1 mar. 2011

Historia de España

Dado que los términos cultura y civilización han recibido significados diversos, aclararé en qué sentido los voy a emplear; por cultura entiendo la forma y contenido de cualquier sociedad humana: conjunto de creencias, costumbres, formas de poder y organización social, conocimientos, ritos, arte, técnica... sujeto a un impulso transformador que lo complica y afina. La cultura distingue radicalmente las sociedades humanas de las animales.






















Los animales reproducen automatismos genéticos o rutinarios, mientras que en el ser humano la sociedad y la propia conducta individual solo son parcialmente genéticas o, si se prefiere, la genética humana es tal que permite un constante cambio y contradicción en el comportamiento individual y en la sociedad.






















En cuanto a las civilizaciones, las considero aquí formas complejas de cultura que aparecen hace solo unos 6000 años en puntos aislados (Egipto, Mesopotamia...). Suponen la especialización de la religión, del poder (formación del Estado), de la milicia, la urbanización, economía agraria asentada, un considerable artesanado y comercio, y la escritura.















La escritura aceleró la evolución cultural al acumular y transmitir la memoria, hasta entonces limitada y deformada por relatos orales. Debió de surgir de las castas sacerdotales, que disponían de más tiempo, interés y curiosidad por el mundo en general y de ellas proceden también las primeras observaciones, algo sistemáticas, del cosmos, la medicina, etc., mezcladas con magia.








Otro factor esencial de las civilizaciones es la educación a tres niveles: técnica, en valores comunes y, para una élite, en la alta cultura (arte, técnicas complejas, elementos científicos, elaboraciones religiosas...).
























Otras formas de dividir culturas y civilizaciones establecen en las culturas los aspectos espirituales frente a los aspectos técnico-materiales que serían propios de la civilización, esto es una división más transversal que la anterior.



































En España, a pesar de la importancia que en un nivel geográfico superior al local tuvo Tartesos, el contacto con el mundo civilizado llegó con la presencia de ciudades comerciales fenicias y griegas. En ese momento el mosaico de pueblos y tribus que constituyen el mundo hispánico es penetrado por la civilización.

















Había tres grandes zonas, una zona ibérica con pueblos de muy diversos orígenes pero que debían compartir rasgos culturales pues los cronistas los vieron como homogéneos, otra es la celtíbera que está compuesta por pueblos que comparten la cultura celta con la existencia de lenguajes ibéricos y, por último, la zona céltica.



































España participó, a partir de ahí, en las aventuras de la Historia siendo fundamental su papel en las guerras púnicas, que definieron el Mundo Antiguo.

2 comentarios:

tu compi dijo...

Siento no estar de acuerdo con lo que dices. Los animales no solo tienen comportamientos repetitivos como afirmas, hay algo más complejo que los guía.
Me gustaría saber cual es la metodología que has utilizado para llegar a las conclusiones que publicas. Ya me pasarás tu trabajo de investigación... a no ser que las afirmaciones que plasmas sean fruto tan solo de tu opinión...

interbar dijo...

Una hipótesis solo es fruto de la experiencia y... de la imaginación.
Pero bueno de lo que se trata es de posibilitar un debate.