21 may. 2011

La pérdida de la fe

A propósito de las pasadas fiestas de Semana Santa, un inspirado Manuel Mandianes ha escrito un artículo en el periódico El Mundo. En el escrito, el autor reflexiona sobre los temas recurrentes en este blog, la venalidad de la existencia, la agonía de un mundo que ha puesto en funcionamiento fuerzas y sistemas productivos aceptados en todas las culturas actuales, pero que él mismo está desapareciendo y este mortal vacío existencial.









He aquí una muestra de lo que dice el artículo:









La falta de generosidad y de valor, el fanatismo que amenaza a la sociedad desde fuera y el nihilismo que la amenaza desde dentro, son características de
la posmodernidad que cifra la felicidad y la dicha en la riqueza, el éxito y el triunfo porque los considera únicas fuentes de placer. Ciorán escribió: "Los pueblos sólo viven en la medida en que están atiborrados de ideales y no pueden respirar bajo demasiadas creencias". El espectáculo es demoledor, desolador, abismal para el observador. La desorientación y el desamparo en que vive la posmodernidad tienen mucho que ver con la falta de un gran relato envolvente y totalizante. La riqueza interior y la incesante actividad del pensamiento es lo único que puede poner a la persona a salvo del tedio que, según Schopenhauer, puede llevar al suicidio.

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