6 jun 2013

Ha muerto Tom Sharpe

Hace mas de 30 años, un amigo me proporcionó unos libros de humor sobre la Sudáfrica del apartheid. Se trataba de humor británico pues no es posible sonreír con ese tema sin utilizar la fina ironía que, sin hacer escarnio, es capaz de reírse de nosotros (es decir de la condición humana) y de la estupidez. Los libros en cuestión eran: "Reunión Tumultuosa" y "Exhibición Impúdica" donde una serie de delirantes policías sudafricanos hacían todo tipo de majaderías en su lucha contra un enemigo imaginario.






 






Luego leí sobre un college universitario en Cambridge, que se jactaba de formar a los borrachos más incompetentes y mal educados; y la serie Wilt sobre un profesor de literatura en una escuela de clase media, en la que los alumnos tenían un interés por las letras perfectamente descriptible.












Sharpe seguía los pasos del humor inglés tan presente en cierto Dickens o en Chesterton, desde luego en P.G. Wodehouse.
Vivía en España, donde había hecho algunos programas de TV, se conoce que prefería el sol a la niebla británica como Robert Graves o Gerald Brenan.




Descanse en paz.

31 may 2013

Cultura y linajes

Cuando se explican las vicisitudes de los pueblos en la Historia, sus movimientos, sus choques, su mestizaje y su xenofobia existe la tendencia a identificar como movimientos de esos pueblos la expansión de las culturas, por ejemplo las indoeuropeas en Europa con Lígures, Hallstat y La Tène en contraposición a los movimientos auténticos de los linajes galos que han llegado hasta nosotros gracias a los cronistas romanos








 








Los celtíberos son un caso particular de relación cultural en la que el dominio militar no tuvo siempre un valor absoluto, a veces la adopción de una cultura se hacía desde la posición dominante y no desde la derrota como es el caso de los normandos en la Normandía francesa que en 80 años eran todos cristianos y hablaban francés (el de la época).








 








Otro caso es el de la gran expansión vasca de los siglos V y VI que vasconizó una parte del litoral cantábrico pero permitió la paulatina pérdida para la cultura vasca de Álava, gran parte de Navarra, toda la Rioja y el Pirineo central y oriental. 









 








En el mundo antiguo los acadios semitas vencieron a los sumerios pero adoptaron su lengua como lenguaje sacerdotal. 



















Lo que se ve en la Historia aparece ahora entre nosotros, políticos derivados de ideologías, y gracias a leyes, imponen las nuevas versiones normalizadas (siglos XIX y XX) del vasco y del catalán a pueblos mestizos en los que el componente castellano es fundamental (el 70% en el País Vasco y el 50% en Cataluña) y todo esto en un mundo que evoluciona globalmente con una inmigración islámica que cambiará todo, que es inasimilable culturalmente y que a su vez será influida por nosotros.

24 may 2013

Anonymous

En el mundo virtual que se está creando en Internet, como ya hemos comentado, una de sus posibilidades es el ciberactivismo. Las razones y los medios pueden variar pero los participantes no se contentan con utilizar sencillamente la manera de contactar o informarse sino que buscan incidir en el medio virtual y como consecuencia en el medio social. 



















La Red permite la actuación de grupos de delincuentes, activistas sociales, formadores de opinión ajenos al sistema, terroristas, hackers que odian Internet, pasotas, simples gamberros o ciberejércitos de los distintos países y empresas. El ciberactivismo puede tomar también una forma espontánea, en la que la tecnología y las relaciones en red eliminan la división entre movilizadores y movilizados. Éste es el caso de las acciones de protesta en Seattle, Davos, Génova o Barcelona.

















Entre estas organizaciones destaca Anonymous, nombre utilizado mundialmente por diferentes grupos e individuos para realizar en su nombre acciones o publicaciones, individuales o concertadas, poniéndose de acuerdo entre ellos o no. Uno de sus portavoces estableció una metáfora de su funcionamiento que era como el de una bandada de pájaros. Sus acciones de ciberactivismo en causas que consideran justas pueden ser dentro o fuera de la Red.















Signos distintivos de anonymous, además de algunos tablones de anuncios como imageboard 4chan, la careta que representa a Guy Fawkes y la bandera de un hombre sin cabeza para significar la ausencia de jerarquía e institucionalización. Han actuado en diversas acciones entre las que destacan los ataques DDoS o bombardeos de spam contra organizaciones enemigas, paginas webs de particulares y empresas que, según ellos, coartan la libertad en la Red. 



















Las organizaciones de derechos de autor han sido muy atacadas por las acciones judiciales contra las redes P2P o Megaploud. Han defendido a gente como Assange y muchos que se significan como anonymous marchan en las manifestaciones de indignados y en las protestas por los desahucios.  Todo esto nos indica que las predicciones sobre el fin de la historia, en el sentido dialéctico, eran algo ingenuas. La historia sigue incluso en un espacio virtual.  

18 may 2013

El pensamiento ingenuo

A propósito de la ideología regeneracionista, citada aquí y aquí, hoy hablaré del pensamiento ingenuo que no es el de la sana ingenuidad infantil sino una temible espada de Damocles voluntarista y catastrófica para la sociedad.
















El origen doctrinal del pensamiento ingenuo está en Rousseau, en la exaltación del buen salvaje, y la deconstrucción y escarnio de estos principios políticos se encuentra ya en el Cándido de Voltaire. La idea de que todo el mundo es bueno menos unos cuantos canallas y explotadores, que dos no riñen si uno no quiere, subyace en el origen de la más atroz de las esclavitudes.








 







El cristianismo light residual, el anarquismo, el comunismo light y el buenismo, consecuencias de este tipo de pensamiento, alimentan a buena parte de la izquierda y desgraciadamente a un sustancial número de españoles.







 







Propondré algunos ejemplos: Josep Fontana tras hacer un lúcido análisis de la crisis, así como del egoísmo de algunos países, entra de lleno en la ingenuidad al apelar al pacifismo, humanitarismo y cooperativismo para salir de la crisis económica e histórica; Claus Offe pide sustituir los servicios sociales por una especie de voluntariado; muchos dicen que la retirada americana del mundo traería la paz, así porque sí; están los que saludaron la primavera árabe como un movimiento democrático y no como un grito de la pobreza; los hay que analizan todas las cuestiones con un prejuicio hemipléjico maniqueo y hay quien cree aplicable a España el modelo de crecimiento venezolano pero sin petróleo.







Si esto no tuviera una influencia directa en nuestra vida, allá cada cuál, pero la tiene y yo no quiero comulgar con ruedas de molino.

10 may 2013

Alfredo Landa

En el tiempo del desarrollismo, en los años sesenta funcionaba en el cine español un género humorístico llamado el landismo en homenaje a su protagonista: Alfredo Landa.
Éste era un actor fogueado en el circuito del teatro, lo que se dice un actor de raza, un auténtico cómico de la legua que se había especializado en el humor, lo que luego traspasó al cine.







 







A partir de 1977, todo va a cambiar cuando le dan la oportunidad de representar papeles dramáticos y el gran público pudo ver lo gran actor que era. No es que los papeles cómicos sean fáciles sino que se tiende a tomarlos a broma. "El crack" donde representaba a un detective de la vieja escuela y su gran actuación en "los santos inocentes". 
Llegué a conocerlo en 1972, en San Sebastián, en el teatro donde asistíamos como espectadores a una obra de Paco Martínez Soria








 








Siempre lo recordaré como el personaje de Don Pepe en la serie televisiva "lleno, por favor", un hombre algo cascarrabias pero de gran corazón que sólo creía en Dios, en Franco y en Don Santiago Bernabéu, como el propio Alfredo pero sin su gran sentido del humor. Descanse en paz este fenomenal actor, ser humano y español.

5 may 2013

Personajes carpetovetónicos extraños

Cada país, cada cultura política, suele producir una serie de personajes propios que están entre el astracán y el esperpento. El Estado de las Autonomías como antaño la República Federal es muy proclive a la producción de individuos estrambóticos en política.






 






Por otro lado, la cultura política de un lugar suele caracterizarse de manera que crea unas reglas directivas de comportamiento y ambiente. En España se da la circunstancia de que, con listas cerradas y bloqueadas, la casta política tiende a la inanidad y a la selección negativa. 






 






Entre los primeros, es decir los personajes grotescos, nos encontramos a Jesús Gil y Gil el ínclito alcalde de Marbella y padre de innumerables manejos investigados por la justicia; creó un partido basado en su peculiar personalidad: el GIL (Grupo Independiente Liberal). Destaca también en este ámbito José María Ruiz Mateos quien se podría haber dedicado tranquilamente a ser un gran bodeguero pero prefirió crear su imperio de cartón piedra; tras la expropiación, episodio oscuro y también propio de España, fundó un partido y debeló sin tregua al exministro Boyer. ¿Hay una imagen más carpetovetónica que la de Tejero el 23 F? Improbable. 














En cuanto a lo segundo, es decir las reglas propias de la política española en la democracia de la Transición, además del ya citado antielitismo, está el haber conseguido colocar sistemáticamente a incompetentes en el Ministerio de Exteriores, de manera que España ha dejado de tener una política exterior coherente. Ahora con la crisis, parece que tendremos también nuestro Coluche  y nuestro Beppe Grillo, quizás Revilla el de las sardinas.






 





Lo que pasa aquí sorprende en todas partes y lo que algunos se preguntan es cómo puede funcionar.

29 abr 2013

Lo continuo y lo dialéctico

A propósito de una noticia que apareció el día 26 de abril sobre la frase de Merkel en el sentido de instar a los países (se supone que de la zona euro) a ceder soberanía a la UE, se me ocurren los pensamientos más negros.








 





Por un lado, no sé si por culpa de la propia presidenta alemana o por la traducción, veo que se confunde el concepto dialéctico de soberanía con lo que no es más que una cesión de competencias o simplemente nos toma por tontos. Hay conceptos dialécticos como el de soberanía, que se tiene o no, o la vida, que se está o no, o el sexo y hay conceptos continuos como el de la cesión de competencias en el que hay que decidir qué grado de cesión, hasta dónde cedemos.






 





la UE es una organización que tiene, entre otros, dos principios; a saber: el principio de reconocimiento de la soberanía de los Estados y el principio de subsidiariedad. 
En la época del Mercado Común, el crecimiento canceroso de los eurócratas no menoscababa estos principios, pero la UE ha creado un cúmulo de poder en Bruselas al que le sobran los Estados y cualquier tipo de control democrático; y que nadie me hable del Parlamento Europeo que es lo más parecido a un circo que hay ahí.

















Debemos darnos cuenta de hasta que punto permanece la soberanía nacional, que el Tratado de Lisboa establece los mecanismos administrativos para abandonar la UE, y el Reino Unido puede que los ponga en marcha según el resultado del referéndum propuesto por Cameron. 
Si de verdad cediéramos soberanía pasaríamos a formar parte del Imperio Alemán como les pasó a los pequeños Estados alemanes en el siglo XIX. 








A la cesión le pasa como al concepto de cosoberanía propuesto para las regiones o "nacionalidades" españolas, sólo una parte puede tener soberanía, no caben dos gallos en el mismo corral.

26 abr 2013

La defensa de la democracia



Transcribo un interesante artículo del "Blog de Pío Moa", que me parece esclarecedor sobre los problemas de la democracia.






La única democracia que parece concebible es la liberal, ya que cualquier otra forma, aunque consiga vencer en unas elecciones, lleva consigo la anulación del sistema de libertades. Aunque una democracia admite las más variadas y contradictorias expresiones, incluidas las más antidemocráticas, no puede funcionar sin un acuerdo mayoritario en torno a unos puntos esenciales: la unidad de la nación, los intereses básicos internacionales, el respeto a las libertades políticas y a la vida, la independencia judicial, la pureza del sufragio y pocas más. Dentro de ese marco son posibles las discrepancias más acentuadas. Si el marco esencial es defendido por los principales partidos, las tendencias totalitarias o antidemocráticas quedarán en los márgenes y no serán muy peligrosas. Pero si estas, aprovechando las ventajas que les permite el sistema, llegan a cobrar demasiado peso, la democracia se verá en peligro.








El peligro proviene del equívoco mencionado, el de la democracia considerada como el poder y voluntad del pueblo. Un partido que se arrogue ese poder y voluntad –todos tienden a hacerlo, por otra parte—y que tenga éxito en convencer a suficiente número de gente, llevará al sistema a una situación extrema. Si examinamos nuestra experiencia, vemos que el sistema liberal de la Restauración, que con sus defectos estaba recomponiendo al país del gran bache del siglo XIX, fue socavado tenazmente, desde el “Desastre” del 98, por fuerzas que no admitían ninguno de los acuerdos básicos que permiten una convivencia ordenada entre ideas e intereses distintos. Esas fuerzas atacaban la democracia por “burguesa”, aspirando a otra ilusoria “proletaria”, o pretendían la abolición de todo poder, o la desintegración de España. Una clase política de cierta calidad habría podido hacer frente a tales amenazas y mantenerlas en la marginalidad, aun si legales. Pero la Restauración tuvo muy pocos políticos de talla o simplemente respetables. Además sufrió el despego, entre frívolo y falsario, de la mayor parte de los intelectuales, “gárrulos sofistas” en opinión de Menéndez Pelayo, que difundían un relato deprimente de la historia de España, semejante al de los separatistas. Y un régimen sin respaldo intelectual no puede sostenerse largo tiempo.








La república, planteada inicialmente como democracia liberal, fue la gran oportunidad para los enemigos de la Restauración, los cuales bien pronto demostraron lo que daban de sí con su pretensiones “democráticas”. No lo repetiré aquí porque lo he hecho en multitud de ocasiones. Baste decir que el periódico El Sol lo expresó bien a finales de 1935: los españoles iban camino de no tener nada en común, haciendo imposible una convivencia en libertad. Dicho de otro modo: los partidos más antidemocráticos –izquierda y separatismos--, lejos de mantenerse en una franja marginal, habían adquirido fuerza bastante para echar abajo el sistema, después de haberlo dañado muy gravemente cuando se negaron a aceptar el dictamen de las urnas en 1933. Cuando las cosas llegan a tales extremos, solo queda la intervención enérgica, incluso medidas drásticas, que la CEDA no ejerció, y menos Alcalá-Zamora, empeorando al máximo la crisis. Como último recurso, ante la devastación de la legalidad por el Frente Popular, Mola trató de implantar una dictadura republicana que restaurase el orden. El intento fracasó y desembocó en la guerra civil.








El problema español del siglo XX tiene relación con la crisis europea del liberalismo después de la I Guerra Mundial. Los partidos totalitarios o antiliberales reforzados por el "Desastre" del 98, enarbolaban paradójicamente banderas  de democracia. Y la derecha, carente de pensamiento democrático y casi de pensamiento por el abandono de los intelectuales, no sabía ni quería  arrebatarles aquellas banderas. Todo terminó en guerra civil. La idea demoliberal cayó por tierra en los dos bandos. Los vencedores trataron de instaurar un régimen que superase a la vez el comunismo y la democracia, pero no lo consiguieron, pese a sus éxitos. Quizá porque estos  lo aproximaban de nuevo a la democracia liberal en unas condiciones históricas mejores que nunca.






Por desgracia, y de modo semejante a la Restauración, resurgieron bajo capa de “antifranquismo” las viejas plagas, con una derecha, como es tradición, intelectualmente nula. Creo que solo una regeneración democrática que lo sea también nacional, permitirá salir de la charca podrida a la que ha conducido al país una clase política de ínfima calidad.







Pío Moa.

21 abr 2013

Los desahucios

La situación de crisis que atraviesa España ha tenido, entre otras, una consecuencia temible; ante la imposibilidad de muchas personas en paro de poder pagar sus hipotecas, y como consecuencia de ello, se producen los desahucios. 







Esto entra dentro de la lógica en una crisis cuyos fundamentos son inmobiliarios y cuyo origen está en las hipotecas subprime.
Sin embargo, las estadísticas sobre suicidios en España no responden a la alarma suscitada, las cifras son bajas y además están bajando, por otro lado sólo un 4% de los hipotecados se ven en situación de no poder pagar. 







Los desahucios en nuestro país responden a diferente origen  pero podemos agruparlos en tres casos tipo. El  primero es el de la persona que se ha comprado una casa y no puede pagar la cuota, las razones son diversas y van desde los que se han quedado en paro, aquellos cuyo negocio quebró y quienes no calcularon bien su potencial económico; en este último caso el banco hubiera tenido que decir algo. 






El segundo es el grupo de los que avalaron hipotecas o negocios propios o de terceros; en aquel tiempo de vino y rosas, España parecía Jauja y todos los negocios funcionaban hasta el hundimiento repentino. 







El tercer caso es el de los alquilados que no pueden o quieren pagar el alquiler, parece obvio que el dueño del local o piso no es el culpable de la crisis; por un lado le instamos a que alquile y por otro le prohibimos que desahucie al mal pagador. 







Todos estos casos se mezclan en un tótum revolútum del que sale mal parado el Derecho y la propiedad; y una activista profesional toca la fibra sensible de una sociedad harta de la crisis pidiendo la dación en pago retroactiva. Es necesario tomar medidas para, desde las administraciones públicas, resolver el problema de la gente que queda en la calle; hay que cambiar la Ley hipotecaria pero no es posible la retroactividad.






Ada Colau nos lleva al huerto del desprecio a la propiedad y no nos damos cuenta de que lo que se juega es la propiedad de los pobres. Para ver las ideas que mueven a determinada izquierda se puede entrar en esta página.

17 abr 2013

J. Ezponda

Recuerdo una figura oscura al fondo de la barra del bar, aquella Pamplona de lo años ochenta. Lo intentó con el Rock.
Ésta es la necrológica de El País.