1 mar. 2011

El asunto David Torres II

De nuevo me atrevo a hacer una crítica a este airado periodista que ha tenido a bien contratar el periódico El Mundo, con seguridad sustituyendo a Ortiz. En su artículo, en un viernes de febrero, habla de los acontecimientos en el mundo árabe, sobre todo en el norte de África, critica a todos los líderes dictatoriales árabes como si los hubieran nombrado en el cuartel general de la OTAN o los hubiera puesto Aznar o Bush.








Los líderes que están siendo rechazados por su población son el resultado de las revoluciones subsiguientes a la caída de las monarquías, tras la creación del Estado de Israel, en los países árabes. Éstas fueron sustituidas por regímenes prosoviéticos pero de ideología nacional socialista; así Mubarak, heredero de Sadat a su vez heredero de Nasser. De todas formas ya sabemos que Occidente, haga lo que haga, es malo. El colmo es Gadafi como hijo de Occidente, un terrorista que atentó contra las bases americanas en Alemania.









El periodista cree que el islam es compatible con la democracia, sin saber cuantos siglos de humanismo cristiano se han necesitado para hacer liberal al cristianismo. Califica al catolicismo de fe bárbara, sin analizar la barbarie de la ciencia y sin comprender cuánto debe el humanismo liberal al aggiornamiento cristiano.









En la Historia hay infinidad de ocasiones en las que vemos a los pretendidos rebeldes, como los bogomilos, husitas, dulcinianos, albigenses, luteranos y calvinistas, actuar con la más extremada crueldad y ansia destructiva, siendo la jerarquía de la Iglesia la encargada de restaurar la lógica, la cordura y la construcción de la sociedad. Dice que pensar está muy feo, presumimos que él sí piensa, y que tendremos que esperar siete siglos al desarrollo de las libertades en el mundo islámico.









Por supuesto, cómo no podía ser menos, termina con una diatriba antifranquista, con manifiesta falta de objetividad ante la actuación del régimen, y cayendo en la estupidez del insulto personal contra un Franco que ya no es peligroso y que murió, tanto él como su régimen, hace años.

No hay comentarios: