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15 ene 2019

Juan Cueto

Ha muerto el escritor, periodista, editor y agente cultural Juan Cueto. Ésta es la reseña de El País.





7 jun 2015

Bildu en Pamplona


Excelente artículo de Carlos Herrera sobre el episodio que está protagonizando cierta izquierda en Pamplona, entregando la alcaldía a los cinco concejales de Bildu. La crónica de lo ya sabido.


 

JE SUIS MARÍA CABALLERO – Carlos Herrera / ABC



Por una razón sencilla: a los muertos hay que honrarlos. Y a los asesinos, evitarlos

TOMÁS Caballero era portavoz de Unión del Pueblo Navarro en el Ayuntamiento de Pamplona. Lo fue hasta que un par de asesinos le vaciaron un cargador en la cabeza al salir de su despacho una mañana. Los asesinos eran de la ETA, claro. Tomás fue una de las 42 víctimas mortales que la banda asesina vasca esparció por suelo navarro. Hoy, una hija suya, María de nombre, se ha atrevido a señalar sin recato a los herederos de los asesinos de su padre, los cuales están a dos minutos de alcanzar la alcaldía de la capital de Navarra. Bildu, efectivamente, con algunos miembros que en su día no condenaron el asesinato de Tomás, podrá tomar la vara de mando virtud a un acuerdo de cambalache entre la Geroa Bai de Uxue Barkos (una extensión carnosa del PNV y demás hierbas), la inevitable excrecencia local de Izquierda Unida y… los monigotes que Podemos ha colocado con un nombre que ahora no recuerdo. Yo, Uxue, me quedo con el gobierno de Navarra, aunque haya obtenido muchos menos votos que el primer partido, UPN, y tú, Bildu, te quedas con el consistorio pamplonés. Ello no resultaría tan sencillo si los mostrencos de Pablo Iglesias no votaran a quienes entienden que la muerte de Tomás y los 41 restantes eran inevitables y necesarias para el progreso de esa Nafarroa ideal que llevan en la cabeza. Pero, si nadie lo remedia, lo van a hacer; van a votar con Bildu y les van a entregar un poder concreto en el mismo consistorio en el que un tal José Abaurrea, presente en las listas, no quiso saber nada de la muerte del concejal.

María ha defendido la memoria dolorosa de Tomás. Y ha lamentado que en los asientos del pleno puedan sentarse para gobernar los que, cuando mataron a su padre, miraron para otro lado o descorcharon el champán habitual de los miserables. Por decirlo, a María le ha caído la lluvia ácida de los miserables. Este Pablo Iglesias al que tantas gracias le encuentran ahora los mediocres muchachitos del PSOE ha bramado contra ella acusándola de utilizar la muerte de su padre para proteger a corruptos como Enrique Maya, alcalde en funciones de la ciudad, al que los tribunales han exonerado de toda imputación en los asuntos relacionados con Caja Navarra. Que un individuo que viene de las oscuras entrañas del comunismo radical (pleonasmo, lo sé), del FRAP paterno, de los escraches universitarios y de otras perlas expuestas ante la complacencia rumiante de buena parte del periodismo televisivo español sea capaz de acusar a una víctima del terrorismo de utilización del cadáver frío de su padre muestra a las claras que estamos ante un sujeto bajuno sin ningún tipo de escrúpulos para alcanzar un poder que utilizar de forma ya conocida por todos aquellos que hayan estudiado mínimamente la historia de los populismos en Europa. Que un sujeto que preside una comandita de pensadores caducos sospechosos de ser financiados por regímenes asesinos como el iraní, que reciben financiación encubierta de cuchitriles políticos como Venezuela, se atreva a vomitar sobre las personas que mantienen viva la fotografía sepia de las víctimas de ETA («violencia política» según su criterio) le convierte inmediatamente en un indeseable al que sí hay que someter a un cordón sanitario. Que eso no lo sepa ver el PSOE de Sánchez, ese pelotón de ideas simples puestas en escena con teatralidad colegial, produce algo más que alarma. Susana Díaz, la que parece guardar una cierta cordura política con la vista puesta en algo más que las urnas inmediatas, lo viene señalando con hechos en los últimos días: acercarse a ellos es perecer a sus manos. No obstante, no se fíen, puede que también ella termine entregándose a ellos.

Por ello yo soy hoy María Caballero. Por una razón sencilla: a los muertos hay que honrarlos. Y a los asesinos, evitarlos. Y me produce gran desolación que este aserto no sea multitudinario.

17 feb 2015

El falso olvido

La idea, muy extendida, de que la democracia española ha cubierto al franquismo, y a la Guerra Civil, con un velo de olvido es perfectamente falsa. Al contrario que otras de las muy abundantes guerras civiles de nuestra historia, tanto el régimen de Franco como el actual no han permitido que se olvide ese periodo nunca. Es cierto que ésta ha sido, dada la magnitud y el momento tecnológico, la más brutal de la que hay recuerdo y también que determinada izquierda no ha asimilado su derrota histórica y sigue en sus ensoñaciones de siempre.







El primer interesado en que no se olvidara la guerra fue el régimen de Franco; toda su legitimidad provenía de la contienda, según una leyenda de derecho victorioso; las justificaciones, imágenes, heroísmo y mitos derivaban, no sólo pero sí sobre todo, de la Guerra Civil.
Revistas, literatura, historiografía oficial, y no oficial, afecta al Régimen recreaban los hechos y justificaban las acciones. En el exilio se producía una reacción hagiográfica pareja y de signo contrario; primero en Hispanoamérica durante la Segunda Guerra Mundial y después en Francia por parte de aquellos partidos e intelectuales dispuestos a acabar con el Régimen de la mano de los aliados. Gentes como Agustín de Foxá y el Marqués de Lozoya contra Álvarez del Vayo y Wenceslao Roces.








Con el tiempo, y ante la continuidad del franquismo de la mano de los americanos, la propaganda cedió a intentos más serios de análisis, tanto dentro como fuera de España; tanto españoles como hispanistas extranjeros. Las artes plásticas, el cine y la literatura recordaban los hechos siendo que el Régimen premiaba y socorría a las víctimas de sus enemigos (los de su bando).
En mi infancia recuerdo innumerables programas de TV destinados a recordar la Guerra (España siglo XX) y en las postrimerías del franquismo y la transición, la otra visión fue ocupando cada vez más espacio ("Canciones para Después de una Guerra", "Las Bicicletas Son para el Verano", "Las Largas Vacaciones del 36", Si te Dicen que Caí). Incluso las dos películas españolas que ganaron los primeros Oscar, Tanto "Volver a Empezar" como "Belle Époque" rememoran esos años. 







En cuanto a resarcir a las víctimas republicanas y del antifranquismo, ya en época de Suárez y sobre todo bajo el gobierno del PSOE, se hizo un gran esfuerzo; recuerdo un cliente mío que llegó a cobrar una pensión de sargento de milicias socialistas, cargo que había ostentado como galonista.
Aznar y Zapatero dotaron de subvenciones a las organizaciones de la memoria histórica para que se pudiese realizar la prueba del DNA a los restos enterrados. La Ley de Memoria Histórica es un perfecto brindis al sol ya que no ofrece novedad alguna y tampoco anula los juicios del franquismo para evitar el caos jurídico y económico.








Si esto es así, ¿por qué cierta izquierda se empeña en resucitar lo que está muerto y enterrado? Lo hacen sin duda para alimentar la batalla política de hoy. Se trata de trasvasar a la acomplejada derecha las culpas del franquismo, y ahí da igual que haya candidatos de la derecha descendientes de republicanos y candidatos de la izquierda descendientes de vencedores, como denuncia el periodista Javier Nart quieren hacer a la derecha de hoy culpable metafísicamente del franquismo. Contra pronóstico, ahora 76 años después, la Guerra está más presente que nunca.

19 nov 2012

La novela histórica

La novela histórica no ha tenido una presencia importante, tradicionalmente, en la literatura española. Se entiende por novela histórica aquella que tiene su trama instalada fuera del mundo contemporáneo o moderno, es decir biográfico, en donde los personajes son comprensibles porque son más o menos actuales. Además, en la novela histórica debe haber un componente que haga a los hechos históricos uno de los protagonistas, de ahí su aspecto de "útil para la divulgación histórica".







 






En este subgénero literario debe evitarse siempre la tentación de que los hechos históricos oscurezcan absolutamente a los personajes inventados o que éstos sacrifiquen los hechos a las vicisitudes de la trama. La gran dificultad es la elaboración de personajes creíbles ya que resulta imposible encontrar en la realidad personas semejantes y no podemos explicarnos su sistema moral, político, social e incluso aspectos psicológicos. Sí podemos entender sus voliciones básicas, resultado de su condición humana, y sus habilidades lógico intelectuales.  






 






Hay dos formas de evitar este problema pero ambas llevan al género a ser menor: los que se centran en la problemática político histórica de la época y los que dan más protagonismo a la acción pero son anacrónicos. El momento en el que se produjo una eclosión de novelería histórica en España coincidió con la desaparición práctica de la Historia en los programas educativos por el expediente de subsumirla en un cúmulo llamado "sociales" y con el éxito de una novela histórica como fue "El Nombre de la Rosa".  






 






En España, en el tiempo del romanticismo decimonónico, no tuvo la importancia que en otros lugares pero podemos citar a la escritora gaditana Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero), Navarro Villoslada y Arturo Campión. El por qué ha proliferado tanto quizá tiene que ver con la desaparición de la asignatura de Historia que pasa de ser muy dura a hablar de atención al medio, o quizá en un mundo globalizado miramos el entorno, lo propio, los orígenes. 


En realidad de lo que nos hablan es de lo que nos hablaba la novela de  Graham Swift "El País del Agua", de explicarnos a nosotros mismos según nuestros orígenes, de saber explicar de dónde venimos.

5 oct 2012

La reconciliación de los españoles

La transición en sentido estricto se produce a la muerte de Franco, anterior jefe del Estado. Esto no quiere decir que el franquismo, en cuanto régimen político, haya sido unitario sino que hubo una evolución clara marcada por la situación internacional y la de España. Sin embargo, cuando se produce, la realidad social española ha diluido las fronteras ideológicas de la Guerra Civil. Aun así, los orígenes de los grupos políticos recién legalizados, muchos de ellos sin presencia social, marcarán lo que se ha dado en llamar el pacto de la transición.







                                                                                         
 











Partidos políticos que, por el aumento de sus miembros, pueden considerarse recién creados, con militantes herederos genéticos de ambos bandos en la guerra, se acoplan a la tradición de las siglas como si éstas fuesen un soporte de origen. La izquierda quedó acomplejada porque Franco murió en la cama e impuso a su heredero, y todo esto a pesar de que los reformistas del franquismo dieron abundante cancha a la izquierda socialista pero también a la comunista. Esta izquierda no asume la etapa del franquismo en la historia de España, habla de su pervivencia no en el sentido de herencia sino de permanencia, a todas luces absurda, y se niega a reconocer que los dos bandos tuvieron responsabilidades en la Guerra Civil.







                                                      
 







La derecha vive con miedo a un permanente examen de su expediente democrático, como si el pueblo normal, apolítico, la estuviese juzgando siempre, como si en ese terreno lo que diga la izquierda tuviese más valor. Es necesario recordar las lecciones del filósofo Julián Marías, hombre profundamente católico y español pero militante republicano muy próximo a Besteiro durante la Guerra Civil: "Julián Marías, la Guerra Civil, ¿cómo pudo ocurrir?" 






 








¿Por qué a pesar de las economías de escala, los mercados unitarios y la conjunción en todos los terrenos hay ese odio cainita a España? ¿Por qué los políticos no permiten que se olviden los odios (ya incomprensibles en la superficie) de nuestras guerras civiles? 









 







¿Por qué se ha permitido a los nacionalistas hurgar en la educación? Todos somos hijos del ambiente en el que nos movemos y entre ETA y los nacionalistas, en dejación del Estado, hemos convertido al pueblo de determinadas CCAA en enemigo de España, o eso creen ellos. Los que admiten que el rico debe pagar más no admiten que las comunidades ricas paguen más. No aceptan las economías de escala de las que se benefician. No quieren comprender o ser razonables y esto es malo para el futuro. Se les ha inculcado un desprecio racista. Elevan los mitos a la categoría de Historia. Los que se sienten españoles deben callar y ocultarse o incluso irse. Ya se sabe, si se actúa contra lo que se piensa se acaba pensando como se actúa.

1 sept 2011

La Historia

La historia en sí, habría que ser Dios para conocerla, compendio de hechos, reacciones químicas, físicas, biológicas. impresiones, pensamientos conscientes e inconscientes. ¿Nace la historia? No, nos referimos al origen del hombre y aun antes (homínidos). ¿Nace la Historia? Sí, cuando a alguien se le ocurre estudiar el pasado.




















Ciencia Histórica,
las principales directrices de uso común por los historiadores en su labor son, en primer lugar la heurística (localización y recopilación de las fuentes documentales, que son la materia prima del trabajo del historiador); en segundo lugar la crítica de esas fuentes (distinguiendo dos formas de crítica, que se refieren al trabajo con las fuentes documentales: crítica externa y crítica interna); y en último lugar la síntesis historiográfica (que es el producto final de la historiografía).

















Terminado este proceso, queda la publicación, paso ineludible para que la comunidad historiográfica comparta y someta a debate científico y falsación su labor, y se divulgue entre el público para que su conocimiento pueda servir a los fines de la Historia.




















El esfuerzo de constatación de fuentes, hipótesis, documentos verdaderos o falsos, con su dosis de verdad o falsedad tanto unos como otros y el papel de la pseudohistoria bien hecha, que puede servir de fuente de la Historia cuando se conoce de que pie cojeaba el historiador.




















La memoria, reconstrucción de los recuerdos hecha de manera inconsciente, y la mentira con su dosis de verdad pueden ser fuentes de la Historia. Cada generación hace su propia Historia y vive su propia historia (barril de mierda, sudor y sangre).








La imposibilidad de la objetividad, incluso los mejor intencionados parten de un punto de vista, tienen unas creencias y unos prejuicios inconscientes. La Intersubjetividad como manera de refutar la Historia, el sometimiento al juicio de los otros, según lo expresado por Popper y George Herbert Mead.








El principio de indeterminación de Heisenberg, de forma que no podemos saber el devenir de los acontecimientos a través de un historicismo que nos prediga el futuro.








Por último nos quedan dos cosas, a mi modo de ver, fundamentales, a saber: la enorme dificultad de meternos en la piel de alguien del pasado, dificultad que se acrecienta conforme ese pasado es más antiguo y que se compadece con nuestra dificultad para ponernos en el lugar del natural de otro ámbito geográfico, dificultad que como ya he dicho aquí no se refiere a los impulsos de interés básico sino a aspectos morales, políticos y sociales; y la grave cuestión del por qué estudiar Historia.







Estudiamos Historia para comprender al ser humano en su espacio temporal y geográfico es decir para comprendernos a nosotros mismos y saber exactamente de dónde venimos. 









Las tres preguntas fundamentales de la existencia, a saber: de dónde venimos, qué somos y a dónde vamos se pueden responder por medio de la Religión, la Filosofía o la Ciencia pero encontrar la respuesta científica de la sucesión de eventos es materia de la Historia, en sus diversas especialidades; no es posible ser un buen gobernante y estadista sin conocer la Historia; los pueblos que ignoran su pasado están condenados a repetir sus errores.

25 nov 2009

Moriscos










Escucho, durante toda la mañana, la verbena que se ha organizado ante la genial idea de compensar, de algún modo, a los descendientes de los moriscos expulsados en 1609. En plena crisis económica, en medio de la bronca por el atunero Alakrana, los socialistas se descuelgan con algo así.
















Me imagino que ahora el gobierno pedirá compensaciones a Italia por la guerra imperialista de los romanos, pedirá indemnizaciones a Túnez por la batalla del río Guadalete.















Es necesario seleccionar mejor a nuestros políticos o nos cargaremos el país.

9 sept 2009

La educación en España

La situación de nuestro sistema educativo es catastrófica como dice todos los años la OCDE. Las reformas que ha habido desde 1970 no han parado de bajar el nivel académico. Se eliminan las humanidades, la Gramática se cambia por Lingüística, se eliminan Latín y Griego. Ahora incluso mitifican las llamadas nuevas tecnologías, que conseguirán que los alumnos dediquen su estudio a juegos por ordenador.










Es necesario volver a implantar esfuerzo, razonamiento, memoria y competencia.
Las nuevas tecnologías se aprenden usándolas, ya creciditos, cuando hacen falta.