", dijo en una entrevista. Y Mandela conoció momentos tensos. Por ejemplo cuando en los inicios de la década de los 60 fue el hombre más buscado del país. Capturado, fue sometido a juicio por sabotaje y en 1964 fue condenado a prisión en la cárcel de máxima seguridad de Robben Island. Luego, tras 27 años en prisión, salió libre y compitió en las elecciones presidenciales, transformándose en el primer presidente negro de Sudáfrica.

No siendo un gran fanático del rugby en particular, Mandela sí fue un amante de otros deportes. En la década de los 50 fue boxeador amateur y corredor, mientras que en la cárcel se preocupó de mantener su forma física corriendo y haciendo ejercicio en los pocos espacios con los que contaba.

"El deporte tiene el poder para cambiar al mundo. Tiene el poder para inspirar. Tiene el poder para unir a la gente de la manera en que pocas cosas lo hacen. Les habla a los jóvenes en un lenguaje que ellos entienden. El deporte puede crear esperanza donde antes solo había desesperación. Es más poderoso que el gobierno en cuanto a romper las barreras raciales", dijo Mandela.

Esa tarde, cuando Mandela volvió a la cancha, esta vez con el trofeo de campeón del Mundial de Rugby entre sus manos, los gritos de "Nelson, Nelson" se intensificaron.

Como cuenta Carlin en su libro: "todo el país, blancos y negros, cantaron y bailaron hasta la noche, unidos en una causa por primera vez en la historia, una celebración delirante. No había guerra civil, no había terrorismo de derecha y Mandela cumplió su meta de crear lo que permanece hasta hoy, y que parecía imposible en ese entonces: una democracia multirracial estable".

Años más tarde, esta inclinación de Mandela por los deportes como modelo de integración social fue utilizada por la organización de la candidatura de Sudáfrica al Mundial de fútbol de 2010.


Sebastián Carrizo en "La Tercera de Chile".

La Constitución y la nación española

Hoy se cumplen 35 años de la Constitución de 1978, último intento hasta hoy de dotarnos de un régimen adecuado para nuestra gobernanza. No hablaré de los defectos de esa Constitución ni de los retos de España y los cambios que sería necesario acometer sino de la evolución histórica de la nación hasta ahora.






Nuestro país aparece en la historia como un poder político unido, modernamente, en el siglo XV siendo que desde entonces a permanecido unido aun perdiendo algún territorio. El Estado así surgido no era un Estado moderno pero algunas instituciones embrionarias ya llevaban a eso que se formará a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII a la vez que un gran Imperio y una gran cultura. La existencia de una clase social nacionalista burguesa a finales del XVIII da lugar a las primeras manifestaciones de nacionalismo moderno pues el españolismo ya había producido literatura mucho antes. 














Tras la puesta de largo de la nación en la francesada de 1808 a 1814, se han producido varios intentos de constitucionalizar la nación en 1812, 1834, 1837, 1845, 1869, 1876, 1931, Leyes Fundamentales del franquismo 1938-1967 y 1978. En todas ellas se reconoce la soberanía del pueblo español, primero junto al monarca y luego solo. En el año 2004 comienza a hablarse de una posible reforma de la Constitución que debería haber sido, según sus impulsores, el colofón de la segunda oleada de Estatutos de autonomía; las fases de esta reforma serían: cambiar el orden de sucesión a la corona haciéndolo compatible con la igualdad de sexos, convertir al Senado en cámara territorial al estilo alemán y nombrar a todas las Comunidades Autónomas constituidas. 
















No pudo ser ya que la crisis, en sus diversas variantes, se la llevó por delante, apareciendo conceptos voluntaristas y nominalistas como el federalismo; las autonomías tienen más competencias que un Estado federal. Como homenaje a esta Constitución vigente desde el 29 de diciembre de 1978 hasta hoy, citaré el preámbulo, donde se exponen los objetivos que pretende la acción del Estado y el ordenamiento jurídico encabezado por la Constitución,  y los artículos 1ª y 2ª









Constitución Española

PREÁMBULO

La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

Establecer una sociedad democrática avanzada, y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra. En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente Constitución.







Artículo 1



1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.



2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 2

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

5 dic. 2013

Fernando Argenta

Hace años, por razones de trabajo, tenía que ir en coche después de comer a un pueblo a pocos kilómetros de mi residencia habitual. Durante el trayecto, escuchando la radio, me hice aficionado a Clásicos Populares el programa de RNE que llevaban a cabo Fernando Argenta y Araceli González Campa. En el programa, los dos periodistas divulgaban y enseñaban la música clásica y además adornaban su intervención con revelaciones de la biografía de los protagonistas de aquellas épocas de oro en la música clásica. 























 



Con su actividad consiguieron enganchar a miles de oyentes al arte musical. Pero Argenta no se quedó ahí, fue divulgador de su padre Ataulfo Argenta, gran músico y director de orquesta, fue periodista director de RNE 2 y 3 y presentó el programa de TVE, el conciertazo, sobre jóvenes valores y música clásica, cursó estudios superiores de música en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, actividad que compatibilizó con la Licenciatura en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Ha muerto a la edad de de 68 años, casi como quien dice en su trabajo, la foto es de Pamplona en 2012 promocionando la cultura clásica. Descanse en paz y seguro que en el cielo seguirá tocando con Micky y los Tonys.

3 dic. 2013

La alianza de civilizaciones

Dentro de las melonadas en las que se articula el pensamiento progre, me resisto a llamar a ese sucedáneo pensamiento de izquierdas, se creó la especie falsa de que cabe la posibilidad de coexistir, en nuestro propio espacio europeo, con un Islam moderado que además colabore con nosotros en la lucha contra el terrorismo, evolucione en el sentido de la democracia y los derechos humanos, y adquiera, como nosotros, los hábitos científicos y filosóficos de Occidente. 



















Todas estas ideas nacen de las mitologías adquiridas por parte de la progresía actual de la España de las tres culturas y su posible reelaboración en los tiempos modernos. 
Las civilizaciones en cuanto ámbitos culturales y tecnológicos se influyen mutuamente, de ahí que la tecnología y los métodos de producción e incluso los bienes materiales, y cierto tipo de diversiones, se extiendan por todo el mundo pero esto no es así con las altas culturas, menos aún con ciertos aspectos particulares de las bajas culturas, y con la filosofía y las ciencias. 



















Es posible llegar a acuerdos temporales, basados en intereses comunes, con países y gobiernos islámicos pero no puede existir una alianza de civilizaciones porque no hay autoridad ni entidad para firmar semejante acuerdo y hacerlo cumplir. No es posible porque los cánones de funcionamiento moral son distintos y a veces mutuamente excluyentes. Otra vez nos enfrentamos al voluntarismo como rasgo definitorio del pensamiento político español.