7 ago. 2011

Por una oposición que se oponga

En el panorama histórico del año 2000, apareció un libro del que de entrada me atrajo el título; pero después pude ver, cuando lo leí, que era un análisis, desde una perspectiva crítica, de la política del último tardofranquismo y la transición hasta el propio año 2000, año de la victoria por mayoría absoluta del PP, del triunfo de la economía española al entrar en el euro y de culminar los últimos flecos favorables a España de los acuerdos de entrada en la UE en el Tratado de Niza.



















El autor, José Manuel Naredo, es un economista español que cuenta con una larga experiencia investigadora que abarca desde espacios agrarios, ambientales, financieros, inmobiliarios y de economía positiva.
Se doctoró por la Universidad Complutense de Madrid, fue director del programa Economía y naturaleza de la Fundación Argentaria y dirigió el "Servicio de Análisis de Coyuntura del Insituto Nacional de Estadística".








Fue nombrado profesor honorario en el Departamento de Urbanismo de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Facultad de Ciencias Económicas de la
Universidad Complutense. En el año 2000 recibió el "Premio Nacional de Economía y Medio Ambiente" y es "Premio Internacional Geocrítica" 2008.








Paralelamente, en la época del anterior régimen, participó en actividades de oposición, escribiendo en la revista "Cuadernos de Ruedo Ibérico" con el seudónimo de Aulo Casamayor y colaboró con la editorial parisina "Ruedo Ibérico"
.





















La parte final del libro es una proclama a ejercer una oposición de sistema al discurso único dominante, paradigma neoliberal en Europa o neoconservador en USA; y una crítica a la socialdemocracia europea tras la Segunda Guerra Mundial, por haber servido para apuntalar el capitalismo, dándole cobertura en la clase obrera, realizando las políticas de ajuste que sirvieran para recomponer el sistema.




http://www.ub.edu/geocrit/-xcol/naredo.htm










Pero lo que he querido dejar claro en esta entrada es lo que indica el título, la oposición está para oponerse; eso sí, noblemente pero con fuerza ya que ésa es su razón de ser.
Resulta de todo punto inapropiado pedirle a la oposición que arrime el hombro, su forma de hacerlo es oponerse y hacer propuestas que deben de ser aceptadas para llegar a acuerdos.

6 ago. 2011

Santiago Ramón y Cajal

A comienzos del siglo XX, hubo en España un importante renacer en el interés por las artes y las ciencias. Para variar, en esta ocasión, también creció el impulso a las ciencias experimentales y en ese campo destaca la figura de Santiago Ramón y Cajal.





















Éste era hijo de un médico rural de origen oscense, como su mujer; se encontraban trabajando en un pueblecito navarro, Petilla de Aragón, que es una pequeña isla de territorio foral rodeada de Aragón. Rapaz travieso, hizo sus estudios en los escolapios de Jaca y la carrera de medicina en Zaragoza.










A partir de ahí, la portentosa vida del científico lo llevará por los más diversos avatares; como su afición al dibujo que le servirá en sus estudios de medicina y en sus aficiones naturalistas; gran fotógrafo, inventó una mezcla que mejoraba el arte de Daguerre; fue médico militar con los destinos más peligrosos en la guerra de Cuba, lugar donde ideó un plan de formación, despliegue y actuación de la Sanidad Militar y por último, ganó el premio Novel de medicina por sus investigaciones sobre la Histología del cerebro y el tejido nervioso.





















El problemático campo de la universidad española, que ya fue denunciado por Baroja, cambió a partir de Ramón y Cajal, al dar sus frutos los esfuerzos de la Junta de Ampliación de Estudios. Por otro lado, tanto Baroja como Cajal salvan del descrédito a uno de los profesores de la facultad de medicina: el Doctor San Martín.






















He aquí algunas frases e ideas que servirán para conocer mejor la personalidad del científico más importante que ha dado España.



















En relación con Dios dice: "Y a los que te dicen que la Ciencia apaga toda poesía ... contéstales que... tú sustituyes otra mucho más grandiosa y sublime, que es la poesía de la verdad, la incomparable belleza de la obra de Dios y de las leyes eternas por Él establecidas. Él acierta exclusivamente a comprender algo de ese lenguaje misterioso que Dios ha escrito en los fenómenos de la Naturaleza; y a él solamente le ha sido dado desentrañar la maravillosa obra de la Creación para rendir a la Divinidad uno de los cultos más gratos y aceptos..."








En relación con España y los separatismos: " No; digan cuanto gusten derrotistas y augures pusilánimes el ímpetu de nuestra raza no se extingue fácilmente. Padecerá eclipses, atonías, postraciones como las han padecido otros pueblos. De su letargo actual, angustiado y deprimente, se levantará algún día, cuando un taumaturgo genial, henchido de viril energía y clarividente sentido político, obre el milagro de galvanizar el corazón desconcertado de nuestro pueblo, orientando las voluntades hacia un fin común: la prosperidad de la vieja Hispania"








"A guisa de explicaciones del desvío actual de las regiones periféricas se han imaginado varias hipótesis, algunas con ínfulas filosóficas. No nos hagamos ilusiones. La causa real carece de idealidad y es puramente económica. El movimiento desintegrador surgió en 1900 y tuvo por causa principal, aunque no exclusiva, con relación a Cataluña, la pérdida irreparable del espléndido mercado colonial. En cuanto a los vascos, proceden por imitación gregaria. Resignémonos los idealistas impenitentes a soslayar las raíces raciales o incompatibilidades ideológicas profundas (que no niego en absoluto) para contraernos a motivos prosaicos y circunstanciales"








Cajal era deísta, respetaba a los católicos y entendía España dentro de la tradición católica; también era un gran patriota y sobre todo era optimista.
Es necesario leer su autobiografía "El Mundo Visto a los Ochenta Años. Impresiones de un Arteriosclerótico"

José Antonio Jáuregui

Nacido en la localidad navarra de Eguíllor en 1941, Jáuregui, antropólogo social, se inició en el movimiento europeo a través de sus encuentros en la Universidad de Oxford con el historiador y europeísta Salvador de Madariaga. El profesor cobró cierta fama al desarrollar las series de TVE "Las reglas del juego" y "España entera", donde confeccionaba unos análisis antropológicos de las "tribus" de la sociedad moderna.















Tras una temporada como profesor en la Universidad del Sur de California y como impulsor de la Universidad Pública de Navarra, fue designado catedrático Jean Monnet de la Unión Europea para la Universidad Complutense de Madrid. Posteriormente (1992) creó la Academia Europea de Yuste, que promueve y difunde el estudio del patrimonio cultural de la civilización europea.






En sus últimos años de vida Jáuregui pasó a ocupar la misma cátedra en la Universidad Camilo José Cela, centro universitario en cuya creación participó.











Fue en este último periodo de su vida cuando Jáuregui escribió "España Vertebrada", en donde, desde la primera línea de la contraportada, se advierte al lector que “este libro es un desafío a la España Invertebrada de José Ortega y Gasset”. Dicha obra fue publicada en 1921, y cristaliza la preocupación por la debilidad de España como nación del filósofo, en una línea que arranca de los pensadores de la Institución Libre de Enseñanza, de Costa, de Ganivet y de tantos otros.













El texto de Ortega le sirve a Jáuregui como yunque sobre el que dar forma a su visión de una España unida por distintos y múltiples engarces. No es parco Jáuregui en su golpear la vida y obra de Ortega. Lo curioso es que ambos vienen de la preocupación por España que arranca en el último tercio del siglo XIX, y se aproximan mucho en su queja de fondo sobre los españoles: el “particularismo” en Ortega y el “tribalismo” en Jáuregui.












Jáuregui nos demuestra la consistencia y realidad de España y la dificultad para romperla, pone a España en relación con otras naciones y nos habla de nuestras fortalezas y debilidades. Como diríamos en castizo, en todas partes cuecen habas.

La Biblia

Recuerdo que en los años anteriores a mi primera comunión, una persona de mi familia, creo que una tía, compró un compendio sencillo y con muchas ilustraciones que no era otra cosa que el antiguo y el nuevo testamento, es decir la Biblia.




























La Biblia de los niños, un viaje desde el Génesis hasta el Apocalipsis viviendo las aventuras de los personajes favoritos de la Biblia. En cada capítulo, nos relataban la historia, y las narraciones estaban acompañadas de referencias bíblicas, ilustraciones a todo color y una traducción fiel al original de la Sagrada Escritura. Las experiencias de estos personajes estaban contadas a través de un lenguaje emotivo y sencillo.





























Gracias a eso, empecé a darme cuenta, sin yo saberlo, de la importancia que la tradición judeo cristiana tiene en nuestra civilización. Junto a esto mi familia me contaba los mitos e historias de la España y la Navarra cristianas, nuestros patrones como San Fermín o San Lorenzo circulaban por nuestra historia y por nuestra tradición religiosa.




























En realidad la tradición cristiana y occidental es hija de tres fuentes fundamentales, a saber: la tradición judeo cristiana, el mundo nórdico-céltico y el mundo clásico grecolatino. De esta manera, las fuentes de nuestra tradición manan del norte del sur y del este.






















La tradición nórdica autónoma ha desaparecido subsumida en nuestra cultura, lo mismo puede decirse de la tradición céltica y la civilización clásica fue nuestra progenitora pero ya no está, queda algo de la tradición judía y claro el Islam como elementos desviados de la linea de procedencia.

La factoría Disney

Hace tiempo vi una película de Woody Allen, "Días de Radio", en la que el joven protagonista recuerda la primera vez que lo llevaron al cine. Yo también tuve unos días de radio, y aún recuerdo el cine, que estaba situado en la parte vieja de Pamplona; se llamaba cine Novedades y se ubicaba en la calle San Agustín. Posteriormente le cambiaron el nombre, manía muy extendida en los años 70, y pasó a llamarse Arrieta y al final desapareció, con la crisis del cine en sala, convirtiéndose en la Escuela Navarra de Teatro.



















En lo que recuerdo, mi bautismo cinematográfico fue un acontecimiento familiar y a pesar de que en mi familia había una gran afición al cine condescendieron a acompañarme a ver una película para niños. La película en cuestión se titulaba "Blanca Nieves y los Siete Enanitos" y era de la factoría Disney.
A partir de ahí, mi fascinación fue imparable y recuerdo "Pinocho", "Dumbo", "Bambi" y muchas otras; paralelamente en casa abandonamos los días de radio y, con la llegada de la televisión, aparecieron los cortometrajes de Disney y el programa Disneylandia al que luego cambiaron de nombre.



















El otro gran acontecimiento, la llegada de los Tebeos, ocurrió por la misma época y pude descubrir en los Kioskos que Disney también fabricaba comics para sus populares personajes.
En el colegio donde asistía, ya de mayorcito, había un pequeño cine donde a guisa de cineclub se exhibían películas todos los fines de semana, claro los medios económicos eran limitados, y allí pude ver muchos ciclos de reposición de películas de serie B de Disney que aunque basadas en clásicos juveniles eran aceptables para grandes y pequeños como "La Isla del Tesoro" o "20.000 Leguas de Viaje Submarino".





















Posteriormente el grupo Disney, que se había convertido en una gran productora de todo tipo, estuvo detrás de la aparición de los primeros efectos especiales por ordenador en el cine con "Tron"; y tiempo después, con el rodaje de la primera película comercial hecha enteramente por ordenador, "Toy Story"
.




















La Disney es hoy el primer grupo de entretenimiento y comunicaciones de USA, teniendo bajo su control una extensa red de empresas y parques temáticos en todo el mundo.
De todas formas siempre estará ahí, en mis días de radio, recordando a Peter Pan que no envejece.










Una causa justa

Ignacio Sánchez Cámara ha escrito un libro sobre el momento difícil que está pasando la familia ya sea en España, en el resto de Europa y en el Occidente desarrollado. Desde luego, hay quienes se han preocupado de agudizar las contradicciones entre la sociedad posmoderna y la vida de la comunidad humana que gira inevitablemente sobre la familia.
















Para él, "así hoy es preciso escribir en defensa de la familia es porque se trata de una institución agraviada y agredida". Como ha expresado en COPE, "son ataques que ha habido en otras épocas, pero han tenido cierta pujanza de unos años para acá, pero en las últimas legislaturas ha tenido más agresiones".












La facilidad del divorcio, el matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto o la clonación terapéutica, pero también la ausencia de ayudas económicas y sociales por parte de los poderes públicos, son algunos de los ataques que sufre en la actualidad. “En términos comparativos entre España y otros países faltan ayudas, muy especialmente con la educación”, ha dicho Sánchez Cámara en La Linterna, a lo que ha continuado diciendo que “los políticos ven en la familia como un rival, los poderes con más propensión autoritaria quieren tener ciudadanos aislados y con ningún poder”.








Con este ensayo, el autor pretende hacer un diagnóstico del estado de la familia, así como una defensa de la misma ante las citadas agresiones. Una profunda reflexión acerca de la institución mejor valorada por la mayoría de las personas –según revelan una y otra vez las encuestas−, la única necesaria e imprescindible. “Si definimos la familia como la institución que se dedica a la transmisión de la vida, lo que no está orientado a ello no lo es, ha terminado diciendo el autor en La Linterna.





La extremada facilidad con que se rompe el matrimonio, y no me refiero solamente a lo legal, teniendo en cuenta que el material humano es el de siempre, tiene que ver con un sistema educativo y propagandístico que coloca al individuo por encima de todo.












Qué decir del aborto, favorecido en nuestro mundo y en el Tercer Mundo por unos poderes internacionales rígidamente empeñados en reducir drástica y violentamente la población humana, con un maltusianismo de salón. Es necesario preparar un ecosistema social que promueva y respete la paternidad responsable, de manera que las mujeres sientan atractivo en la maternidad.




Las absurdas ideologías de género que se nos imponen, no nos llevan a más libertad sino a más esclavitud.





Se trata de un excelente análisis de nuestra decadencia y sus causas desde una perspectiva simplemente racional.

La crisis de la deuda

Los mercados de deuda se nutren de las inversiones de millones de personas, pero esto no quiere decir que sean mercados perfectos y transparentes, al contrario, esos millones apuestan siempre en unas miles de instituciones financieras, donde delegan sus decisiones.



















Aun así, tampoco estas miles de instituciones tienen acceso directo a ese mercado, sino que esto se hace a través de unos cientos de operadores. Sin embargo, entre estos operadores destacan unos cuantos por su potencia inversora y su liderazgo; gente como Warren Buffet, George Soros o Ross Perot marcan la pauta, y lo hacen porque son dueños o controlan a las agencias de
rating (agencias de calificación de riesgos).



























Entidades como Fitch, Moody's, Standard & Poors o Goldman Sachs, casi todas ellas propiedad de estos grandes inversores, son las que aconsejan sobre la calidad de la deuda y marcan el precio.









No quiere decir eso que estas entidades midan a los países como si se tratase de auditorías; todo el mundo sabe que, excepto unos pocos (Las Islas Caimán, Lichtenstein, Emiratos Árabes o Qatar), todos los demás países estarían quebrados siguiendo criterios contables empresariales (Alemania y USA también), pero son estados que tienen continuidad, recursos.








No, de lo que se trata es de estudiar el nivel de c
onfianza; ya vimos los errores de las agencias respecto a Lheman Brothers y las hipotecas subprime.



















Los analistas no tienen confianza en la capacidad española o Italiana de realizar las reformas necesarias para crecer, crear empleo y pagar la deuda
. Esto es lo que pasa: que Zapatero y Berlusconi no generan confianza y deben irse cuanto antes; les están dando patadas en nuestro culo.








La broma macabra de convocar elecciones para el 20 N no ha gustado a los mercados. A mi modo de ver, sería necesario establecer medidas de ahorro en todas las administraciones públicas, participaciones obligatorias de los trabajadores y funcionarios con garantía de recuperación del poder adquisitivo a 10 años, crear un nuevo contrato laboral para los nuevos trabajadores jóvenes, primando a las empresas que contraten parados de larga duración, mucho más flexible y facilitar el crédito a las pymes.











Entramos en una fase decisiva para el desenlace de la crisis en Occidente y particularmente en España; ya veremos qué pasará.

5 ago. 2011

PP vs PSOE 2003- 2011

El periodo político que transcurre entre la última fase del gobierno del PP, con José María Aznar, y todo el periodo de José Luis Rodríguez Zapatero, constituye el final del régimen surgido de la transición y de la CE de 1978. Los consensos básicos establecidos, lo que viene a llamarse el suelo de Rawls, se rompen y el régimen empieza a desmoronarse.


















No es que este régimen hubiera gozado de un apoyo total e incondicional; es que los fantasmas que presentaba la izquierda, con el cadáver de Franco, comenzando una transición dirigida por su heredero, y los que presentaba la derecha, con su complejo de hijos del franquismo, lo que le llevó a ceder en las negociaciones para la Constitución lo que no debía, se pudieron paliar en un primer momento por la conjunción generacional en el nuevo PSOE y la UCD, con numerosos hijos del antiguo régimen en sus filas, y por el deseo de los españoles de no volver a caer en el enfrentamiento, de salvar el bienestar económico y de seguir teniendo esperanza.

















El PSOE en concreto fagocitó innumerables grupúsculos de extrema izquierda y a él fueron a parar también gentes interesadas en el poder (trepas). El año 1992 marca la cota máxima de un régimen que, a pesar de sus problemas de origen, había conseguido estabilizarse y durar, llegando a su puesta de largo en los fastos del 92.



















Pero a partir de ahí, las cosas empezaron a torcerse; la aparición de escándalos de corrupción y la acción conjunta del juez Garzón y un puñado de medios de comunicación minoritarios, comenzaron a poner al felipismo contra las cuerdas, de manera que la falsa amistad entre las dos partes del espectro político se resquebrajó.

















Tras la victoria electoral del PP y la llegada a la secretaría del PSOE de José Luís Rodríguez Zapatero, parecía que los consensos básicos podrían recomponerse; falsa impresión, el deterioro del régimen en realidad se agudizó con el asunto del Prestige.








Éste era un barco de bandera de conveniencia que había sufrido un accidente en la ruta al norte de Galicia; todavía hoy los expertos no se ponen de acuerdo en que habría que haber hecho; y sin embargo, Zapatero capitaneó una operación de acoso que no se compadecía con la gestión que el PP hizo de la limpieza de la costa y del pago de las indemnizaciones.









Tras esto, la Guerra de Irak; la apuesta de Aznar por apoyar la guerra contra el terror de Estados Unidos aparecía como una oportunidad de obtener contrapartidas para España, siendo además continuidad de la política exterior española con Felipe González. Sin embargo, utilizando la excusa de que la guerra era ilegal, el PSOE capitaneó de nuevo una protesta popular que casi nos retrotraía a la transición.


















El atentado de 11 de marzo de 2004 propició un ataque antidemocrático a las sedes del PP y una manipulación informativa que colocó a este partido a los pies de los caballos. Una vez en el poder, Zapatero rompió todos los consensos básicos de la transición: el proceso de paz con ETA, el Estatuto catalán, la nación española discutida y discutible, la Ley de Memoria Histórica y un anticlericalismo de salón han puesto a España al borde del despeñadero.
















Por si esto no bastase, la peor crisis económica desde la transición, primero negada y luego sin que se tomasen las medidas necesarias, ha hecho que la desconfianza, que ya hay ante la política exterior española, se extienda al terreno de la deuda financiera. Ésta es la situación ante la convocatoria electoral de Zapatero para el 20 de noviembre de 2011, aniversario de la muerte de Franco.

2 ago. 2011

La locura

A propósito de la obra de Erasmo de Róterdam "Elogio de la Locura", en la que se hace, medio en broma medio en serio, una crítica durísima a los oscuros y sabios pensadores, portadores de la tristeza y la guerra, me viene a la memoria un filósofo que marcó a una generación de europeos y yo diría que hasta de occidentales, me estoy refiriendo a Michel Foucault.








Como comentaba en esta entrada, somos
monos locos, con la única diferencia del nivel de la locura, y no me refiero aquí a las malformaciones cerebrales o del sistema nervioso que son asimilables a las enfermedades de otras partes del cuerpo, con signos y síntomas, con sistemas dañados, sino a los comportamientos inesperados, no aceptados socialmente, lo que llamamos locura.



















Alguien dijo una vez que la única diferencia que existe entre las personas que están dentro de las instituciones mentales y aquellos de nosotros que estamos fuera… es que nosotros somos la mayoría.
Si ellos fueran la mayoría, nosotros estaríamos dentro. Para el filósofo y psicólogo francés Michel Foucault (1926-1984), sin duda alguna uno de los pensadores posmodernos más influyentes del siglo XX, esto no era chiste, sino una teoría sociológica.




















Según él, son los que tienen el poder quiénes definen lo que es normal y lo que no lo es.
Cualquier sociedad puede definir la locura, de tal manera que ciertas personas caigan en esa categoría y sean aisladas. Pero el poder no sólo determina la normalidad y la locura, sino también el conocimiento. Muchas veces se ha dicho que el conocimiento produce poder; pero Foucault le da vuelta a la mesa y afirma que de la misma manera el poder produce “conocimiento”. De modo que los que tienen el poder son los que determinan lo que es normal, lo que es justo y lo que es verdad.



















Según Foucault, estos no son conceptos preexistentes, que nosotros debemos descubrir, sino más bien algo que nosotros producimos y que los poderosos definen para mantener el control.
Consecuentemente, los que afirman conocer algo como verdadero inmediatamente se convierten en sospechosos de tener escondida debajo de la manga una agenda de control.
























Se cuenta la historia de tres umpires que estaban discutiendo entre sí sobre si un lanzamiento había sido “bola” o “strike”. El primero dijo muy confiadamente: “Yo digo las cosas como son”.
El segundo dijo: “Yo digo las cosas como las veo”. A lo que el tercero replicó: “Los lanzamientos no son ni bola ni strike hasta que yo lo decida”; esa es la postura de la posmodernidad.





















“El primer árbitro representa el punto de vista tradicional acerca de la verdad: algo objetivo, independiente de la mente del conocedor y que hay que descubrir.
El segundo árbitro representa el relativismo moderado: la verdad "tal como la ve cada uno", según su opinión y forma de interpretarla. Y el tercer árbitro representa claramente al relativista radical o la postura posmodernista: la "verdad" no es algo que existe y que hay que descubrir; cada uno de nosotros debe crearla para sí mismo”. En el mundo posmoderno sólo se acepta como verdad el hecho de que no hay verdad. Por supuesto, nadie puede ser coherente con esta visión absurda de la vida.











Fuente: www.elcaribecdn.com.

1 ago. 2011

La ocultación de España

Como se puede apreciar, simplemente repasando algunas entradas del blog, me interesa mucho el fenómeno nacionalista. El nacionalismo ha surgido en los antiguos Estados, primero como una forma de lograr el apoyo de la población; será posteriormente ideología creciente en los diferentes territorios sin Estado: colonias, minorías étnicas concentradas, territorios rebeldes, etc.





 


El caso español es especial, primero porque es el mío, yo navego en esta nave de los locos que es España, pero también porque, tratándose de uno de los Estados más antiguos, ha pasado por todas las vicisitudes históricas del concepto de nación. España, nación como otras europeas anterior al nacionalismo, no se encarnó bien en el extremismo sensitivo y particularista que estos representaron, tan opuesto a una experiencia histórica universal, mestiza y abierta.




















Y sí, este país está en crisis; proliferan los nacionalismos periféricos que quieren romper, o al menos deconstruir, España; mientras hacemos, todos, la apuesta de construir la UE cada vez más como un súper Estado.









Así pues, sobre esta materia ha caído en mis manos un interesante estudio sociológico sobre la atonía del nacionalismo español y el crecimiento canceroso del sentimiento regional. El trabajo en cuestión se llama "La Dejación de España" y su autora es Elena Béjar, profesora de la Universidad Complutense de Madrid.



















El origen del libro está en la segunda legislatura de gobierno del PP; cuando Aznar lanza la idea del patriotismo constitucional, tomado directamente de Habermas, y descoloca al PSOE. El libro quiere explorar las raíces de este patriotismo constitucional, enfrentándolo al patriotismo español clásico y a los nacionalismos periféricos, en todas sus propuestas más o menos radicales.





















Analiza también el aura progresista de los nacionalismos periféricos que, para la izquierda, no son fachas aunque sean mucho más radicales, en su nacionalismo identitario, que la derecha española a la que se asocia con "el franquismo", cualquier cosa que eso signifique a estas alturas. En su conclusión, se nos dice que, aunque los Estados nación estén siendo superados por la interrelación global, el nacionalismo goza de excelente salud.



















Analiza el problema de las libertades y de la lengua en los nacionalismos periféricos a los que ve mucho más peligrosos que un posible renacer del nacionalismo esencialista español. Acusa a los nacionalismos de no ver al resto de España como socios sino como enemigos; no quieren ver los beneficios, no sólo económicos, de la unión aunque los intuyen, por eso no han dado el paso definitivo.










Critica a la izquierda española por su complacencia acrítica del nacionalismo y por su criminalización absurda de la derecha (la otra rueda de la bicicleta). Critica a la derecha por sus complejos a la hora de condenar el franquismo; no hay que olvidar que Elena es de izquierdas.











Critica el complejo de los nacionalistas españoles, para poner el acento en algo más que el utilitarismo economicista de la unidad, y a los nacionalistas por entender la nación de forma metafísica. En definitiva una obra recomendable para entrar en el problema de España y sus regiones.



















Desde mi punto de vista, es necesario un gran acuerdo nacional para valorar la Historia y el papel de España en relación con el mundo y con Europa; se debe recordar el estudio, muy serio, del patriotismo constitucional desarrollado por Jürgen Habermas en "Identidades Nacionales y Postnacionales" y en "Ensayos Políticos"; así como, volver a valorar nuestra ingenua apreciación de Europa y la desvalorización de las naciones hermanas de América, tal y como aparece en la obra de Gustavo Bueno "España Frente a Europa".

El caso Camps










Parece que -¡por fin!- ha dimitido el que fuera presidente de la Comunidad Valenciana Francisco Camps. A Camps se le acusaba de haber recibido de la trama Gürtel regalos (unos trajes) por valor de 14000 euros. A pesar de que, en una primera ocasión, el caso fue archivado, parece que a instancias del Supremo, fue reabierto y tras las elecciones del 22 de mayo, con Camps reelegido para el puesto de Presidente de la Comunidad por mayoría absoluta, ha sido finalmente citado a juicio.



















Las lineas rojas establecidas por Rajoy eran que si Camps era citado a juicio se daría como culpable, el castigo y el crimen tienen muy poca entidad, o dimitiría; ha optado por esto último porque dice que tiene la seguridad de salir inocente. A Rajoy se le ha quitado un peso de encima, y él cree que la llegada a la victoria electoral será por autopista. Pero yo quiero incidir en un hecho: la poca entidad económica del delito. Algunas de las pruebas aportadas por el juez instructor (Garzón) han sido anuladas por no respetar el privilegio abogado-cliente y todo es producto de una investigación llevada a cabo por la fiscalía anticorrupción y el diario El País, vamos el colmo del equilibrio y la ecuanimidad.
















Cualquiera que esté al corriente de lo que se gasta en los presupuestos de una comunidad autónoma debe de estar alucinando; es decir que los trajecitos equivalen a algo así como un caramelo. Sólo escuchar las soflamas críticas, de eminencias como el ministro Blanco, se me revuelven las tripas; y no porque no crea que en Valencia hay corrupción, que creo que la hay, sino porque estos sepulcros blanqueados, estos jueces, estas fiscalías no han conseguido probar nada y ahí está Zapatero, Rubalcaba, la cúpula policial pringada con el chivatazo a ETA, y ahí están las conversaciones delictivas con ETA pringando a Eguiguren y al PSE.

La extrema derecha

Desde que se empezó a gestar el actual modelo político de España, allá por el tardofranquismo, se produjo la aparición y la intervención en nuestro país del fenómeno terrorista. Terrorismo en España lo había habido desde el comienzo de los tiempos modernos, y probablemente entroncando con fenómenos anteriores. El terrorismo anarquista, de raíz individual, configuró el panorama político de la España de la Restauración, nada menos que tres presidentes del gobierno fueron asesinados y de antes por lo menos uno: Prim, Cánovas, Dato y Canalejas.

















Sin embargo, el terrorismo que surge en la transición es muy diferente de éste anarquista o de las actividades armadas, tanto en la guerra como en la posguerra. El terrorismo de ETA, del Grapo y de la extrema derecha busca incidir en la vida política de manera indirecta, por ello su acción no se realiza en el entorno de una guerra o guerrilla sino en el entorno de la paz, con victimas cada vez menos señaladas políticamente, con la única intención de modificar las políticas.


















En el contexto de la transición, sólo se reconocía como terrorismo de izquierdas al de ETA y, a pesar de existir un buen número de grupúsculos terroristas de extrema izquierda, o se ignoraban o, como en el caso del Grapo, se achacaba a la extrema derecha, extraño saco sin fondo al que se aludía en todos los conflictos.






















Nos preguntaremos entonces, ¿qué es la extrema derecha? Para responder a esto habrá primero que ver que entiende la gente por derecha. La derecha es un pretendido espacio político en el que se tienen tres polos, sin que haya ninguna derecha que obvie ninguno de ellos, pero teniendo todas ellas porcentajes distintos de los tres. Hay un polo que prima la propiedad privada y el libre mercado, de manera que el Estado se reduce a vigilar los derechos de los propietarios, hay un polo tradicionalista y conservador, en el que la derecha guarda las esencias y hay un polo nacionalista, en el que se defiende la primacía del Estado, entendido como encarnación de la nación.




















Entendemos como extrema derecha la exacerbación de ese nacionalismo de Estado que se revuelve agresivamente contra enemigos internos o externos, reales o imaginarios. De siempre la Dictadura por antonomasia fue la de Primo de Rivera. Ahora algunos quieren que la dictadura de Franco, también popularmente conocida por dictablanda, le quite formalmente la exclusiva, obligando a nuestro gran historiador Luis Suárez, autor de la entrada de la biografía de Francisco Franco en el Diccionario Biográfico Español, a rectificar su texto, en que sólo lo califica de autoritario.
















Que yo recuerde, se dice propiamente dictadura de los gobiernos temporalmente no democráticos, pero no así de los constituyentes. Por ello, se consideró siempre dictadura la de Cesar y no la de Octavio Augusto, porque aquél fue asesinado antes de concluir su labor. Franco, con sus leyes fundamentales y supuesta democracia orgánica, sí constituyó lo que, de régimen autoritario, califica Suárez, en mi opinión con buen criterio, sin perjuicio de que sigamos hablando de dictadura o dictablanda franquista, pero sin elevar a tal categoría su sistema.











Los términos dictadura, autoritarismo, fascismo o totalitarismo, se debaten entre los historiadores especialmente en torno a, y sobre todo en los años que preceden, al llamado “alzamiento nacional”, nuestra guerra civil.




















La última noticia sobre la cuestión del Diccionario Biográfico Español es que los escandalizados, por el texto de Suárez, quieren también que se le impute a Franco su totalitarismo. Me temo que hay mucho ignorante entre ellos.









El fascismo es hijo del "arrebato antisistema" que cunde a finales del XIX, que cuestiona las convicciones en las que se asentaban la sociedad y el Estado liberales, con una reacción integral contra todo el orden democrático vigente. El Estado, se concluyó desde estas nuevas posiciones, a fin de asegurar la regeneración de la sociedad y su avance hacia cotas nuevas de desarrollo y de plenitud, debía esforzarse por crear individuos colectivos.










El humanismo no tenía cabida en esos nuevos planteamientos. Ese ideal y proyecto era visto como fuente de degeneración, de desvitalización, y de decadencia de las colectividades humanas. La única concesión, que desde estas posiciones se hizo a las individualidades fuertes y autónomas, se reservó a la figura del líder y de las élites o minorías dirigentes.









El superhombre nietzscheano fue el modelo y referente de las corrientes críticas de vanguardia, puestas en boga en el declinar del siglo XIX. A éste, por su capacidad innata para hacer sentir su autoridad por la fuerza de su carácter, y por la energía de su personalidad, labrada en su actitud de rebeldía contra todo lo establecido o en su desprecio del prosaico mundo de la burguesía, le había de corresponder la tarea de movilizar a la colectividad, y de dirigirla en esa empresa de regeneración total que había de salvar a la sociedad de su ruina.











Según la lógica interna de este planteamiento, de la lucha política por hacerse con el control del Estado moderno dependía todo. Únicamente mediante la utilización de su autoridad, mediante los instrumentos de control de la opinión y de coerción y de represión de los disidentes, se podría someter a la sociedad entera bajo la presión necesaria para fabricar una nueva colectividad. Para lograrlo, era también imprescindible movilizar en pos de esa empresa a sectores, lo más amplios posibles, de la población mediante un discurso radical y defensivo, o mediante un programa tan total como excluyente.









Sí, desde estas nuevas posiciones críticas y de vanguardia, el Estado fue visto como el instrumento para demoler el orden liberal burgués, y para eliminar a todo competidor político que se pudiera interponer en el camino, la democracia fue siempre vista como la coartada para conquistar la opinión pública y para alcanzar un poder hegemónico.










Ahora resulta que, como consecuencia del atentado de Noruega, se criminalizará a todos aquellos que Tomás Gómez, Público y El País decidan.