15 nov 2019
La ultraderecha
1 ago 2011
La extrema derecha






El fascismo es hijo del "arrebato antisistema" que cunde a finales del XIX, que cuestiona las convicciones en las que se asentaban la sociedad y el Estado liberales, con una reacción integral contra todo el orden democrático vigente. El Estado, se concluyó desde estas nuevas posiciones, a fin de asegurar la regeneración de la sociedad y su avance hacia cotas nuevas de desarrollo y de plenitud, debía esforzarse por crear individuos colectivos.
El superhombre nietzscheano fue el modelo y referente de las corrientes críticas de vanguardia, puestas en boga en el declinar del siglo XIX. A éste, por su capacidad innata para hacer sentir su autoridad por la fuerza de su carácter, y por la energía de su personalidad, labrada en su actitud de rebeldía contra todo lo establecido o en su desprecio del prosaico mundo de la burguesía, le había de corresponder la tarea de movilizar a la colectividad, y de dirigirla en esa empresa de regeneración total que había de salvar a la sociedad de su ruina.
Según la lógica interna de este planteamiento, de la lucha política por hacerse con el control del Estado moderno dependía todo. Únicamente mediante la utilización de su autoridad, mediante los instrumentos de control de la opinión y de coerción y de represión de los disidentes, se podría someter a la sociedad entera bajo la presión necesaria para fabricar una nueva colectividad. Para lograrlo, era también imprescindible movilizar en pos de esa empresa a sectores, lo más amplios posibles, de la población mediante un discurso radical y defensivo, o mediante un programa tan total como excluyente.
Sí, desde estas nuevas posiciones críticas y de vanguardia, el Estado fue visto como el instrumento para demoler el orden liberal burgués, y para eliminar a todo competidor político que se pudiera interponer en el camino, la democracia fue siempre vista como la coartada para conquistar la opinión pública y para alcanzar un poder hegemónico.
14 may 2011
Sicilia en Navarra
"Si el gran Leonardo Sciascia hubiera visto esta foto que hoy reproduce la portada de El Mundo se le habría ocurrido de inmediato una novela. Basaburua es un pueblo siciliano. La figura que está de pie junto al atril es la alcaldesa de Pamplona y candidata a la Presidencia de la Comunidad Foral por UPN, Yolanda Barcina. Junto a ella, a un lado, una pintada 'Gora ETA'. Al otro, candidatos locales. En frente, los periodistas encargados de seguir la campaña del partido organizador. En segundo término, una docena de tipos de la izquierda abertzale que intentan boicotear el discurso de la alcaldesa.
Los mítines son así. Ya no se hacen para el público, sino para el intermediario, las televisiones. Cualquier espectador desavisado, pongamos un magistrado del Constitucional, podría decir: Y esta Barcina, ¿no ha podido elegir otro emplazamiento para el atril que la pintada de exaltación al terrorismo? ¡Qué torpeza!
En realidad, estamos ante una foto buscada, según cuenta Diario de Navarra. Escogió el lugar preciso para decir:
Aquí, en Basaburua, durante los próximos cuatro años el alcalde y todos los concejales del Ayuntamiento van a pertenecer a Bildu. Ahora, el alcalde y todos los concejales pertenecen a ANV y, antes, a Batasuna y afines. Los jueces ya han hablado y, aún desde la profunda discrepancia, hemos de acatar su veredicto. Ahora, es la hora de que los representantes democráticos aunemos esfuerzos de nuevo para que impedir que las instituciones democráticas vuelvan a ser soporte y altavoz de quienes apoyan a ETA. Me voy a emplear con firmeza mientras ETA y su entorno existan y mientras la memoria de las víctimas no haya sido suficientemente reparada.
Así está el tema. De aquí en adelante vamos a ver todos los días escenas como esta. Los tipos (y tipas, claro) de la izquierda se plantan en actitud intimidadora mientras ponen música a todo volumen para impedir que se oigan las palabras de Barcina. Todos ellos votarán a Bildu. Sus electos volverán a destinar partidas de los presupuestos municipales para excursiones a las cárceles, volverán a expresar su simpatía con los asesinos presos, está en el ser de las cosas y en su naturaleza. Hoy sabemos que el impulsor de Sortu y apoyo de Bildu, Tasio Erkizia, ha sido condenado a un año por enaltecimiento del terrorismo. Pero no gasten energías pidiendo la ilegalización de Bildu, por la foto que sacábamos ayer. No tiene capacidad probatoria alguna. Es un ex-preso que acaba de cumplir su condena. Sabemos que no se ha arrepentido, pero no se le puede volver a condenar por enarbolar una pancarta en la que se pide votar a un partido al que el TC ha declarado legal.
Guardemos estas fotos. Quizá dentro de quince años la sucesión de fotos como estas lleve a algún tribunal a proceder por acumulación de indicios. La prueba de la pistola humeante se interpreta muy estrictamente: la pistola ha de estar en la mano del "independiente" y éste sentado sobre el cadáver.
25 jun 2010
Dictaduras
En España surgió un movimiento de inspiración fascista, aunque en él había elementos católicos, fue Falange Española; otros movimientos de esta índole fueron las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista y el Partido Nacionalista Español.
El fascismo atraía a otros partidos nacionalistas pero separatistas como ERC, con la facción de Dencàs (Estat Català), y el Partido Nacionalista Vasco cuyas relaciones con Hitler se llevaron por medio de Telesforo Monzón, que luego fundó Herri Batasuna.

La compañía Els Joglars, que dirige el dramaturgo catalán Albert Boadella, ha denunciado hoy, mediante un comunicado de prensa, "el cariz amenazante" y las connotaciones "nazis" de la frase "Boadella, a la cámara de gas" que aparece en la página web de Estat Català. Es posible que este aumento cualitativo en la actividad de estos grupos tenga relación con las informaciones acerca de sabotajes o incluso atentados realizados en varias regiones españolas.


El fascismo antepone al individuo la realización de las ensoñaciones del pueblo, los mitos primigenios, que pueden servir para crear unidades de estudio de la Historia, mirando al pasado, pero no sirven a la realización de la política que juega a ordenar el caos presente. La primera víctima es la libertad.