29 ene. 2010

"El Guardian entre el Centeno"

Recuerdo haber visto una película, no se de qué título, en la que mostraban, de forma más o menos humorística, la conspiranoia norteamericana que une a "The Holy Bible" con "El Guardian entre el Centeno" , novela fundamental para la juventud estudiante de USA junto a la obra de Orwell y Hemingway ("La Granja de los Animales" y "Fiesta") ya que son obligatorias en los planes de estudios. Salinger, autor de "El Guardian entre el Centeno", excombatiente de la Segunda Guerra Mundial, refugiado en su casa tras escribir la novela, ha muerto y ésta es su necrológica.






26 ene. 2010

Cumbre de Copenhague








Se ha desarrollado en Copenhague, en diciembre, la cumbre sobre el cambio climático.

























Han llegado a una solución de compromiso, los mismos tíos que no saben que temperatura hará mañana, se comprometen a evitar que la temperatura crezca 2 grados centígrados en los próximos años. Esta gente cree que somos ababoles.








http://www.youtube.com/watch?v=QcsImZaYMac

Guerra del Yom Kippur

Hace unos años, durante un viaje a Egipto, tuve ocasión de ver el monumento que las autoridades han erigido en recuerdo de "la victoria en la guerra del Ramadán".







Durante la visita, el guía egipcio nos instruyó sobre la victoriosa campaña que, según él, había obligado a los israelíes a retirarse de la península del Sinaí, devolviéndola completa a Egipto, incluidos los pozos de petroleo de Abu Rodeis.

















Como yo había visto la campaña por la televisión, recordaba que el resultado de la guerra había sido exactamente el contrario.







Ciertamente el inicio de las operaciones fue exitoso para el bando árabe (Siria y Egipto), que consiguió mantener la sorpresa, pero a la vuelta de 15 días, cuando cesaron las hostilidades, Israel estaba a 80 Km de El Cairo y a 100 Km de Damasco.


















Si no se produjo la toma de las dos ciudades fue por una acción diplomática conjunta de USA y URSS, que obligaron a un alto el fuego y una negociación. Hablando con gente de allí nos enteramos que, en las escuelas y en la prensa, se enseña la versión torcida de la Historia y que la mayoría de los egipcios la cree a pies juntillas.



















Así se escribe la Historia.

24 ene. 2010

Cómo son estos curas










A propósito del éxito editorial que supuso la serie de novelas infantiles de Harry Potter, un crítico del periódico L'Osservatore Romano descalificaba esa colección de libros porque, según él, no defendía valores cristianos, por contra ensalzaba los libros de Tolkien y C.S. Lewis autores que, como es sabido, son católicos.




















He podido ojear con el tiempo los libros de J. K. Rowling y he visto algún trozo de las películas del personaje, la verdad sólo se trata de cuentos infantiles, de niños traviesos que promocionan los buenos sentimientos contra unos malvados que tampoco son para tanto.








Siendo tan estrictos no se podría aceptar los cuentos de Hans Cristian Andersen, Perrault o los hermanos Grimm. Una exageración, sobre todo sabiendo que se trata de libros y películas que se puede comprar o no, no se obliga a nadie.








Otra cosa son las series juveniles de la factoría Roures que se emiten por televisión, y ya es sabido que en España la televisión es un monopolio, esas series describen una sociedad irreal y transmiten valores laicistas como si fueran cursos acelerados de educación para la ciudadanía.

















Me pasó lo mismo con el artículo, del periodista de costumbres Juan Manuel de Prada con el que a veces coincido, a propósito de Avatar en el que, al margen de las nuevas tecnologías y los efectos especiales, ponía la película a parir por transmitir valores naturalistas. Yo sólo he visto una película de vaqueros, de ciencia ficción, entretenida sin más. No se debe hilar tan fino.

El sueño del mono loco











Hace años trabajé en una oficina de farmacia en la que se constituyó una tertulia. Mi padre y algunos amigos, suyos y míos, venían a última hora de la tarde y pasábamos un rato.









Uno de ellos era, ya murió, psiquiatra y también era un cachondo mental, solía decir que no existe nadie de libro ya que las exigencias de la ciencia para considerar a alguien mentalmente sano, en buena medida, son contradictorias.





















Así, sólo podemos aspirar a mantener un precario equilibrio, siempre temporal, con nuestra cordura. Quien no puede, pues se le va la olla y hay que encerrarlo; es un decir. En aquella época se estrenó una película de Fernando Trueba, "El Sueño del Mono Loco".

















El psiquiatra decía que nuestra locura como especie venía de haber escapado de la animalidad de los monos. Estos animales, siguiendo sus instintos y rutinas, se adaptan a la naturaleza que en cierta forma los ha creado. El hombre escapa de esa condena pero a cambio está loco, es consciente de sí y de su muerte, y la verdad eso es casi peor.























Los hombres han vivido la mayor parte de su historia como cazadores recolectores, pero un día fueron conscientes de sí, empezaron a dialogar con ellos mismos utilizando un lenguaje complejo que permite razonar y ya sabemos que los sueños de la razón engendran monstruos. Cambiaron su sociedad a una cultura agrícola y, en los últimos tiempos, a sociedades industriales y de servicios, pero claro cuesta adaptarse, todo cambia y cuesta adaptarse.
























De ahí que nuestra vida sea el sueño de un mono loco.

21 ene. 2010

Series de televisión, tebeos

Cierto tipo de eruditos suelen reírse de las series de televisión, de los programas de éxito pensando que, por pertenecer a la baja cultura, no son dignos de su excelsa clase; pero yo creo que, en todos los ámbitos de la vida, se puede alcanzar el nivel de la excelencia, partiendo de la base de que hay momentos para la alta cultura y momentos para los entretenimientos más sencillos. Se puede disfrutar comiendo en Arzak o comiendo unos huevos rotos en cualquier buena tasca.















Como no vamos a pasar todas las tardes de domingo viendo a Bergman y leyendo a Cioran, también podemos ver alguna de las series de calidad ofrecidas por la televisión o leer un buen cuaderno de comic.













Uno de los mas geniales guionistas de comic era René Goscinny, un inteligente y bondadoso pero acerado crítico de la sociedad europea contemporánea, su humor y su conocimiento de la buena escritura en francés nos hizo pasar muy buenos ratos con Astérix, Lucky Luke o el Pequeño Nicolás.












En cuanto a las series de televisión inteligentes, casi siempre extranjeras, quiero destacar hoy Expediente X, una simple serie de televisión, sólo que excelentemente urdida por un hombre genial, como suelen surgir en los medios artísticos norteamericanos, que es Chris Carter.







La cosa es que este gran aficionado al cine y a la televisión leyó, en una revista de una asociación de psiquiatras, el hecho preocupante de que la cuarta parte de los norteamericanos creía en lo posibilidad de ser abducidos por extraterrestres.















Lo pensó y lo hizo, realizó una serie con actores de gran nivel, aquilatando los gastos al éxito y buscando, desde el principio, convertirla en una serie de culto. En ella aparecía una trama de conspiraciones del gobierno federal, idea recurrente en la sociedad americana desde la guerra civil, unida a tramas de extraterrestres y otros hechos paranormales, de los que aparecen en los periódicos como serpientes de verano.







Junto a esto, en los episodios, se homenajea a películas clásicas de la ciencia ficción o de otros géneros, las preferidas del director, y se recrean, en estudio, escenarios originales con gran exactitud.














A todo ello hay que añadir el contrapunto entre los protagonistas Mulder y Scully, uno agnóstico que cree en todo lo paranormal y además conspiranóico, y ella católica que solo cree en el método científico, dando siempre la explicación alternativa. Junto a esto, la tensión sentimental entre los dos elegantemente velada y el gran dolor, por la pérdida de su hermana, del agente Mulder.






La verdad está ahí afuera.

19 ene. 2010

Brujas

A propósito de lo gótico, me viene a la memoria la sorpresa que tuve leyendo sobre la caza de brujas en Occidente, en la Edad Moderna. Siempre había pensado que las grandes matanzas de brujas (pobres mujeres y hombres tomados por brujas) se habían producido en la Edad Media, y que habían sido más frecuentes en la Alta Edad Media, pero la realidad es que esas matanzas se produjeron sobre todo en la Edad Moderna.


















La demonología tomo peso a partir de la peste del siglo XIV y, tras la guerra de los 100 años, en los conflictos cismáticos del siglo XV. Aun así, los fenómenos de autos de fe no dejaban de ser esporádicos, ocurrían en lugares perdidos, en las montañas, en áreas pantanosas; pero no, es necesario llegar hasta el siglo XVI para que se extendiesen a toda la cristiandad. A partir de ahí, la caza de brujas se multiplicó, de manera cada vez más alucinada, hasta alcanzar el paroxismo en el siglo XVII.














El fenómeno coincidió con el nacimiento de los Estados modernos, los grandes imperios, la administración pública, los grandes viajes y el comienzo de la ciencia y la economía modernas en el siglo XVII.














La manía fue exportada a América y, a principios del Siglo XVIII, se realizó el famoso auto de fe en Salem (Massachusetts), que luego fue tomado por el escritor norteamericano Arthur Miller como inspiración para su obra el Crisol que, sin embargo, era una analogía de la histeria anticomunista producida en los años 50, la que llevó a cabo el senador McCarthy.














18 ene. 2010

Los senderos de las palabras

Es curioso el avatar de ciertas palabras que con el paso del tiempo permanecen pero cambia su significado, sobre ellas se puede hacer una genealogía a la manera de Michel Foucault.












Por ejemplo, la palabra gótico; de entrada gótico sería algo propio de los godos o lo que es lo mismo de aquellos que usan cota de malla y proceden de la tierra de los godos, Gotland en Suecia, como el héroe nórdico Beowulf.



















Luego, es un estilo arquitectónico; la arquitectura gótica es la forma artística sobre la que se formó la definición del arte gótico, el estilo artístico comprendido entre el románico y el renacimiento, que se desarrolló en Europa Occidental en la cristiandad latina de la Baja Edad Media, desde finales del siglo XII hasta el siglo XV aunque más allá de Italia las pervivencias góticas continuaron hasta los comienzos del siglo XVI.















Con el paso del tiempo, apareció lo que llamamos novela gótica; desde mediados del siglo XVIII, aparecen ciertas novelas semi románticas, con profusión de castillos góticos, inquisición..."En noche lúgubre galán intrépido oscuras calles atravesó y bajo típica ventana gótica sacó su cítara y así cantó".







Estrictamente hablando, la primera novela gótica fue "El castillo de Otranto" (1765) de Horace Walpole.














Ahora hablamos de gótico como una tribu urbana en la que los miembros y las miembras van disfrazados de Drácula, por cierto novela gótica del escritor irlandoescocés Bram Stoker.












Y al final llegamos a las mocetas del Presidente, que se visten sus mejores galas góticas para ver a Obama.

12 ene. 2010

Modelo de sociedad

A partir de la Segunda Guerra Mundial, y como consecuencia del reclutamiento masivo, los distintos países occidentales se vieron en la obligación de poner a trabajar, en las industrias y empresas, a las mujeres.





















Terminada la contienda, probablemente las mujeres hubieran preferido regresar a sus casas; al margen de cierto tipo de gente muy vocacional o con puestos de alto nivel, el resto de las mujeres preferiría trabajar en casa.






































Sin embargo, nuestras autoridades, las nuestras y las de otros países occidentales, no pensaban así, de manera que las subidas de precios y la presión política, que minaba la familia tradicional, obligó a las mujeres a mantener su trabajo en el exterior.









Se nos dijo que era la evolución natural de la sociedad, que era la necesidad del proceso económico y el signo de los tiempos. Mi padre, un hombre de clase media, había podido mantener una familia de cinco hijos sin que mi madre se viera en la necesidad de trabajar; pero hoy día, en el proceso de proletarización en que nos encontramos, al igual que la baja clase obrera del XIX, los dos cónyuges deben trabajar para poder mantener uno o dos hijos.








Como consecuencia, el crecimiento económico europeo ha obligado a traer millones de inmigrantes legales o ilegales, con graves consecuencias para la estabilidad cultural de nuestras sociedades y la de los sistemas de previsión.


















Paralelamente, se ha instalado en la sociedad, en la élite política, la idea de que hay una gran superpoblación que destruye el medio ambiente, con la última fase del calentamiento global que terminará siendo producido por el exceso poblacional.







Si preguntamos a economistas serios o a demógrafos, nos responden que todo crecimiento económico debe llevar asociado cierto crecimiento en el número de habitantes, que garantice el recambio generacional y algo más.








No es que piense que no deba haber una política de protección y restauración del medio ambiente, hasta en nuestra casa sabemos que es necesario limpiar y que la mejor forma de hacerlo es no ensuciar.







Desde luego no creo que sea necesario limitar la población con medidas políticas, el propio crecimiento tiene un efecto de freno a la demografía; no creo que falte espacio o no se pueda ordenar el territorio, esto se demuestra en países como Holanda y Bélgica.


















Esta pseudoreligión, falsamente ecológica, se asocia a una política de destrucción de las tradiciones de Occidente y hostilidad a la familia tradicional donde medidas como la promoción del aborto, la píldora del día después, la promoción de la homosexualidad recuerdan a la sociedad romana de la época de Marco Aurelio, en la que las cloacas se obstruían con los fetos y recién nacidos arrojados al Tíber.








En España se producen mas de 200.000 abortos al año, y si eso no es decadencia social venga Dios y lo vea. La promoción de la familia y la salida de esta situación pasa por políticas que hagan rentable socialmente a las mujeres tener hijos, cambiar el modelo social en contra de esas teorías que se llaman a si mismas progresistas.









Y sí, ya sé que las mujeres deciden, pero no puedo dejar de pensar en cierto ambiente de conspiración contra la familia, ¿cómo entender si no que se pueda comprar libremente un medicamento tan agresivo como la píldora del día después cuando hace falta receta para la medicación anticolesterol?




















Me tratarán de paranoico, pero es más crédulo creer que podamos influir voluntariamente en el clima reduciendo las emisiones de CO2.

10 ene. 2010

El mundo de Dickens

El otro día releía la serie de novelas de Dickens que se llaman: "Los Papeles Póstumos del Club Pickwick"; la novela parece una forma de contrapunto de su obra posterior, donde se despliega esa dimensión filantrópica y moralizante que cristaliza en la denuncia de la otra cara del progreso.
















Una sociedad de desplazados del campo que vive hacinada en las barriadas de las grandes ciudades, intentando sobrevivir o esperando emigrar a América. El mundo de la difteria, la tuberculosis y de Jack el destripador.





















En esta novela el reverso tenebroso está cubierto por una pátina de color de rosa y humor. Dickens nos muestra realidades como la democracia británica de su época o el fútbol antes de que se extendiesen por el mundo.





















Con sus cuentos se nos ofrece una visión de su sociedad más esclarecedora que la de muchos historiadores, periodistas e intelectuales.

5 ene. 2010

Migraciones II

Desde la época de los grandes imperios coloniales europeos, pero sobre todo desde la Segunda Guerra Mundial, Europa ha recibido grandes remesas de emigrantes casi siempre por razones económicas. Cubrir puestos de trabajo que los europeos no quieren y mejorar la vida económica de los inmigrantes han sido, entre otras, las razones de esta marea.














En un primer momento, las cantidades eran perfectamente asumibles e integrables; todavía en los años sesenta del siglo XX el fenómeno migratorio más importante en Europa era la emigración de los países pobres europeos como España, Grecia, Yugoslavia etc.














Pero ahora, y a pesar de los contingentes de emigrantes procedentes de los nuevos países de la UE, los antiguos comunistas, la riada procedente del Tercer Mundo es incontenible y amenaza con inundar nuestras tradiciones y culturas.







Entre los inmigrantes destacan los islámicos, particularmente inasimilables y refractarios a cualquier tipo de integración.














Como dijo Huari Bumedian: "Os conquistaremos con el vientre de nuestras mujeres".








Claro, los emigrantes vienen a mejorar su vida y salir de la pobreza de sus países, muchas veces creada por su impermeable cultura, pero sin querer colaboran en esa silenciosa invasión.



















Conviene leer críticamente "La Rabia y El Orgullo" de Oriana Fallaci para apreciar los riesgos a los que nos enfrentamos.















No podemos cerrar nuestras fronteras, pero debemos exigir reciprocidad de trato en sus países, exigirles respeto a las libertades y a los derechos humanos también en sus propias sociedades, de lo contrario será el juicio, nuestro buen juicio moral, el que nos derrotará.

Migraciones

A partir de 1450, aproximadamente, una serie de causas concurrieron para dar un nuevo giro a las tendencias económicas, que culminarían a finales del siglo con nuevos descubrimientos marítimos, cuyos efectos no se sentirían hasta el siglo XVI.











En realidad, hasta que Europa encontró nuevas rutas marítimas se hallaba encerrada en todos los frentes. África, con un desierto inhóspito, un Atlántico sin fin, y al este unos países de difícil penetración.




















Las principales consecuencias de los descubrimientos marítimos fueron las siguientes: se sacaron de continentes lejanos productos, nuevos o ya conocidos, en cantidades que fueron aumentando; las mercancías europeas y en particular los productos manufacturados se extendieron a lo largo de mercados más vastos; el aumento de la riqueza y de los descubrimientos sanitarios aumentaron la población de manera que un número considerable de europeos emigraron a América, explotándola, y en cuyo trabajo se vieron ayudados por los esclavos que llegaban procedentes de África.



















El hacinamiento y la falta de salubridad en los barrios obreros de las grandes ciudades europeas, véase Dickens, supusieron un gran acicate para lo emigración.















Actualmente, el problema es muy distinto en el enfrentamiento Norte-Sur, los inmigrantes no llegan a países vacíos sino a lugares muy poblados, con asentadas tradiciones. Sin embargo, ellos traen las suyas, muchas veces difícilmente compatibles con las nuestras.