Mostrando entradas con la etiqueta islam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta islam. Mostrar todas las entradas

23 may 2017

Atentado en Manchester

Una vez más un atentado de esta guerra que nos enfrenta al terror. En esta dirección se puede seguir la secuencia de los acontecimientos.
Creo que ya está dicho todo.



21 jul 2012

Las Cruzadas

A partir de 1095 y durante siglos, la Europa cristiana y luego todo el Occidente combatieron al Islam bajo el liderazgo relativo de los papas (no se puede olvidar que los protestantes y los franceses, a veces, usaron la carta del Islam en sus luchas con los católicos).






















Las ocho principales, que son las más conocidas, tuvieron un desarrollo parecido, la cristiandad estaba unida y era todo el Occidente, pero otras como ciertas fases de la Reconquista española o las guerras de la Santa Alianza contra el turco pueden considerarse cruzadas.
















Se consideran también cruzadas las expediciones militares contra infieles paganos o contra herejes y más modernamente las desarrolladas contra los enemigos de la fe cristiana.
Básicamente, parece que fueron motivadas por los intereses expansionistas de la nobleza feudal, el control del comercio con Asia y el afán hegemónico del papado sobre las monarquías y las iglesias de Oriente, aunque se declararan con principio y objeto de recuperar Tierra Santa para los peregrinos, de los cuales los turcos selyúcidas, una vez conquistada Jerusalén, abusaban sin piedad, a diferencia de los sarracenos que trataban a los cristianos con más respeto.















Ciertamente los imperativos militares ante la presión del Islam sobre el Imperio Romano Oriental y la capacidad de conquista por apostolado, por guerra o por la fuerza biológica de la sangre hacían temer a los cristianos. En aquella fase de la expansión islámica la fuerza de la fe había decaído algo en las huestes sarracenas, por eso periódicamente surgían movimientos para recuperar la pureza de la fe. El Sultán Saladino ponía a los cristianos como ejemplo de hombres de fe frente a la molicie islámica, eran otros tiempos.















Algunos autores hacen terminar las cruzadas en el siglo XVIII cuando Napoleón conquista Malta sede de los caballeros Hospitalarios quienes, herederos de los Templarios y de los Teutónicos, sólo existían para combatir al Islam; otros ven aspectos de cruzada en guerras modernas que se libraron para combatir el odio al cristianismo.













Actualmente hay una serie de autores progre-papanatas que denuestan a las cruzadas como símbolos de la intolerancia cristiana, gentes como Amin Maalouf o Edward Said no quieren comprender el origen defensivo de las cruzadas y el imperialismo intrínseco del Islam; para estos, y otros, autores Occidente siempre es y será el malo de la película y en concreto estos dos autores son de familias cristianas, es decir descienden de quienes fueron el objeto de defensa de las cruzadas. No hay en el cristianismo nada parecido a la guerra santa islámica por eso los inquisidores entregaban sus víctimas al brazo secular. Las sucesivas expansiones del Islam han sido comentadas en esta y otras entradas.



PD. Es necesario recordar y sobre todo leer a Henri Pirenne.

1 jun 2011

Tariq Ramadan

En su ya larga cruzada para hacernos más fácil la dictadura islámica que viene, este escritor franco suizo de origen egipcio, ha escrito este libro. Ramadan, amigo de Cebrián, da por hecho que el Islam se va a apoderar de Europa; el declive demográfico, la inmigración masiva y el número de hijos que las parejas islámicas tienen lo hacen inevitable.



















Este escritor es descendiente de un terrorista de los Hermanos Musulmanes, pero no preconiza esos métodos para hacerse con el poder sino una tolerancia asimétrica en la que los degenerados occidentales permitan guetos islámicos, protegidos frente a la corrupción, mientras desaparecen. Está convencido de esta evolución en el tiempo porque tiene fe religiosa, pero la Historia nos cuenta que los cambios de tendencia suceden muchas veces de forma inesperada. No sabemos cómo va a funcionar el mundo islámico en el futuro, cuál será el efecto de la vida europea en los árabes y norteafricanos que viven en Europa ni qué sucederá en el cambio de tendencia hacia la nueva era de los césares.
































En el ínterin, hay que contestar a este lobo con piel de cordero que los inmigrantes vienen a vivir y trabajar en nuestra sociedad y deben de obedecer nuestras leyes, que no habrá apartheid y que sus hijos se educarán con los nuestros respetando la cultura que les cobija.





















Recuerdo una conversación que tuve el año pasado con una mujer islámica en la mezquita de Granada, ella me quería vender la moto de que la solución a la crisis pasaba por el Islam, pero no pudo contestarme cuando le aconsejé que empezara a aplicarse en el Sudán.

1 abr 2011

Granada

Como occidentales, somos hijos de la civilización clásica pero sobrinos de la islámica. Los sabios como Averroes y Avicena fueron los transmisores, hacia Occidente, de grandes conocimientos del mundo clásico oriental.








En Granada aparece la más preclara arquitectura arábigo bizantina y no podemos olvidar que también es heredera de los godos.





















El Reino nazarí de Granada fue un Estado islámico de la Edad Media situado en el sur de la Península Ibérica, con capital en la ciudad de Granada. Fundado en 1238 por el nazarí Muhammed I ibn Nasr, su último rey fue Boabdil el Chico, derrocado por los Reyes Católicos el 2 de enero de 1492 tras la toma de la ciudad de Granada, que puso fin a la Guerra de Granada. Tras esto fue definitivamente incorporado a la Corona de Castilla como reino cristiano de Granada. El Reino nazarí de Granada fue el último estado de al-Ándalus.






















La capital nazarí, Granada, se convirtió en los siglos XIV y XV en una de las ciudades más prósperas de una Europa devastada por la crisis del siglo XIV. Era un centro comercial y cultural de primer orden que llegó a contar con unos 165.000 habitantes y del que se conservan importantísimos monumentos como la Alhambra y el Generalife. En el Albaicín vivían los artesanos y el resto de la población ocupó la parte llana hacia el sur, con grandes industrias, aduanas y la madrasa (المدرسة). Hoy en día quedan numerosos vestigios como la Alcaicería, el Corral del Carbón o el trazado de las calles hasta la antigua puerta de Birrambla.


















Los árabes fueron conquistadores rapidísimos y dueños de extensas regiones en Asia, África y Europa; tomaron de ellas sus elementos artísticos y los fundieron en un estilo propio, siempre con las variantes debidas a la región dominada. En cuanto a la arquitectura, les suministraron sus elementos componentes a los edificios que hallaron en los aludidos países, sobre todo en Persia, Siria, Egipto y España.









Y una vez formado el estilo árabe en dichos países, y extendido a otros ya sujetos a la dominación mahometana, ejerció notable influencia en los estilos occidentales que iban sucediéndose en Europa, llevándoles algunos elementos constructivos y decorativos de Oriente, sobre todo persas, y contribuyendo al progreso de las artes menores e industriales de Europa, singularmente en España.




















Esta aportación de elementos persas y arábigos en las artes de Occidente ha podido observarse en diferentes estilos arquitectónicos, y aun ha de verse repetida con más detalles en la arquitectura mudéjar y en diferentes industrias artísticas.



















La Granada actual es una ciudad española que tiene en herencia esos orígenes, pero que fuera de esto es completamente española; los cafetines árabes del Albaicín son el resultado de la moderna inmigración magrebí, fundamentalmente llegada de Marruecos tras 1980. La primera vez que estuve ahí, en la calle Cuchillería, había artesanos europeos, pero ahora todo parece islámico.








Menos mal que la ermita de San Andrés está más alta y en lugar más señalado que la nueva mezquita islámica.

4 nov 2010

Alain Krivine












He leído en este blog: "Una Temporada en el Infierno" que el activista trotskista francés Alain Krivine promociona la instalación de mujeres musulmanas con velo en las listas electorales de su partido. Krivine forma parte de aquellos jóvenes revolucionarios de mayo de 1968, aquellos que decían encontrar a la playa debajo de los adoquines.
















Desde entonces ha llovido mucho, los jóvenes ya no lo son, el optimismo de 1968 se ha trocado en pesimismo, la crisis nos atenaza y el muro de Berlín cayó hace tiempo. El panorama electoral francés presenta fuertes distorsiones respecto a aquella época, los comunistas casi han desaparecido, ha crecido el partido xenófobo, la derecha domina el panorama electoral y en la extrema izquierda han florecido una serie de partidos radicales que sólo están unidos en su odio al capitalismo, a Occidente y a los triunfantes USA.









No pueden soportar la idea del fracaso socialista y se aliarían con el diablo si pudieran, no se dan cuenta y no quieren recordar el triste fin de los troskos muyahidines iraníes destrozados por la revolución islámica.


















Participan ciegamente en la destrucción de Occidente, otra vez como compañeros de viaje, cuando no se convierten directamente al islam como Roger Garaudy que vive en Córdoba a la espera de Miramamolín.




















¿Qué dirían Trotsky o Michel Foucault si vivieran?












10 feb 2010

Historia de Israel










El otro día
leía un libro escrito por el historiador y diplomático israelí Shlomo Ben Ami en el que se iba desgranando la Historia del Estado de Israel moderno, sus problemas y las posibles soluciones al avispero allí instalado.


















El libro comienza haciendo un somero análisis de las circunstancias de la última diáspora, la que se produce después de la pacificación de Israel, a sangre y fuego, durante el mandato de los emperadores romanos Tito y posteriormente Adriano, hace cerca de 2000 años.




























Claro que quizá, en el momento de la invasión árabe islámica, se terminó de estropear el mundo judío de Palestina. Muchos herederos de la Palestina judía devenidos en cristianos o que se mantuvieron judíos se tuvieron que convertir al Islam.



















En los tiempos modernos cambiaron las cosas; a partir del siglo XIX y tras la experiencia del Barón Rostchild, que en los primeros años propició una emigración a Palestina de judíos para trabajar en la agricultura, fue tras el escándalo Dreyfus cuando el periodista austríaco, de origen judío pero agnóstico, Theodor Hertzl, viendo la triste realidad del antisemitismo en Europa, creó una de las lineas, considerada fundacional, del movimiento sionista en los últimos años del siglo.


















Hubo una gran emigración a Palestina, por parte de judíos europeos y también americanos, que creó en la Palestina turca un emporio de riqueza, a él emigraron muchos árabes islámicos de otros países, como la familia de Yasir Arafat desde Egipto.









Durante el tiempo anterior a la 1ª Guerra Mundial, la actitud de las autoridades turcas fue ambivalente: por un lado se congratulaban del crecimiento de Palestina con los sionistas y por otro desconfiaban de ellos. Los turcos reaccionaron dando títulos de propiedad de la tierra, en un catastro nuevo, tanto a judíos como a árabes.



















En la guerra, los judíos apoyaron inequívocamente a la Entente Cordial (Inglaterra y Francia); posteriormente a la guerra, Palestina fue un mandato de la Sociedad de Naciones que había de desempeñar el Reino Unido.









En ese tiempo, y viendo el crecimiento de la población judeo europea, los árabes comenzaron a presionar violentamente a los que vendían sus tierras a los judíos. No se podían cumplir las promesas de Lord Balfour a los árabes y a los judíos en relación a hogares nacionales. Surgieron grupos radicales y terroristas en el seno de la población judía como Stern e Irgún, pero las actividades políticas se limitaron por la 2ª Guerra Mundial.



















Tras la guerra, la ONU, que heredaba el mandato de Palestina, propició la partición de la parte sujeta al mandato, ya que un trozo sustancial era ya independiente en el Reino de Jordania. Inmediatamente 5 naciones árabes declararon la guerra a Israel y las 5 fueron vencidas.









Creado el Estado, éste creció por las facilidades de inmigración; las naciones árabes sufrieron una serie de convulsiones políticas y hubo varias guerras con Israel que las ha ganado todas.









Finalmente, algunos países árabes han reconocido a Israel, un Estado de 63 años de vida, creado por la ONU de acuerdo a Derecho, un Estado que ha demostrado estar dispuesto a hacer la paz por territorios, pero no a cambio de su desaparición.









PD. Considero israelitas a los habitantes judíos de Judea antes de la diáspora.
Considero israelíes a los actuales ciudadanos del Estado de Israel.
Considero judíos a los practicantes de una religión, más o menos nacional, en todo el mundo.

5 ene 2010

Migraciones II

Desde la época de los grandes imperios coloniales europeos, pero sobre todo desde la Segunda Guerra Mundial, Europa ha recibido grandes remesas de emigrantes casi siempre por razones económicas. Cubrir puestos de trabajo que los europeos no quieren y mejorar la vida económica de los inmigrantes han sido, entre otras, las razones de esta marea.














En un primer momento, las cantidades eran perfectamente asumibles e integrables; todavía en los años sesenta del siglo XX el fenómeno migratorio más importante en Europa era la emigración de los países pobres europeos como España, Grecia, Yugoslavia etc.














Pero ahora, y a pesar de los contingentes de emigrantes procedentes de los nuevos países de la UE, los antiguos comunistas, la riada procedente del Tercer Mundo es incontenible y amenaza con inundar nuestras tradiciones y culturas.







Entre los inmigrantes destacan los islámicos, particularmente inasimilables y refractarios a cualquier tipo de integración.














Como dijo Huari Bumedian: "Os conquistaremos con el vientre de nuestras mujeres".








Claro, los emigrantes vienen a mejorar su vida y salir de la pobreza de sus países, muchas veces creada por su impermeable cultura, pero sin querer colaboran en esa silenciosa invasión.



















Conviene leer críticamente "La Rabia y El Orgullo" de Oriana Fallaci para apreciar los riesgos a los que nos enfrentamos.















No podemos cerrar nuestras fronteras, pero debemos exigir reciprocidad de trato en sus países, exigirles respeto a las libertades y a los derechos humanos también en sus propias sociedades, de lo contrario será el juicio, nuestro buen juicio moral, el que nos derrotará.