14 mar 2018

Stephen Hawking

Ha muerto el físico y divulgador de la ciencia. 
Hawking decía que no tenía miedo a la muerte, pero que tampoco tenía "ninguna prisa" por morirse. "Hay tantas cosas que quiero hacer primero", aseguraba. El astrofísico ateo estaba convencido de que "el cerebro no es más que un ordenador que dejará de funcionar cuando sus componentes fallen" y de que no hay nada después de la muerte. "El cielo", aseguraba, "es un cuento de hadas para las personas que tienen miedo a la oscuridad". Pero por eso mismo, para Hawking, el sentido de la existencia solo podía derivarse "del valor de nuestras acciones" en este mundo. Desde esta óptica, nadie podrá negar que el astrofísico dio una lección ejemplar con su vida, no sólo como científico volcado en descifrar los misterios más profundos del universo y trasladarlos a toda la sociedad, sino como luchador infatigable contra la condena de su despiadada enfermedad.

9 mar 2018

8 de marzo

El día 8, ha tenido lugar una macromanifestación en la capital, y manifestaciones en las capitales de provincia, para poner fin a una jornada de huelga, que las organizaciones convocantes califican de exitosa, hecha con el objetivo de protestar por la situación de la mujer trabajadora en España. No deja de sorprender el tamaño de la movilización aquí contrastando con el bajo nivel de las movilizaciones en París, Londres o Ginebra, por otro lado similares a las de España en otros años. 
Como el estado de la cuestión es mucho mejor en nuestro país que en esas naciones y no parece de recibo una huelga política con un objetivo tan difuso debemos pensar que algo pasa.






Sí, esto forma parte de un conjunto de acciones callejeras con el objetivo de presionar y en su caso derribar al gobierno. 
La caída del voto de la organización revolucionaria PODEMOS le ha obligado a utilizar todas sus terminales mediáticas y callejeras para recuperar presencia. La situación se parece al periodo de flujo en el momento cúspide de la crisis; la acción, hoy en día, es defensiva (de reflujo) y es el resultado de los "ejercicios espirituales" que llevaron a cabo tras los desastrosos resultados de los comicios catalanes.
El gobierno como siempre en la higuera.








6 mar 2018

Fermín Ezcurra

Osasuna estaba endeudado hasta las cejas, y la Caja de Ahorros, máximo acreedor, no podía permitirse más concesiones. Eran otros tiempos y el fútbol más deporte. Ezcurra cogió la presidencia de Osasuna y consiguió sacarlo de deudas y llevarlo, desde tercera, a primera división. Un hombre bueno y cabal, firme y capaz. 
Ha muerto en Pamplona. 
Descanse en paz.



4 mar 2018

Sigue el Procés

Como estamos viendo estos días, el procés en la CA de Cataluña sigue. Tras un tiempo en el que el flamante presidente de la cámara catalana ha intentado encontrar la fórmula para investir a Puchi y tras marear la perdiz sobre un gobierno dual, con unos en Bruselas y otros en Cataluña, el expresident se ha echado atrás, un rato, y propone a Jordi Sànchez como candidato. Mientras en el parlament se admite a trámite una propuesta reafirmante de JXCat con enmiendas ilegales de la CUP.
El esperpento y el empecinamiento en el error, síntomas de la vieja España negra y del soviet carlista instalado en la antaño moderna Cataluña.







Hespérides

Ha muerto el capitán de fragata Javier Montojo del barco oceanográfico Hespérides, dependiente de la del C.S.I.C. y colaborando con la Armada española.
Un desgraciado accidente provocó su caída al mar en el Antártico. Ésta es la necrológica de Libertad Digital.


https://www.libertaddigital.com/espana/2018-03-03/fallece-en-la-antartida-al-caer-al-mar-el-capitan-de-fragata-del-hesperides-1276614882/



https://sectormaritimo.es/los-buques-oceanograficos-espanoles




3 mar 2018

López Cobos

Ha muerto el músico Jesús López Cobos. Marcó una época en la dirección y la música española. 
Ésta es la necrológica de El País.






2 mar 2018

Aporofobia

Vamos bien; por derribar un fresno que amenazaba su casa, un ciudadano, cansado de denunciarlo a las autoridades, es condenado al pago de más de 100.000 euros pero matar a un ser humano...




La izquierda y la memoria histórica

Ante el intento del PSOE, y de toda la izquierda, de sacar adelante una iniciativa para prohibir cualquier análisis histórico sobre el periodo franquista (1936-1975), voy a transcribir un artículo de Gabriel Tortella sobre el particular. Todo lo que no sea apología del delito y burla de las víctimas debe ser carne de debate y ciencia, si eso no es así entramos en una nueva edad media.




Hace aproximadamente un siglo que la izquierda democrática alcanzó el poder en Europa: participó en gobiernos, tuvo amplia representación parlamentaria, y sus opiniones fueron escuchadas con atención. Grandes economistas, como Keynes o Schumpeter, contribuyeron a dar prestigio intelectual a las políticas socialdemocráticas. Aparte de profundas razones de fondo, el acceso de la izquierda al poder se debió a factores que podríamos llamar coyunturales, como la Primera Guerra Mundial, que impulsó a los gobiernos de ambos bandos a buscar el apoyo de las clases trabajadoras, y la Revolución rusa, que hizo apreciar las virtudes del socialismo no violento. Se inició así una revolución no por pacífica menos radical, que a lo largo de las décadas siguientes transformó las sociedades avanzadas, hasta entonces adeptas al modelo liberal, en socialdemocráticas. Causa y consecuencia de estos profundos cambios fue la generalización de la verdadera democracia por medio del sufragio de ambos sexos. La Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial contribuyeron a acelerar la transición y podríamos decir que en los años 70 se había culminado el proceso. En 1971, el presidente Richard Nixon dijo aquello de: «Ya todos somos keynesianos» (We are all Keynesians now), lo cual, en boca de un político tan conservador, implicaba que la socialdemocracia había alcanzado su meta.



Pareciera que los partidos socialistas en los países desarrollados se habían quedado sin causa. En una sociedad cada vez más próspera, los trabajadores manuales se convirtieron en clase media, y la lucha de clases se diluyó. Más tarde, el derrumbamiento de la Unión Soviética, y del comunismo en la Europa oriental, juntamente con la adopción de la economía de mercado en China y Vietnam (nominalmente comunistas), convenció a muchos de que el comunismo era una vía muerta y puso en duda la necesidad de más socialismo en los países occidentales. Correlativamente el voto socialista ha venido declinando gradualmente en Europa, su cuna, hasta el punto de que en Francia e Italia (¡quién lo hubiera dicho hace unos años!) los partidos socialistas han desaparecido (los comunistas ya lo hicieron años atrás) y en países como Alemania, Gran Bretaña y España tienen una base electoral en declive y llevan años en la oposición (en Alemania, como socio junior en coalición con la dominante CDU). Hasta en Escandinavia, el antiguo paraíso del socialismo, los socialistas han perdido su situación hegemónica.
¿Están los partidos socialistas condenados a desaparecer en toda Europa? Esta parece ser la tendencia, y así sucederá si no se reinventan (frase manida pero suficientemente expresiva). Tomemos el caso español, que nos pilla más cerca. Aquí, desde 1996, y sólo con el extraño y ominoso interludio de Rodríguez Zapatero (2004-2011), la base electoral del Partido Socialista ha ido estrechándose, a pesar de que, por razones históricas, el electorado español está más bien escorado a la izquierda. El grave problema del socialismo español (como el del resto de Europa) es su indefinición. ¿Adopta claramente la bandera socialdemócrata y compite con la derecha en honradez (en vez de hacerlo en corrupción), y, sobre todo, en eficacia para administrar el Estado de bienestar, su criatura? ¿O levanta la bandera del izquierdismo extremo, adoptando a la vez las causas más peregrinas y variopintas, confiando en que esto atraerá a los jóvenes? No parece que nadie de autoridad en el partido haya estudiado seriamente las alternativas; y, si lo ha hecho, es evidente que ha sido inmediatamente jubilado por una ejecutiva que prefiere la indefinición. Así, el PSOE parece haber decidido ser socialista constitucionalista los días pares y comunista antisistema los impares. Esto puede atraerle los votos de los incautos que no perciben las contradicciones, pero privarle de los que las perciben y las rechazan, porque la contradicción significa mentira, incompetencia, o las dos cosas.



Esta búsqueda de causas nuevas en los días impares puede explicar que, contra sus principios y tradiciones, el PSOE se alíe con los movimientos regionales más reaccionarios, que son los identitarios-independentistas de Cataluña, el País Vasco, Baleares, Valencia y otros, incluso, última y chuscamente, Asturias. Estos movimientos xenofóbicos y elitistas, con ribetes racistas y querencias anticonstitucionales, que durante la Guerra Civil contribuyeron a desbaratar la cohesión del Gobierno republicano y a acelerar la victoria de Franco, resultan ser ahora objeto del respeto y la protección de los socialistas, que sólo a regañadientes han apoyado la intervención vacilante del Gobierno español en la Cataluña víctima de la sedición golpista, y que se han proclamado defensores del actual «modelo educativo catalán», modelo que, además de ser mendaz, opresivo, discriminatorio y clasista, está en abierta contradicción con el artículo 3 de la Constitución.
Esta política de improvisación y desconcierto se ha manifestado también en la extraña relación entre el socialista PSOE y el populista Podemos, relación de amor odio que ha proporcionado las extrañas coaliciones municipales y autonómicas de Madrid, Barcelona, Valencia, Baleares, Castilla-La Mancha, etcétera. Podemos es el producto de factores espurios. Lo peor de la Universidad española (que ya es decir) se ha visto aupado al puesto de tercer partido parlamentario debido al «truco de la pinza» del PP y a un rasgo muy peligroso de la democracia y de la naturaleza humana: cuando las crisis amenazan seriamente el nivel de vida de grandes sectores de la población, los votantes enloquecen y apoyan a partidos extremistas y antidemocráticos. Así ocurrió durante la Gran Depresión del siglo XX y ha vuelto a ocurrir durante la Gran Recesión del siglo XXI. Entonces la desesperación de los votantes alemanes dio la victoria a Hitler y preparó el camino hacia el Holocausto y la guerra mundial. Hoy la furia de los electores nos ha traído el alza de los populismos de derechas y de izquierdas (muy poca diferencia entre ellos), el Brexit y Trump. A España le ha regalado Podemos y a Grecia, Syriza (muchas gracias). El PSOE ha entrado en pánico ante la amenaza de Podemos y esto ha sido un poderoso acicate para el desmadre de los días impares. Gracias a sus coaliciones disfrutamos de Carmena & Co. en Madrid, de Colocau (a parientes y amigos) en Barcelona, y en Valencia y Baleares se imitan servilmente los desafueros del nacionalismo catalán.



Y por si todo esto fuera poco, el PSOE nos amenaza ahora con una super Ley de Memoria Histórica, presentada en el Congreso en día par, pero sin duda ideada y redactada en día impar. Lo más alarmante de este proyecto es su carácter represivo y totalitario: aspira a establecer nada menos que la Verdad (así, con mayúsculas) sobre la Guerra Civil y el franquismo, para lo que crea una Comisión, y el que se atreva a contradecir esa verdad oficial irá a la cárcel y perderá su empleo (Disposición adicional segunda). De aprobarse esta legislación socialista (?), en España tendremos, ahora sí, realmente, presos políticos y de conciencia. Este proyecto es la réplica simétrica del método de Franco, cuyo ministro de Información y Turismo decía que en España había «libertad para la verdad, pero no para el error». Y parece escandaloso que la Disposición adicional primera declare ilegal realizar «apología del franquismo, fascismo y nazismo» y no diga nada del comunismo o del anarquismo, que también dejaron un buen reguero de víctimas y desaparecidos durante la Guerra Civil en España, en Rusia y en muchos otros países. Esta ley, por otra parte, es totalmente inoportuna. Las Comisiones de la Verdad en otros países se crearon poco tiempo después de terminar una cruenta dictadura, cuando los sucesos eran recientes y supervivían muchas víctimas. Hoy todo esto es muy lejano. La Guerra Civil terminó hace 79 años, más de tres generaciones. ¿Por qué no instituyó el PSOE una ley de este tipo en 1982? Yo comparto con los socialistas la repulsa al franquismo, contra el que luché y cuyas cárceles conocí, pero eso no nos da derecho a meter en prisión a los que no opinen como nosotros. Ya está bien de combatir a la dictadura 43 años después de su desaparición.
Sinceramente, si alguien se pregunta cómo es posible que un político tan falto de carisma y de popularidad como Mariano Rajoy se perpetúe en el poder contra viento y marea, la respuesta es clara: una izquierda siniestra.


Gabriel Tortella es economista e historiador, autor, entre otros, de Capitalismo y Revolución (Gadir 2017) y coautor de Cataluña en España (Gadir 2017, 3ª ed.





27 feb 2018

Quini

Ha muerto el que fuera delantero del Sporting de Gijón, del Barcelona y de la Selección. Gran jugador y mejor persona tuvo la triste aventura de ser secuestrado y afortunadamente liberado tras 25 días. Ésta es la necrológica de El Marca.





24 feb 2018

"Apocalípticos e Integrados" (Umberto Eco)






En el mundo de la cultura existen dos actitudes extremas, la apocalíptica (quienes consideran que la cultura de masas promovida por los medios masivos de comunicación es nociva y perjudicial para el adecuado desarrollo de la sociedad) y la integrada (quienes consideran que la cultura de masas cumple funciones necesarias para el mantenimiento democrático del sistema social.
Umberto Eco escribió dos ensayos en cierto momento de los gloriosos sesenta; uno se llama "Obra Abierta" y otro "Apocalípticos e Integrados", que al parecer es una obra cerrada. El debate se centra sobre la capacidad de la cultura popular para transmitir conceptos elevados en relación con la "alta cultura", es decir filosofía. 
De todas formas siempre hay dos posturas ante los problemas: los apocalípticos dispuestos a quemar lo que sea, Savonarola, y los integrados dispuestos a transigir y a evolucionar.
De Eco sabemos que reconoció a la cultura de masas el poder transmitir alta cultura pero en los últimos tiempos era crítico con internet, con razón decía que Apocalípticos era una obra cerrada.








Umberto Eco. El exceso de información provoca la amnesia. Demasiada información hace mal. Cuando no recordamos lo que aprendemos, acabamos pareciéndonos a los animales. Conocer es cortar y seleccionar (….)  Internet es un peligro para el ignorante porque no filtra nada. Solo es buena para quien ya conoce y sabe dónde está el conocimiento. A largo plazo, el resultado pedagógico será dramático. Veremos multitudes de ignorantes usando Internet para las estupideces más diversas: juegos, conversaciones banales y búsqueda de noticias irrelevantes.(…) Sería necesario crear una teoría sobre el filtraje de la información. Una disciplina que fuera práctica, basada en la experimentación cotidiana con Internet. Ahí queda una sugerencia para las universidades: elaborar una teoría y una herramienta del filtro que funcione por el bien del conocimiento. Conocer es filtrar.