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1 ago 2012

Una ucronía

Cuando lees algo relacionado con la Segunda Guerra Mundial no deja de sorprender la combatividad del soldado alemán. ¿Cuál será la razón de la tremenda eficacia operativa de los ejércitos alemanes? La capacidad de organización, el duro entrenamiento y gran formación de oficiales y suboficiales, el entrenamiento del soldado, la disciplina o... ¿hay algo más?
















La formación en oficios propiciada por la industria alemana (casi militar en tiempo de paz como decía
Ernst Jünger), el nacionalismo herido por la Primera Guerra Mundial, el convencimiento de la ideología de superioridad racial del nacionalsocialismo con la secuela de un alto espíritu militar, la promesa de un Reich de mil años y el método perfeccionista educativo de los alemanes (a todos ellos se les inculca hacer bien su parte del trabajo).

















Todo puede ser, pero el resultado es un ejército muy operativo capaz de actos de gran valor personal y colectivo; sin embargo, convirtieron a la tropa, compuesta por gran número de cristianos si quiera nominales, en auténticos fanáticos.















Alemania erró por no destruir el ejercito inglés en Dunkerque, por despreciar el factor humano de los pueblos aliados en Centroeuropa, y en la Unión Soviética, y por no darse cuenta de la importancia del teatro de operaciones norteafricano, con el posible desarrollo de la Operación Félix, que España perdonó noble y prudentemente al RU, con la posibilidad de controlar el petróleo de Iraq e Irán y en la operación Barbarroja poder contar con una cuarta columna de ataque contra Rusia, por su bajo vientre, y contra los pozos petrolíferos de Bakú en aquella época fundamentales para la URSS.

21 nov 2011

El resultado de las elecciones

Por fin, hemos terminado con el asunto de las elecciones. Una España agónica con 5.000.000 de parados, acosada por el mercado de deuda ha conseguido situar en el poder a un partido con mayoría absoluta, lo que permitirá que podamos actuar ante la crisis con cierta independencia.




















El partido perdedor mantiene 110 escaños que le permiten ser el primer partido de la oposición y poder realizar la necesaria catarsis que, si saben hacerlo, eliminará de la cúpula del partido a seres incompetentes e iluminados como el que ha gobernado hasta ahora.




















Entre las cosas buenas: el ascenso difícil y costoso de UPyD, partido que desde una perspectiva de centro izquierda quiere reconducir las autonomías devolviendo competencias al Estado y eliminar el bipartidismo con una reforma de la Ley electoral, quitando fuerza a los nacionalistas; entre las cosas malas: el ascenso de Amaiur y del nacionalismo en general que pondrá a Rajoy en dificultades.









No soy optimista; hasta que las cosas no cambien en Europa, y volvamos al Mercado Común abandonando esta UE sovietizada, las dificultades económicas van a continuar. Los cambios en el régimen político, de cara a poner a los nacionalistas en su sitio y a dar nueva forma a la idea de España, no parece que estén en la agenda del nuevo gobierno. Ya veremos que pasa.










P.D. Cuidémonos de los idus de marzo.

8 oct 2011

Lepanto

El 7 de octubre de 1571 la Santa Alianza vencía a la flota turca en la batalla de Lepanto. Para Cervantes, que perdió en ella su brazo, se trató de "la más alta ocasión que vieron los siglos". ¿Fue para tanto? Sin duda.














El Imperio otomano era la gran amenaza de la cristiandad europea. Habían tomado los Balcanes y avanzando por la línea del Danubio hasta la misma Viena, dominaban el Mediterráneo oriental y su expansión amenazaba cada vez con más temeridad los dominios de los monarcas europeos.














El sultán turco había unificado el islam, como anteriormente hicieran los califas de Damasco o Bagdad, y su poderío alentaba a la piratería berberisca que asolaba el comercio mediterráneo. En 1565 Solimán II lanzó una furiosa arremetida sobre Malta, baluarte estratégico del Mediterráneo, pero los caballeros de la Orden de San Juan pudieron defender la isla prodigiosamente, recibiendo ayuda tardía de la Armada española. No resistió igual Chipre, lugar asociado a la Liga Veneciana. La amenaza otomana estaba más cerca que nunca de la costa italiana y el sur de aquella península era por entonces propiedad del monarca español.














Promovida por el papa Pío V, Felipe II y la república de Venecia, quedó constituida la Santa Alianza, que habría de enfrentarse al Gran Turco. Mandaría su flota don Juan de Austria, hermano del monarca español, que contaba sólo veintiséis años. La Liga ponía 230 barcos, 50.000 marineros y 30.000 soldados. Los turcos eran más: 300 naves y 40.000 soldados.














Las flotas se encontraron de repente, al doblar los turcos el llamado "cabo sangriento", en la ensenada del golfo de Lepanto. Se acecharon, confusas, calibrando sus fuerzas. Los españoles manejaban informes de espías que apostaban por menos de la mitad de los barcos. "Señores, ya no es tiempo de razonar, sino de combatir", zanjó don Juan de Austria.














La flota cargó en tres frentes y se batió durante horas de modo encarnizado. En el fragor de la lucha, las dos naves almirantes se alinearon. Don Juan ordenó el asalto y, espada en mano, inició el abordaje, que terminó con la cabeza de Alí Bajá clavada en una pica y la bandera aliada ondeando en el mástil de La Sultana. Sin su nave almirante, los turcos fueron cediendo el combate.














A las cinco de la tarde don Juan ordenó la retirada a tiempo de refugiarse de una feroz tormenta. Entre los supervivientes, un joven arcabucero, herido en el pecho y en su mano izquierda, musitaba entusiasmado: "La más alta ocasión que vieron los siglos".

3 jul 2010

Historia del futbol y otros deportes

Cuando leemos la simpática novela de Charles Dickens "Los Papeles Póstumos del Club Pickwick" encontramos un fresco de la sociedad inglesa de ese tiempo, y ahí aparece un juego que tenía lugar en ferias y fiestas de guardar con sus reglas populares posteriormente reglamentadas en los colleges de alto copete.













Durante años, el ejercicio de ese deporte y de otros se realizó en las islas británicas, pero paulatinamente se produjo la exportación de las praxis deportivas, coincidiendo con la sociedad de masas que decía Ortega. El fútbol llegó a España en la década de 1870, no se sabe bien si antes por Huelva, en las minas de Rio Tinto, o en Bilbao, en el puerto, pero no hubo liga hasta 1929.













España había conseguido una medalla de plata olímpica en fútbol en 1920; como en esa época en las olimpiadas se miraba con papel de fumar la existencia de profesionalismo, la selección absoluta necesitaba la creación de un campeonato open de fútbol y se creó el Campeonato Mundial en 1930.


















Luego, se creó el Campeonato de Europa de clubes, la Recopa, la Copa de Ferias, los campeonatos intercontinentales, la Copa de Europa de selecciones y otras; teniendo siempre España una actuación relevante. Así mismo, España ha conseguido excelentes resultados en categorías inferiores, incluso en la selección olímpica, pero en el Mundial sólo hemos conseguido, hasta ahora, el cuarto puesto en 1950.


















Distintos deportes de competición han sido inventados en USA, como el baloncesto, el balonmano y otros, y desde 1896 los deportes olímpicos. Este año de 2010 puede cambiar la suerte de la selección absoluta de fútbol, como ya cambió en otras categorías y deportes; será historia y en ella quedará, a pesar de los tristes tiempos que nos toca vivir.