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18 dic 2020

Confinamiento II

La historia del hombre urbano, el directamente salido del neolítico, es, entre otras cosas, la lucha contra las enfermedades pandémicas. El ciudadano ha porfiado para encontrar prevención, convivencia, tratamiento y superación frente a bacterias, virus, priones..., y todo ello sin saber siquiera que existían. 

Hace 600 años Europa, Asia y el norte de África sufrieron una tenebrosa pandemia de la llamada "peste negra" que, ahora sospechamos, era peste bubónica. No sabemos cuántos pasaron la epidemia de forma asintomática, o con síntomas leves, pero entre los gravemente enfermos morían bastantes más que el 50%; pueblos y comarcas quedaron vacíos, en Navarra desapareció un tercio de los "hogares"; la peste tardó 100 años en remitir con errático movimiento ya que hubo zonas respetadas, permaneció endémica hasta que terminó el mal tiempo (pequeña edad del hielo) y las cosechas mejoraron (disminuyó el hambre). Las autoridades, proclives a la teoría miasmática, introdujeron medidas de prevención, a saber: cuarentena, aislamiento social y distanciamiento. 

 

 

 

En el año 2020, 600 años después, en el mundo digital, virtual, ultratecnificado se declaró una pandemia vírica, virus prontamente aislado, que afectaba fundamentalmente al aparato respiratorio, con letalidad leve. En la OMS tal evento estaba ya previsto, estudiado documentalmente en septiembre de 2019 en su última versión; se temió pudiera ocurrir en 2002 y en 2010, se sabe que ocurrió en 1918, 1958, y 1968. La economía ha caído sobre un (8-18)%, las autoridades propusieron: cuarentena, aislamiento social y distanciamiento. Hace 600 años la población europea decayó un 10% entre 1340-1450, no se frenaron guerras o transformaciones. En 2020 nos enfrentamos al gran "reseteo" de la economía.

No haré más comentarios.

 

https://www.actasanitaria.com/la-violencia-simbolica-en-espana-que-el-cordero-vaya-contento-al-matadero-en-el-caso-del-covid19/

23 sept 2020

Pandemia II

Tras una primera oleada del COVID19 en la que se nos confinó, hundiendo la economía y sin que se realizara un rastreo suficiente a traves de PCR,s, en verano, quizá porque los gobiernos de las CCAA ya disponían de tests, se realizó un intenso muestreo. El resultado es la prueba de que el COVID estaba mucho más extendido de lo que indicaban las cifras del Ministerio de Sanidad; esto junto con la llegada de los turistas, pocos, y viajeros así como con los trabajadores agrícolas temporeros que llegaban contagiados, el número de rebrotes se disparó lo que a su vez estimuló el número de rastreos en un círculo vicioso. 

 

 

 

A la altura de septiembre son la vuelta a los colegios, las universidades y la vendimia los que provocan un temor serio al colapso de los centros sanitarios; los países próximos han levantado las restricciones para venir a España y esto también influirá. En España se demuestra que la mortalidad y morbilidad del COVID respecto a los contagios es mucho menor de lo creído en marzo, (0.1-0.3)%. 

Las residencias y los propios ancianos han protocolarizado prácticas más prudentes, muchas veces por su cuenta, el personal sanitario tiene más medios de protección y hay menos contagios en los hospitales y centros de internamiento, y por eso el COVID está afectando sobre todo a jóvenes pero septiembre y octubre van a ser meses fundamentales para controlar el estrés sanitario. 

La recuperación económica no termina de llegar y para muchos negocios no ocurrirá nunca; la descoordinación e incompetencia del Gobierno y las CCAA puede llevar a saturación sanitaria con el resultado de confinamientos selectivos muy gravosos. 

La vacunación de la gripe se adelanta a octubre y es de esperar que en noviembre el panorama empiece a despejarse un poco. Si esto no ocurre las condiciones en España se van a endurecer con el resultado de ruina, no sabemos qué puede suceder, esperar y ver.

 

https://www.libertaddigital.com/opinion/jesus-lainz/el-virus-del-apocalipsis-91211/

 

https://blogs.elconfidencial.com/economia/la-mano-visible/2020-09-05/gran-estrategia-para-espana-reforma-estado_2736775/  

 

https://www.vozpopuli.com/altavoz/next/fallo-sistema-pandemia-teoria-queso_0_1351965427.html

6 nov 2011

La vejez

Como comentábamos aquí desde una perspectiva distinta, hablaremos hoy, no de la realidad física, temporal y biológica del envejecimiento sino de los sentimientos, carencias, disminuciones y dificultades que éste causa en nosotros.






















Digo esto después de haber leído en un blog una entrada sobre lo efímero que resulta la etapa de la juventud y la penosa decadencia física en que nos encontramos con el paso del tiempo.


















El proceso de envejecimiento va gradualmente modificando nuestro organismo. El anciano va percibiendo los cambios físicos propios y los de su entorno. También lo psíquico sufre una transformación en lo que se refiere a las creencias, los valores y las conductas.























Se produce una mutación, en lo físico y en lo social, donde la persona se desenvuelve; el medio social se va reduciendo y, por consiguiente, la movilidad y los nuevos panoramas cada vez se estrechan más.











Los hechos internos y externos afectan y preocupan al anciano, que modifica los hábitos de conducta y su forma de relacionarse. Este cambio se produce en forma gradual y progresiva.
El anciano no solo decae físicamente sino que se encuentra más dependiente en cuanto a su desenvolvimiento humano y económico.





















Al comparar una persona de setenta años con otra de la misma edad pero con una vida espiritual rica, con formas distintas de encarar la vida y los problemas de la existencia, surgen diferencias claramente visibles en lo que se refiere al envejecimiento.









La vejez de cada ser humano depende de cómo ha vivido en la sociedad, de su profesión u oficio, de los beneficios obtenidos, de la alimentación, etc. Los factores físicos o biológicos y los psicosociales influyen y gravitan en su proceso de transformación en la tercera edad.
Las transformaciones o, mejor dicho, las transfiguraciones operadas en las facultades del alma por la vejez son admirables. Este trabajo interior se resume en una sola palabra: la sencillez. La vejez es eminentemente simplificadora de toda cosa.










Simplifica primero el lado material de la vida; suprime todas las necesidades ficticias, las mil necesidades artificiales que la juventud y la edad madura habían creado, y que habían hecho de nuestra complicada existencia una verdadera esclavitud, una servidumbre, una tiranía. Lo diremos más alto: es un principio de espiritualización.
En la vejez se pierde pues la vanidad pero se gana en experiencia y lo que es más importante se puede seguir viviendo, aprendiendo y experimentando.